Madrid

«Narco okupas», los dueños de Lavapiés

Tienen laboratorios de droga, trafican, prostituyen a mujeres, amenazan y han convertido el barrio en un estercolero

tatiana g. rivas - Actualizado: Guardado en: Madrid

Que te amenacen con darte dos tiros en la cabeza y te intimiden en el rellano de tu casa con un martillo en la mano; que trafiquen con droga en tu portal, donde también residen menores, y cocinen sustancias estupefacientes frente a tu casa; que enganchen la luz al contador de la comunidad para producir un «huerto» de marihuana y escondan la producción ilegal por distintos recovecos del edificio; que haya trasiego de prostitutas y clientes en tu comunidad y los toxicómanos se metan sus «picos» junto a tu vivienda y luego dejen sus deposiciones; que tu piso tenga que ser desmantelado para ser desinsectado de chinches; que provoquen incendios e inundaciones en pisos ocupados.

Este es el listado de adversidades a las que se han tenido que enfrentar los residentes de ocho edificios del barrio de Lavapiés desde el año 2012. Sus bloques se ubican en la plaza, en la calle Zurita, en Buenavista, en Salitre, en Embajadores, en el Olivar y en Amparo. Fue entonces cuando los pisos vacíos de entidades financieras comenzaron a ser «okupados» por personas de origen subsahariano y se instaló en Lavapiés su ley; la de nadie más. Campan a sus anchas porque saben que difícilmente se les echa y que tras numerosas detenciones a sus espaldas vuelven a la calle para dedicarse a lo que más les interesa: la droga.

Muchos vecinos han decidido abandonar el barrio ante la amenaza de que se convierta en un gueto; otra buena parte se ha armado para luchar. Estos son aquellos que dan forma a la Plataforma del Barrio de Lavapiés, una entidad que ha nacido única y exclusivamente para erradicar este mal que atenta con poner en cuarentena la zona y ya se ha cobrado alguna víctima, consumidora de su mercancía, a consecuencia del tráfico ilegal.

Las chinches, la gota

«Nunca habíamos visto una cosa igual». Es lo que dijeron los operarios de Madrid Salud cuando Begoña les abrió las puertas de su casa para que vieran las chinches. Se puso a llorar. Se ha tenido que marchar de su vivienda para que la desinsecten. Los bichos proceden de un piso «okupa» de los narcotraficantes de una planta más abajo. La suciedad que tienen en el interior, de los muebles y colchones que recuperan de la basura, ha derivado en plaga. Este capítulo ha sido la gota que ha colmado el vaso.

Ante la inacción de las Administraciones y la justicia, denuncian desde la plataforma, este jueves, los residentes han convocado una rueda de prensa para todos los medios de comunicación en la plaza para que se conozca en profundidad su problema.

La Policía Nacional no cesa su trabajo, sus investigaciones y respectivas detenciones, pero los pisos continúan «okupados». La plataforma ha interpuesto 25 denuncias en la comisaría de Leganitos; se han reunido con la subdelegada del Gobierno, María del Mar Angulo; con el concejal de Centro, David Erguido; con el antiguo decano de los Juzgados de Madrid, José Luis Armengol; han elevado esta información a PP, PSOE, IU y UPyD en el Congreso, en la Asamblea y en el Ayuntamiento; también a la Fiscalía, hablando en persona con Manuel Moix, fiscal de Madrid; a la Consejería de Sanidad,... Han tratado de reunirse con las entidades bancarias para que echen a sus inquilinos. Cuentan con el apoyo acérrimo de la Comisaría de Centro, «pero sin la colaboración y coordinación del resto», advierten, Lavapiés será el infierno.

Toda la actualidad en portada

comentarios