Jugar en el puesto de trabajo para rendir más y mejor

Jugar en el puesto de trabajo para rendir más y mejor

Muchas compañías han comenzado a incluir técnicas lúdicas en su rutina para mejorar la productividad y la relación con sus clientes

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Imagine que el próximo día, cuando llegue a su puesto de trabajo, su jefe le pide que deje lo que está haciendo y vaya a jugar un partido de fútbol con sus compañeros. ¿Pensaría que su empresa pierde el tiempo? Si su respuesta es afirmativa, está completamente equivocado. De hecho, debe saber que participar en una pachanga en horas de trabajo le servirá, aunque no se lo crea, para aumentar su sentimiento de pertenencia a la compañía y también para estrechar lazos con sus compañeros de oficina. Es probable que, cuando se siente de nuevo en su mesa tras el partido, no solo se sienta más cansado sino significativamente más feliz.

Si en lugar de recomendar jugar en el trabajo denominamos a esta práctica «gamificación» puede que el asunto le resulte un tanto más serio. En realidad, se trata simplemente de aplicar técnicas lúdicas a los aspectos más aburridos de nuestra vida con el fin de conseguir ciertas metas que, de otro modo, nos costaría mucho más alcanzar. Así lo explica Mercedes Gómez, responsable de márketing y comunicación de la Asociación Nacional de Gamificación y Márketing Digital (ANAGAM) y quien asegura a ABC que, aunque el concepto es de lo más antiguo, la eclosión de las nuevas tecnologías ha hecho que las grandes empresas ya lo asuman como parte de su rutina.

Como indica Gómez, el fin último del sistema no es otro que el de potenciar ciertas habilidades y conocimientos en el individuo para lograr objetivos como, por ejemplo, incrementar el compromiso del trabajador hacia la compañía. La técnica, no en vano, no tiene por qué reducirse al ámbito laboral ya que, como dice Gómez, puede ser aplicada a numerosos aspectos de nuestra rutina. «Si hay algo que diferencie a los seres humanos de otras especies es su capacidad de socializar, disfrutar y desarrollar el aprendizaje a través del juego. Una acción de gamificación puede estar dirigida tanto al capital humano de una empresa como a sus clientes e, incluso, a personas con enfermedades crónicas que gracias a este sistema pueden avanzar en sus procesos de curación».

Pero... ¿cómo se juega? Según explica Mercedes Gómez, los juegos «deben de ser atractivos y afines a sus usuarios para que enganchen. Además, hay que ofrecer retos y premios deseables para animar a que el jugador avance y siga participando. Por último, hay algo muy humano que fomenta la dinámica y pervivencia de los juegos: el compartir. Mostrar al resto de participantes tus logros, a través de rankings, para que otros se sientan retados a continuar jugando y alcanzar esas mismas metas y superarlas».

Miedo a ser despedidos

Uno de los principales caballos de batalla a los que las grandes empresas deben de hacer frente es la falta de motivación de sus empleados. Así lo resalta Gómez, para quien la situación económica en España ha contribuido a, entre otros aspectos, incrementar el temor de muchos trabajadores a ser despedidos. «Las compañías deben cuidar mucho el nivel de motivación de sus empleados ya que muchos pueden estar funcionando movidos por la simple pulsión de no perder un sueldo. Sabemos que así no se consigue la excelencia ni los difíciles objetivos que hoy se nos plantean y, precisamente por ello, la gamificación es una gran herramienta».

Un método idóneo para motivar al empleado sería, para Gómez, «hacerle ver que forma parte de un colectivo mediante acciones que fomenten su socialización — ¿entiende ahora lo de la pachanga?—así como un mejor conocimiento de sus compañeros. Además de eso, los retos, premios e incentivos por logros son otras formas de conseguir que el trabajador se sienta parte del grupo». Gracias a la gamificación, prosigue la experta, la empresa logrará un «mayor nivel de compromiso, alegría en el desempeño, creación de lazos de unión entre colegas, mayor trabajo en equipo, reconocimiento individual y colectivo...». Además, una empresa en la que el trabajador se sienta cómodo «sufrirá menos riesgos internos, los procesos fluirán mejor y sus resultados mejorarán».

En la misma línea se pronuncia Juan Carlos Lozano, presidente de ANAGAM, quien asegura a ABC que «una de las áreas en las que se espera que la gamificación se extienda con más posibilidades es en la de la relación de la empresa con sus empleados. La posibilidad del trabajador de tener un mayor prestigio a través de los retos propuestos por la compañía dará lugar a trabajadores más motivados e identificados, lo que redundará en un incremento de la productividad y de los resultados para todas las partes» Según Gartner, indica el presidente de ANAGAM, en el año 2020 la gamificación jugará un papel clave en cuanto a la gestión de la innovación interna y externa en las organizaciones.

Jugar con el cliente

Pero no solo el juego con los trabajadores conseguirá que la compañía sea mucho más productiva, sino que también orientar las técnicas lúdicas hacia el cliente se ha convertido en la estrategia idónea para mejorar la experiencia del usuario e incrementar beneficios. Como indica Mercedes Gómez, «a nivel mundial, un 70% de las 2.000 empresas pertenecientes a Forbes han declarado que utilizarán la gamificación para sus objetivos de marketing y fidelización. En España cada vez hay más ejemplos de ello, como son los casos de BBVA o Correos, que cuentan con un programa de gamificación interna o, más recientemente, Vodafone y Atresmedia con su reciente campaña «Pasa la bola» con fines benéficos».

Como indica Juan Carlos Lozano, «muchas compañías están apostando por dos elementos, a nuestro modo de ver, absolutamente acertados en una acción de comunicación o marketing con sus clientes: la diversión y la interacción. De hecho, un buen número de empresas ha invertido en crear en su público objetivo una experiencia única a través de estos elementos, mejorando así el acercamiento de la marca al mercado, el branding de la organización y la cuenta de resultados».

España adelanta posiciones

¿Está enterada la empresa española de qué es y para qué sirve la gamificación? Como indica Lozano, «muchas compañías de nuestro país están probando ya los beneficios de este sistema con éxitos importantes». En este sentido, apunta el experto, «hemos detectado que las empresas que invierten en gamificación incrementan su inversión en esta técnica una vez valorados los resultados. Si bien es cierto que queda camino por recorrer, también lo es que España se está colocando de forma progresiva como uno de los países líderes en el sector».