Sural en proceso de formación, con depósitos de excrementos de lombrices en la superficie
Sural en proceso de formación, con depósitos de excrementos de lombrices en la superficie - JOSÉ IRIARTE

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En la región de Los Llanos existen amplias zonas pobladas por pequeñas montañas de barro cuyo origen era hasta ahora desconocido

MADRIDActualizado:

En grandes áreas de Los Llanos, una extensa región al norte de Sudamérica repartida entre Venezuela y Colombia, pueden encontrarse unas pequeñas pelotas de barro encajadas entre las plantas y descansando en el suelo. Se las llama surales, y parecen estar hechas de sedimentos y materia orgánica procesada.

Este miércoles, un estudio publicado en la revista « PLOS ONE» ha desvelado, por fin, el origen de estas extrañas formaciones. Después de estudiar dónde aparecen y qué papel juegan en el ecosistema, los investigadores han concluido que son grandes acumulaciones de excrementos de lombrices de tierra.

«Este interesante descubrimiento nos permite hacer un mapa y entender cómo se formaron estos paisajes», ha dicho José Iriarte, el primer del estudio e investigador en el Departamento de Arqueología de la Universidad de Exeter.

Al igual que pasa en otros lugares, las lombrices ingieren pequeñas cantidades de suelo y lo digieren dentro de su estómago para absorber la materia orgánica. Finalmente, lo sueltan por el ano, pero al hacerlo liberan unas heces enriquecidas en compuestos que aumentan la fertilidad del suelo y que contribuyen a la humificación. Para muchos autores, se puede decir perfectamente que las lombrices son ingenieros del suelo, porque construyen galerías que airean el suelo y favorecen a otros animales, son fuente de alimento para muchas criaturas y porque son claves en los ciclos del suelo.

Torres a prueba de agua

Pero en el caso de los surales ocurre algo distinto. Estas montañas están en paisajes parcialmente inundados y encharcados, unos lugares peligrosos para las lombrices, porque necesitan oxígeno para respirar en el suelo. En aquellos lugares, estas criaturas van alimentándose, y parecen escoger un lugar concreto para soltar sus excrementos. Al final, crean una pequeña torre que sobresale encima del agua.

Si estas torres se levantan cerca y se juntan a base de acumular heces, al final nace un sural, una auténtica torre levantada por lombrices.

Para hacer este estudio, los científicos usaron imágenes de satélite y fotografías tomadas por drones. También tomaron muestras en el terreno para hacer análisis químicos y físicos y entender todo el proceso de la formación de estos surales.