«La cosecha de guisantes», de Camille Pissarro
«La cosecha de guisantes», de Camille Pissarro - ABC

La Justicia francesa devuelve a una familia un Pissarro expoliado por los nazis

«La cosecha de guisantes» fue adquirido en 1995 por Bruce y Robbi Toll, una pareja de coleccionistas estadounidenses que pagó 800.000 dólares en una subasta celebrada en la casa Christie's de Nueva York

ParísActualizado:

La Justicia francesa ha decidido despojar de un cuadro de Camille Pissarro a una pareja estadounidense y devolverlo a los descendientes de Simón Bauer, coleccionista judío al que los nazis robaron esa obra durante la Segunda Guerra mundial (1939-1945). Los damnificados por esta decisión son Bruce y Robbi Toll, la pareja estadounidense que en 1995 había adquirido «La cosecha de guisantes» (1887) por 800.000 dólares en una subasta celebrada en la casa Christie's de Nueva York.

Su abogado, Ron Soffer, lamentó ante la prensa la decisión y anunció que apelarán. En su opinión, despojarles de la obra es un agravio, pues cuando la compraron no sabían que había sido expoliada por los nazis. «En el catálogo de venta, no estaba escrito en ninguna parte que el cuadro había sido confiscado», defendió el letrado, quien ya evocó en otras ocasiones que sus clientes son sensibles a la causa judía y apoyan instituciones en Estados Unidos e Israel.

Los nietos de Bauer decidieron reclamar la devolución de la obra cuando la localizaron en una exposición en el Museo Marmottan Monet en París, al que los Toll se la habían prestado.

Bauer (1862-1947) está considerado como uno de los descubridores de Pissarro, de quien poseía una docena de telas. Pero el 10 de octubre de 1943, los 93 cuadros de su colección fueron confiscados por un conocido marchante parisino nombrado por el gobierno colaboracionista con los nazis de Vichy, que expoliaba los bienes de la población judía.

Recuperación

Pese a su internamiento en 1944 en el campo francés de Drancy, paso previo a la deportación a un campo de exterminio alemán, una huelga ferroviaria y luego la liberación de la ocupación nazi impidieron que Bauer terminase sus días en las cámaras de gas.

De vuelta a París, dedicó sus últimos años de vida a intentar recuperar lo robado, tarea que continúa aún su nieto, quien ha conseguido ya seis Pissarro y un Degas.

Antes de que fuese vendido a los Toll en 1995, la última pista que se tenía de «La cosecha de guisantes» databa de 1965, cuando el Gobierno francés otorgó al galerista neoyorquino Findlay permiso para exportarlo a Estados Unidos.