La carta de María Dolores Pradera a Luis Calvo, director de ABC

La cantante, celosa de su intimidad, dijo que podía vivir sin amor, pero no sin amigos. Uno de sus más íntimos, sin duda, fue Luis Calvo, director de ABC de 1953 a 1962. A su muerte, en 1991, Pradera publicó en el periódico esta carta de intenso contenido sentimental

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Siempre te quejaste de que nunca te escribía, hasta me llegaste a decir que pensabas que era analfabeta, claro está que con el cariño con el que decías todas las cosas.

Ahora con gran esfuerzo y sentimiento te escribo por primera vez en mi vida, porque aunque no del todo analfabeta sí soy muy perezosa. Ojalá puedas leer estas palabras que son para decirte lo mucho que te he querido y admirado. También quiero significarte el gran vacío que me deja tu ausencia. Una cualidad preciosa de tu carácter estaba en el afán de compartir tus amistades y tus alegrías. A través de ti conocí personalmente a gentes que yo admiraba y había leído, Julio Camba, Pérez de Ayala, Foxá, Baroja, entre otros.

He conocido a muchas personas con inteligencia, pero la tuya era original, muy especial y «sui generis». Siendo un maestro contestabas siempre con la humildad del «a mí me parece», «yo creo», «no estoy seguro pero creo»...

En su espléndido artículo sobre ti, Luis María Anson dice que «nadie sabemos bien cómo era Luis Calvo». Tiene razón. Eras realmente desconcertante. Pienso que jugabas a malvado, a niño monstruo. La verdad es que eras un hombre bueno y generoso, profundamente bueno. De repente, ejercías de malo y de gritón. No se sabía bien por qué. A la media hora pedías perdón por tus gritos y por tus «terribles maldades». No he conocido nadie tan alegre como tú, tan divertido y que conservara tanto de su infancia.

Querido Luis, noto que empiezo a ponerme triste porque además de que es la primera vez que te escribo me doy cuenta de que también es la última. Sólo te reprocho que no te hayas despedido de mí. Ahora dime a quién consulto yo. No tengo más remedio que comprarme una enciclopedia.