Así es el despacho de Mariano Rajoy
Mariano Rajoy en su despacho de La Moncloa - diego crespo

Así es el despacho de Mariano Rajoy

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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, regresa a su despacho en La Moncloa este mismo lunes. Tiene por delante la segunda fase de la legislatura, la más decisiva. Pero, ¿cómo es el despacho desde donde el presidente tendrá que afrontar los grandes retos de esta nueva etapa de su mandato?

Rajoy ilustró su nuevo perfil en la red social Facebook con una imagen de sí mismo trabajando en despacho en el Palacio de La Moncloa. Tras abrir las dos grandes puertas blancas de la estancia, nos encontramos, a la derecha, con dos ventanales que dan a los jardines de Moncloa sobre suelos de parqué.

Reina el orden y la austeridad, presidido por un escritorio y dos obras de arte, sin mucha más decoración. En la pared junto al ventanal «10 nostalgias y un olvido» de Luis Gordillo y en la pared tras su mesa, «Le grand sorcier» de Miró, en el mismo lugar que lo tenía su predecesor, José Luis Rodríguez Zapatero. Tras el escritorio aguardan las banderas de España y de la Unión Europea.

Su silla es negra y con ruedas, modernista, y las dos sillas dispuestas al otro lado del escritorio para sus invitados son blancas, por el contrario. Una lámpara tipo flexo, una jarra de agua y documentos de todo tipo presiden el escritorio. Bajo el mismo, una papelera negra.

En la mesa que hace esquina a la derecha del escritorio se encuentra el ordenador, en cuyo monitor hay pegada una nota en 'post-it', además de dos teléfonos fijos. También una foto de familia de los ministros del Gobierno.

Sobre el escritorio, a la izquierda, el presidente coloca un ejemplar de The Economist y la prensa del día. En la austera y somera descripción que desde el Financial Times realizaron del despacho del presidente el pasado mes de enero ocupa un lugar privilegiado ABC, puesto que encabezaba la pila de periódicos que el presidente español disponía sobre su escritorio, seguido a continuación por La Voz de Galicia («apego a su tierra»). En el fondo del montón estarían, durante el encuentro, El País y El Mundo, según el rotativo económico.

Al otro lado del despacho, frente a las puertas, una alfombra color blanco roto, dos sofás y dos sillas blancas dispuestas en torno a una mesa baja. Dos lámparas de mesa y un televisor de plasma habitan también la estancia, así como una estantería sobre la que descansan algunas fotografías, libros y tomos enciclopédicos. Y otras dos obras de arte.