En general, las personas jóvenes tienen niveles más altos de dopamina que las mayores
En general, las personas jóvenes tienen niveles más altos de dopamina que las mayores - Pierre Lognoul/FLICKR
CURRENT BIOLOGY

Una hormona te puede hacer menos conservador

Un nuevo estudio relaciona la caída de los niveles de la dopamina, que ocurre de forma natural a medida que se cumplen años, con un menor interés en correr riesgos y en conseguir recompensas

MADRIDActualizado:

El cerebro es un experto en calcular riesgos. Mejor y más rápido que cualquier ordenador o agencia de calificación, es capaz de evaluar cuáles serán los posibles resultados de nuestras acciones, y nuestra voluntad obrará en consecuencia. A menos el juicio esté nublado por las emociones o el alcohol, por ejemplo.

Según un estudio presentado hoy en la revista « Current Biology», una hormona, la dopamina, es otro factor clave en la toma de decisiones. Gracias a un experimento hecho a través de los smartphones de 25.000 personas, investigadores del University College de Londres (UCL) han concluido que las personas mayores son menos propensas a asumir riesgos para conseguir recompensas a causa precisamente del descenso de los niveles de dopamina en sus cerebros.

«A medida que envejecemos, nuestros niveles de dopamina descienden de forma natural, y esto podría explicar por qué parecemos menos propensos a buscar recompensas», ha explicado Robb Rutledge, primer autor del estudio e investigador en el departamento de neurología de la UCL. «Los efectos que vimos en el experimento pudieron ser consecuencia de la bajada de dopamina».

Pero, tal como ha aclarado, no es que la gente mayor no quiera correr riesgos. Es simplemente que no se ven tan atraidos por las recompensas, y por eso tienen menos motivos parar corres riesgos.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores desarrollaron un juego para stmarphones, llamado «The Great Brain Experiment», en el que los usuarios podían jugar y apostar para ganar puntos. Gracias a las respuestas de 25.189 usuarios de teléfono, de entre 18 a 69 años, los científicos obtuvieron una abundante cantidad de datos sobre su propensión a tomar riesgos.

Un juego de apuestas

Para ello, diseñaron varios tipos de juegos. Los jugadores siempre empezaron con una puntuación de 500, y tuvieron que tomar decisiones a lo largo de varias preguntas para aumentar ese número. Tenían la opción de quedarse con una opción segura, que les daba pocos puntos pero que garantizaba el éxito, y una opción arriesgada, en la que tenían un 50 por ciento de probabilidad de ganar muchos puntos o no ganar ninguno. Apare de esto, había pruebas negativas, en las que en vez de ganar perdían puntos, y pruebas mixtas, en las que podían quedarse con la misma puntuación o ganar o perder puntos.

Por término medio, las personas decidieron arriesgarse con la opción del 50/50 en el 56 por ciento de las veces en las pruebas negativas, sin importar la edad. Pero en las pruebas positivas, sí que hubo diferencias entre jóvenes y ancianos: mientras que el 72 de las personas entre 18 y 24 años escogía jugársela, este número apenas llegaba al 64 por ciento entre las personas de 60 a 69 años.

Dopamina: clave en la motivación

Estó intrigó a los científicos, porque mostraba que los ancianos no temían al riesgo más que los jóvenes, pero que, por algún motivo, estaban menos interesados en ganar grandes premios. «La bajada de los niveles de dopamina podría explicar por qué las personas mayores se sienten menos atraídas por recompensas potenciales», ha explicado Robb Rutledge. Además, el hecho de que las decisiones negativas no se vieran influidas, podría deberse, en su opinión, a que hay otros sistemas implicados en estas.

Mientras que se confirma o no que la falta de dopamina puede influir en la toma de decisiones haciendo que las personas estén menos interesadas en las recompensas, los investigadores de este estudio defienden la utilidad de sus resultados.

De hecho, recuerdan que los directores de campañas electorales saben que es mejor centrarse en los mensajes negativos para llegar a la gente mayor (por ejemplo, del tipo de los sueldos serán 100 euros más bajos si se vota al partido A en vez de los sueldos serán 100 más altos si se vota al partido B), pero que los positivos son mejores para la gente más joven. Esto, llevado a la investigación, en definitiva dependería de la dopamina.