Pablo Rodríguez Bustamante, director de proyectos de Timrural, estudia una zona degradada ambientalmente para su transformación
Pablo Rodríguez Bustamante, director de proyectos de Timrural, estudia una zona degradada ambientalmente para su transformación
Empresa

Revolución digital a campo abierto

Timrural aprovecha las nuevas tecnologías para dinamizar entornos rurales

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«Hoy, o fluyes y afrontas el salto tecnológico que nos ha tocado vivir o desapareces», con esta premisa y con una clara apuesta por el crecimiento sostenible, comienza la historia de Timrural, empresa creada por Javier Álvarez, un vallisoletano de pueblo -como él mismo se define-. Un joven con talento, que, a sus 33 años, ha conseguido consolidar una firme carrera como empresario.

Su vocación emprendora ya asomaba desde niño: «Mi padre tenía una empresa familiar vinculada al mundo de los caballos, y fue allí donde hice mis primeros pinitos». Y aunque no fue un estudiante ejemplar, el descubrimiento, a los 23 años, del mundo de la inteligencia emocional enfocada a los negocios marcó su destino. «Comprendí que no hay crecimiento empresarial, si no hay crecimiento personal. Solucioné mis problemas personales y comencé a ver el mundo de los negocios con otros ojos». Diez años después lidera un floreciente proyecto llamado Timpulsa, empresa matriz que transforma, renueva e impulsa compañías digitalmente. Con un análisis exhaustivo, a través de unas preguntas y un mapa de calor, en tan solo una hora «somos capaces de saber qué tanto por ciento le falta a un negocio para poder ser solvente en el siglo XXI. Cubrimos todas las necesidades que una empresa necesita desde un mismo espacio. Nuestros clientes solo se deben preocupar de hacer lo que mejor saben hacer, trabajar por y para su negocio. Nosotros les guiamos y les impulsamos hasta conseguir una exitosa transformación, perdurable en el tiempo», explica el emprendedor.

Un modelo innovador y con eficaces resultados, el de Timpulsa, pero, sobre todo, un modelo capaz de dar el salto hacia más allá de la empresa. Así que un día ese «vallisoletano de pueblo» se hizo la pregunta: ¿Por qué no trasladarlo a los pueblos? Y moldeando el modelo y el método para adaptarlo a los municipios, creó una nueva línea de negocio, Timrural. Con ella ha conseguido reinventar los territorios bajo una nueva realidad, convirtiéndolos en municipios inteligentes del siglo XXI. «Yo soy de pueblo y creo en los pueblos. Para mí el municipio es una empresa, pero con alma, viva, humana, que aporta valor. Lo analizo veo qué posibilidades tiene, cuál es su potencial, su mayor fortaleza y la muestro al mundo». Bajo esa convicción y la fórmula mágica de Timpulsa el proceso consiste en crear una marca ad hoc, referente de cada uno de los pueblos, distinta, diferente, capaz de comprimir su mejor potencial para hacer precisamente lo contrario: expandirlo y convertirlo en referente fuera de sus pequeñas o -según se mire- grandes fronteras.

De esta manera los proyectos de Timrural que Javier tiene en marcha abarcan desde la formación de empresarios y emprendedores en el entorno rural; la modernización del campo, a través de la utilización de las últimas tecnologías; la compra de pueblos abandonados y su venta (por partes o enteros) para transformarlos; la creación de rutas o senderos con enlaces a puntos de interés paisajísticos o culturales que fomenten el turismo; la actualización del comercio y la hostelería en lugares donde estos negocios son cruciales para la subsistencia de la región, e incluso fomentar nuevos estilos de vida, como la promoción de la no contaminación a través del uso del coche eléctrico entre municipios de una misma comarca. «También ahí hay negocio, explica Álvarez, porque para que un coche eléctrico, con una autonomía de kilómetros limitada, pueda recorrer una red de municipios, tiene que haber surtidores de electricidad instalados en puntos estratégicos». Sin duda, un auténtico visionario de los negocios en lugares que, para muchos, no tendrían potencial.

Teniendo ideas se puede vivir en el pueblo

Y no se equivoca. En España hay 8.125 municipios que impulsar y transformar. Algo de lo que ha sido muy consciente David Esteban, alcalde de Medina de Rioseco (Valladolid), que preocupado por conseguir para su pueblo la infraestructura y los servicios necesarios para poder emprender, se ha propuesto un nuevo reto, convencer a sus vecinos de que el éxito también puede llegar trabajando en el pueblo. «Somos una población de 5.000 habitantes, cabecera de comarca, y con un sector servicios con mucho potencial, pero nos falta saber cómo hacerlo, sacarnos partido». Su relación con Timrural comenzó tras recibir un email de presentación. «Le invité a visitarnos y enseguida nos pusimos en marcha», comenta con el mismo entusiasmo con el que levantó el teléfono por primera vez para ponerse en contacto con Javier. «A través de ellos estamos fomentando el emprendimiento en el pueblo. Se ofrece formación a nuestros empresarios y estamos creando los primeros galardones para empresarios y emprendedores deMedina de Rioseco. Se busca que una buena idea tenga salida y que sea en el medio rural. Se ayuda a repensar la empresa y adaptarla a la situación actual. Intentar internacionalizar el producto en algunos casos o simplemente modernizar lo que ya tenemos». Y en este salto cualitativo los jóvenes, muchas veces obligados al éxodo rural, tienen un papel importante, explica el alcalde: «Resulta clave que entiendan que teniendo una buena idea y las nuevas tecnologías al alcance se puede vivir del pueblo y se puede triunfar desde el pueblo. No hace falta desplazarte a las grandes ciudades para conseguir tener éxito profesional. Solo hace falta estar preparado y tener las infraestructuras adecuadas. Y por todo ello estamos luchando».

El de Rioseco es solo un ejemplo de los cientos de proyectos que Timrural está aplicando en los municipios españoles. En la localidad vallisoletana de Nava del Rey las necesidades son otras, y se ha optado por realizar una estrategia de digitalización, web corporativa y APP. La modernización de la ruta del vino de Rueda para diferenciar, mejorar y adaptar a la nueva era las empresas y el entorno de la ruta ha sido otro de los objetivos de Timrural. «Pretendemos con ello mejorar sus resultados, promover la innovación, y conseguir que aporten valor y apuesten por la Responsabilidad Social Corporativa», añade Álvarez. No es menos importante la colaboración con CEPAIM, fundación volcada en la integración de familias en zonas rurales despobladas. «Contratamos a Javier para la formación de emprendimiento y pequeñas empresas en el medio rural. Desde la fundación propiciamos la movilidad geográfica de personas y familias inmigrantes desde zonas urbanas hacia espacios rurales despoblados, -explica Sergio Pérez, responsable de la misma- y allí les ofrecemos la oportunidad de comenzar una vida». Proyectos que demuestran que el mundo rural también puede aprovechar la oportunidad digital.