Los pórticos de etilo neomudéjar del Cementerio de La Almudena que serán revisados
Los pórticos de etilo neomudéjar del Cementerio de La Almudena que serán revisados - Maya Balanya

Urbanismo revisa el blindaje de casi un millar de edificios para evitar su derribo

El Ayuntamiento ha iniciado el estudio el estudio integral del catálogo de bienes protegidos

MADRIDActualizado:

La irrupción de la piqueta en el convento de las Damas Apostólicas del Sagrado Corazón dejó claro el este verano que hacía falta una revisión urgente del Catálogo de Elementos Protegidos de Madrid. El estudio, además, era un compromiso adquirido entre Ahora Madrid y el Partido Socialista para sacar adelante los últimos presupuestos. Aunque el Ayuntamiento ya había iniciado una revisión inicial durante el primer semestre, ha sido esta semana cuando ha impulsado el análisis integral con la opinión de expertos, grupos municipales y ciudadanos en una mesa de participación. Inicialmente, se analizarán 900 edificios que no están catalogados o que solo tienen garantías sobre determinados valores del inmueble. Se pretende evitar así demoliciones sorpresa y blindar el patrimonio de la capital.

La última actualización del catálogo se llevó a cabo, con el Gobierno del Partido Popular de Ana Botella. Desde principios de año, el Área de Desarrollo Urbano Sostenible, que dirige José Manuel Calvo, ha estado trabajando sobre los cerca de 15.000 edificios, patios, jardines, escaleras y otros bienes arquitectónicos que reúne el documento. El pasado lunes comenzó la mesa de participación para la revisión del mismo, con una base de este proceso que incluye 300 edificios de uso residencial y tipología unifamiliar anteriores a 1900 y más de 600 edificios de uso no residencial anteriores a 1936. La decisión final sobre lo que se protegerá o no dependerá de los debates, atendiendo a la historia y la arquitectura de los diversos elementos.

Los más simbólicos

Entre los más simbólicos se encuentran algunos bienes que fueron salvados «in extremis» de la demolición. La fábrica de Clesa (Fuencarral-El Pardo), por ejemplo. A punto estuvo de ser derruida en 2014, pero el Consistorio, entonces con Botella al frente, consiguió el indulto llegando a un acuerdo con su dueña, Metrovacesa. El caso más reciente es el de la casa vallecana de Peironcely, 10, un icono de la Guerra Civil desde que en 1936 Robert Capa inmortalizó su fachada, llena de disparos y semidestrozada por los ataques de la contienda. El Pleno del distrito consiguió aprobar su protección el pasado mes de julio.

Fábrica de la central lechera de Clesa
Fábrica de la central lechera de Clesa- ABC

Entre los tesoros que cobija el Cementerio de La Almudena (Ciudad Lineal), el Ayuntamiento considera que los cierres de estilo neomudéjar (en avenida de Aroca, 90 y 103), su capilla y los jardines merecen ser sometidos a valoración. Cibeles aprobó el pasado verano un Plan Especial de protección para la Quinta de Torre Arias (San Blas); sin embargo, los edificios de su interior no gozan de amparo, así que también serán objeto de la mesa de participación. También aparece entre los inmuebles la parroquia de Aravaca de La Asunción de Nuestra Señora. De este templo, no tan conocido por los madrileños, solo quedó la pared maestra tras la Guerra Civil.

Edificios de la Finca de Torre Arias
Edificios de la Finca de Torre Arias- De San Bernardo

Evitar el choque

«La revisión recorrerá varios aspectos fundamentales: incorporar los edificios que ya están recogidos en la disposición transitoria de la Ley de la Comunidad de Madrid, que plantea protección edificatoria antes del año 36 -la que salvó el convento del paseo de la Habana-, y también de la arquitectura moderna, muy particular y olvidada como la industrial. La fábrica Clesa, que estuvo a punto de ser derribada y que sin embargo es un edificio de enorme valor para incorporar al nuevo catálogo», destacó el delegado del Área al informar sobre la puesta en marcha de la revisión.

Actualmente, el catálogo del Plan General de 1997 contiene 12.673 edificios. De ellos, 3.551 están catalogados con nivel 1 o 2; es decir, aseguran la protección integral de los edificios más singulares y la protección de su estructura y volumetría, respectivamente. Al Consistorio le urge clasificar aquellos inmuebles que se salvan por la Ley 3/2013 de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid para evitar situaciones equívocas en relación con la aplicación de esta disposición a la hora de acometer obras en algunos de estos inmuebles.

Contempla que están sujetos al régimen de protección de Bienes de Interés Patrimonial los palacios, casas señoriales, torreones y jardines construidos antes de 1900 y los inmuebles singulares de antes de 1936 como iglesias, ermitas, cementerios, conventos, molinos, norias, silos, fraguas, lavaderos, bodegas, teatros, cinematógrafos, mercados, plazas de toros, fuentes, estaciones de ferrocarril, puentes, canales y «viages» de agua; y las fortificaciones de la Guerra Civil española.