Las mujeres, claves en la recuperación del empleo por cuenta propia
Las mujeres, claves en la recuperación del empleo por cuenta propia - ARCHIVO

La transformación de los autónomos en la última década

España ya ha recuperado dos de cada tres trabajadores por cuenta propia perdidos durante la crisis económica

MadridActualizado:

La economía española postcrisis se diferencia cada vez más de la establecida hace diez años, cuando se produjo el estallido de la burbuja «subprime» y comenzó la mayor recesión de las últimas décadas. La construcción ha perdido peso, la industria ha mejorado sus registros y las exportaciones se han convertido en un pilar del PIB. La tranformación no se ha producido solo a nivel conjunto: cada colectivo ha puesto en marcha su propia reconversión.

Este es el caso de los autónomos. Inicialmente, los trabajadores por cuenta propia fueron de los más afectados por la crisis. Durante los primeros años de la misma, se destruyeron 400.000 puestos de trabajo. Con el paso de los años, este saldo negativo se ha reducido paulatinamente y hoy ya se han recuperado dos tercios del empleo perdido. El perfil de los trabajadores por cuenta propia actual, sin embargo, poco tiene que ver con el de hace diez años.

El cambio más significativo, según las cifras de la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA), es que son las mujeres las que «llevan la iniciativa de la recuperación». En junio de 2017 había 39.715 autónomas más en España que en 2008, lo que supone un incremento del 3,6%. La cifra cobra aún más importancia si se tiene en cuenta que durante este periodo los autónomos varones arrojan un saldo negativo del 8,8%. Con todo, las mujeres ya son el 35,4% del total. «Y subiendo», según ATA.

También se ha fortalecido el número de autónomos de mayor edad. Tanto el porcentaje de los que tienen entre 40 y 54 años como el de los mayores de 55 ha crecido dos puntos en los últimos años. Hoy, ambos suman 1.470.633 trabajadores, el 66% del total.

La muestra arroja asimismo un perfil más internacional. Los extranjeros que desempeñan su actividad en España a través del RETA han cosechado un incremento del 11,4% en la última década, hasta representar el 9,5% del total.

Un recorrido similar han realizado los autónomos societarios –es decir, aquellos que han constituido una sociedad mercantil–, que en los últimos diez años han crecido un 5,2%, 61.508 trabajadores más. Este tipo de trabajador ya supone el 38,7% del total.

Un negocio más consolidado

Las cifras de ATA no solo reflejan cómo se ha transformado el autónomo medio en España, sino que ponen de manifiesto el buen momento que atraviesa este colectivo. La mortalidad de sus negocios se ha reducido notablemente, ya que el 66% tienen más de tres años de antigüedad, y uno de cada dos (el 54,5%) lleva más de cinco años al frente de su negocio a fecha de junio de 2017, mientras que en 2008 eran el 63,4%.

En junio de 2008, el 14,8% de los autónomos llevaban de 1 a 3 años frente a su actividad, frente al 18,4 que se registran en junio de 2017, un incremento del 11,9% al que hay que sumar el del 3,1% más de los autónomos que llevan de 3 a cinco años al frente de su actividad.

Esta consolidación se ha transformado en creación de empleo. Mientras en 2008 el 20,2% de los trabajadores por cuenta propia tenía algún empleado a su cargo, este porcentaje ha crecido hasta el 22,2% en la actualidad. Hasta 443.439 autónomos tienen en total en España casi un millón de empleados (913.078 asalariados).