Miquel Iceta junto al secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, en un acto de campaña ayer
Miquel Iceta junto al secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, en un acto de campaña ayer - EFE
Elecciones Cataluña

Ferraz intenta disimular su enfado con el plan de indultos de Iceta

Hace un año los socialistas querían prohibir estas medidas por corrupción política

BarcelonaActualizado:

La decisión de Miquel Iceta por introducir en campaña electoral su apuesta por indultar a los dirigentes independentistas ha provocado la primera disfunción grave entre el PSC y el PSOE en esta nueva etapa en la que caminaban en perfecta armonía. En Ferraz dudan, se enfadan, recelan y finalmente comprenden. Todo a la vez. Ni desautorizan ni apoyan en público a su candidato. Lo que en política viene a adoptar la compleja fórmula de «respetamos su opinión personal». Que viene a querer decir que no la compartes pero que no puedes hacer mucho más.

La vicesecretaria general, Adriana Lastra, resaltaba el miércoles el «respeto» del partido a la «opinión personal» de Iceta pero resaltando que «era la suya». Otras fuentes de la formación se muestran en privado contrariados. Un alto cargo de Ferraz, que recuerda que el partido presentó este año una propuesta en el Congreso para prohibir los indultos por corrupción política. Y recordando que los exconsejeros y Junqueras están acusados por prevaricación y malversación de fondos públicos. «¿Pero qué podemos hacer? ¿Desautorizar el candidato en mitad de la campaña?». En el PSOE ni se ha pasado esa posibilidad por la cabeza. Pero no son pocos quienes creen que en su estrategia, «que iba perfecta», este elemento «no era necesario» y dudan del rédito electoral. Se comparte todo lo que ha hecho Iceta hasta ahora, pero gustan menos sus posiciones en lo que respecta a las cuestiones judiciales.

En público, moderada distancia. La portavoz parlamentaria socialista, Margarita Robles, insistió en subrayar que la iniciativa de Iceta es meramente «una propuesta en campaña electoral», y que, en lo que respecta al PSOE «no se trata de compartirlo o no», puesto que «quien tendrá que hacer una valoración -dijo- son los ciudadanos». En declaraciones en los pasillos del Congreso, añadió que el PSOE «respeta esa posición» del candidato del PSC «como la de otros partidos en campaña electoral» y pidió diferenciar entre los tiempos de la política y los de la justicia, en la que expresó confianza plena, informa Laura L. Caro.

El portavoz de la Ejecutiva federal, Óscar Puente, insistía en la idea de la campaña electoral y pedía «limitar su recorrido a ese contexto». En conversación con ABC, Puente enmarca la propuesta en la idea de Iceta «abandonar la confrontación y apostar por la reconciliación». El portavoz socialista reconoce que «si se olvidan esas premisas» la cuestión «se puedan considerar sus palabras como extemporáneas, ya que los dirigentes catalanes ni siquiera han sido juzgados». Pero insiste en que «si se valora el contexto se entiende cuáles son las intenciones de Iceta».

Ayer, en un acto de campaña Iceta no dio ni un paso atrás en su apuesta: «Me critican por lo del indulto pero hemos de pensar en cómo coseremos las heridas, y no me importa pagar un precio por atreverme a pensar en el escenario de la reconciliación». Y es que no hay improvisación en las palabras de Iceta. La pasada semana ya deslizaba esta posibilidad en una entrevista en el diario Ara y desde entonces lo había defendido en conversaciones privadas. En Ferraz preocupa precisamente eso, que impida al partido pelear electores que dudan entre ellos y Ciudadanos. Otro dirigente, en cambio, limita el resultado que pueda tener: «Extraña para los que lo vemos desde la perspectiva de Madrid», plantea. Y lo cierto es que la campaña de Iceta, con el acuerdo con Units per Avançar, los herederos de Uniò, ha consagrado su apuesta por cimentar el ascenso del PSC con votos catalanistas huérfanos por la deriva independentista.