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¿No detectamos señales de los alienígenas? Busquemos su luz

Varios investigadores proponen rastrear el cielo en busca del brillo de ciudades y luces artificiales ante la ausencia de resultados al investigar ondas de radio

MadridActualizado:

Hace unas semanas los investigadores del proyecto Breakthrough Listen, una iniciativa destinada a buscar señales de civilizaciones alienígenas en cien galaxias vecinas, publicaba el lote de datos más importante hasta la fecha. Su principal conclusión fue muy clara: no hay ni rastro de vida inteligente en las 1.327 estrellas más cercanas, en un radio de 160 de años luz.

Esto no significa que no haya vida inteligente ahí fuera. Puede que no estemos buscando de la forma adecuada, que nos falte sensibilidad en los instrumentos o que, sencillamente, necesitemos rastrear una porción mucho mayor de la galaxia, durante mucho más tiempo. Pero, por si acaso, varios científicos están ideando nuevas formas de buscar «tecnoseñales», huellas procedentes de civilizaciones tecnológicamente similares a la humana. En la Conferencia de Ciencia de Astrobiología de 2019, celebrada la semana pasada, dos investigadores han propuesto buscar la luz artificial nocturna en posibles ciudades extraterrestres y rastrear el cielo en busca de luces láser, entre otras cosas.

Hoy por hoy todo lo que digamos sobre extraterrestres es especulativo, porque nunca hemos visto ninguno. No sabemos cómo será su inteligencia, si construirán esferas de Dyson para recoger la luz de las estrellas, o si estarán compuestos por colonias de células y formarán colmenas, como los insectos terrestres. Sin embargo, se asume que pueden tener similitudes con los humanos, porque es lo único que conocemos y porque así es posible pensar en formas de detectar sus señales, si es que existen: si se comunican por medio de ondas de radio, tratemos de detectarlas. Si lanzan satélites al espacio, ¿podríamos encontrarlos?

La luz de las ciudades alienígenas

Thomas Beatty, astrónomo de la Universidad de Arizona en Tempe (EE.UU.) ha propuesto buscar la luz de las posibles ciudades alienígenas. Su propuesta se basa en el increíble desarrollo tecnológico que, previsiblemente, experimentarán los telescopios espaciales en cuestión de décadas. Sus enormes espejos les permitirán analizar las atmósferas de exoplanetas para buscar huellas de vida y comprender la naturaleza de mundos lejanos. Y, según Beatty, también les permitirían analizar la superficie de estos mundos durante sus noches, en busca de rastros de luz. Si al caer la noche la Tierra se ilumina, ¿pasará lo mismo en algún exoplaneta?

Según Beatty, telescopios como el propuesto LUVOIR («Large UV Optical Infrared Surveyor», un sucesor gigantesco del futuro telescopio James Webb, sería capaz de encontrar esas huellas: «Está diseñado para detectar señales atmósfericas muy sutiles en el lado diurno de planetas gemelos de la Tierra», ha dicho Beatty para Cosmosmagazine. «Esto significa que es capaz de detectar las luces de una ciudad en el lado nocturno».

La fecha de lanzamiento más optimista para LUVOIR es algún momento del año 2039. Sin embargo, según este investigador, en no muchos años los telescopios terrestres gigantescos, que se inaugurarán la próxima década, estarán muy cerca de poder detectar esas marcas. Quizás con el perfeccionamiento de los instrumentos o las técnicas será posible lograrlo.

Apoarte de esto, Joseph Lazio, astrónomo en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA en Pasadena, California, cree que también es posible rastrear el cielo en busca de fuentes de luz de origen artificial.

Láseres y megaconstrucciones

Tal como explicó Lazio en la conferencia, los fotones emitidos por las estrellas no llegan a la Tierra con un flujo estable al nivel de los nanosegundos (la mil millonésima de un segundo). Sin embargo, fuentes artificiales, como láseres, emiten fotones de forma estable incluso al nivel de los femtosegundos (la millonésima de un nanosegundo). Las máquinas humanas también emiten señales de radar en bandas muy estrechas.

Aparte de ser estas fuentes claramente artificiales, su gran ventaja es que atraviesan el espacio interestelar. Por eso, según Lazio, si vemos algo así, desde nuestro planeta, «es razonable pensar que la tecnología está implicada».

De hecho, David Kieda, astrofísico en la Universidad de Utah en Salt Lake City, ya está empleando un método para detectar destellos ópticos, supuestamente generados por civilizaciones distantes. Su truco consiste en analizar los datos recogidos por telescopios de rayos gamma, que captan cascadas de reacciones ocurridas en la atmósfera y que se producen cuando a nuestro planeta llegan ondas muy energéticas procedentes de fuentes astrofísicas, como supernovas, hipernovas, púlsares y blázares.

En opinión de Kieda, es posible distinguir estas señales, originadas en la atmósfera, con las señales que dejarían destellos láser procedentes de las profundidades del espacio y que pudieran haber sido producidas por extraterrestres. Aunque hasta ahora no se ha encontrado ninguna señal que encaje con esto, Kieda confía en que esto sea así porque hasta ahora solo se ha analizado una fracción de todos los datos disponibles.

Por último, la investigadora Svetlana Berdyugina, del Insituto Leibniz de Física Solar en Friburgo (Alemania), ha sugerido que los futuros telescopios nos permitirían incluso detectar huellas de grandes estructuras artificiales en la superficie de los exoplanetas. Para ello habría que recurrir a una técnica basada en las medidas de variación de brillo de la superficie de los objetos, y que ya se ha usado en asteroides, por ejemplo.