Interior de la iglesia conventual de San Pablo en Valladolid
Interior de la iglesia conventual de San Pablo en Valladolid - WP

Descubren un conjunto de pinturas medievales de gran valor escondidas bajo una capa de cal

Unas obras de restauración en la iglesia conventual de San Pablo han dejado al descubierto las piezas en cuestión, fechadas entre los siglos XIII y XIV

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Unas obras de restauración en la iglesia conventual de San Pablo han dejado al descubierto unas pinturas de origen altomedieval y gran valor histórico. Las piezas en cuestión están fechadas entre los siglos XIII y XIV y permanecían ocultas detrás de una capa de cal y otras impurezas.

Son las más antiguas en su género dentro de la provincia de Valladolid y por su tipología son características de la alta Edad Media, propias del siglo XIII o como mucho en el XIV, según ha explicado el delegado territorial de la Junta de Castilla y León, Pablo Trillo.

El hallazgo se ha producido durante la limpieza y eliminación de las humedades que afectan al interior del ábside de la iglesia de San Pablo, situada dentro del mismo complejo monástico del que forma parte el Colegio de San Gregorio, sede principal del Museo Nacional de Escultura.

Las obras de restauración, adjudicadas por la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León con un presupuesto de 64.800 euros, se centran en el ábside, detrás del altar mayor donde se encuentran las ventanas cegadas que nunca acogieron las vidrieras para las que fueron concebidos.

Las pinturas, que alternan los colores rojo, azul y blanco, no contienen motivos animales ni humanos y remiten a formaciones vegetales, con formas de trébol, propias de las ilustraciones de los textos medievales.

Trillo, que hoy ha visitado las obras junto al arquitecto que dirige los trabajos de restauración, Eduardo González, ha explicado que se han realizado más catas junto a los capiteles donde han sido descubiertas las pinturas, ocultas detrás de un centímetro de espesor de cal y otras impurezas.

Por su antigüedad, debieron pertenecer a la iglesia primitiva del convento de San Pablo, mandado construir por Violante de Aragón, y que con la ampliación ordenada entre 1445 y 1448 por fray Juan de Torquemada, debieron quedar ocultas detrás del retablo que remató la cabecera del templo.

El delegado territorial ha estimado que el coste de la recuperación de las pinturas no será muy elevado, aunque previamente deberá examinar el hallazgo los técnicos y especialistas en material patrimonial de la Consejería de Cultura y Turismo.