Nicolás Altobelli. Vídeo: Cassini enseña Saturno - José Manuel Nieves
Nicolas Altobelli, director científico de la ESA en la misión Cassini

«Cassini nos ha enseñado que puede haber vida incluso muy lejos del Sol»

La sonda se precipitará en la atmósfera de Saturno el viernes, después de 13 años de misión

MadridActualizado:

Con la sonda Cassini en pleno "Grand Finale" de su aventura de 13 años en Saturno, la Agencia Espacial Europea (ESA) ha reunido en sus instalaciones de Madrid a algunos de los científicos responsables de esta histórica misión. Entre ellos, Nicolas Altobelli, director científico de la ESA en Cassini, y a varios expertos de la agencia que trabajaron en su módulo de descenso, Hugyens, que en 2005 aterrizó en Titán y nos regaló las primeras e increíbles imágenes de su desconocida superficie.

El 15 de septiembre es el día elegido para terminar la misión. ¿La razón? Se acaba el combustible. Diseñada en los años 80, la misión Cassini-Hugyens es fruto de la colaboración de 17 naciones y dos generaciones de científicos de varias agencias espaciales, entre ellas la NASA y la ESA. Sus hallazgos se han reflejado en la publicación de miles de artículos científicos, el 30% de los cuales están firmados por investigadores europeos. Y en abril empezó la última etapa de su viaje, con las últimas órbitas de la sonda alrededor del enorme planeta anillado.

En esta entrevista con ABC, Nicolas Altobelli revela cómo serán los últimos instantes de la Cassini y anticipa cuál será la próxima gran misión interplanetaria de la Agencia Espacial Europea.

-¿Cómo será el final de la misión?

Hemos llevado a cabo un último sobrevuelo sobre Titán, pero más lejos que en otras ocasiones, a 100.000 km. de altitud. Ha sido para coger el impulso final que la sonda necesita para su entrada en la atmósfera de Saturno. Cassini se ha adentrado ya otras 22 veces más allá de los anillos, y esta última lo ha hecho para penetrar en la atmósfera del planeta a una velocidad de 35 km/s y en una trayectoria muy plana, con apenas 15 grados de inclinación, a 1.500 km. de altitud y con sus antenas enfocando hacia la Tierra, para transmitir hasta el último momento. La sonda, sin embargo, podrá mantener su orientación solo durante un minuto. Después quedará a merced de las turbulencias atmosféricas. La misión terminará justo en el momento en que se pierda la señal, pero esa señal no llegará a la tierra hasta una hora y 24 minutos después. Nunca sabremos en realidad cuánto más ha podido resistir la sonda antes de desintegrarse.

-¿Qué transmitirá Cassini durante ese último minuto?

Desde su posición, podrá medir con mucha precisión el campo magnético y gravitacional de Saturno, algo muy desconocido hasta ahora. Durante su descenso también estudiará con detalle la composición y masa de los anillos y de la atmósfera. ¿Los anillos son más viejos que Saturno o más jóvenes? Esperamos poder aclararlo.

-Desde 2004, han pasado 13 años desde que la Cassini llegó a Saturno...

Si, y a pesar de eso solo hemos podido estudiar algo menos de medio año de Saturno, que equivale a 13 años terrestres, y cubrir apenas la mitad de sus estaciones. La razón es que Saturno necesita 30 años para dar una vuelta al Sol. Y en términos de la Tierra, sus años y sus estaciones son muy largos. Por eso la misión se ha extendido varias veces, para poder abarcar la mayor cantidad de tiempo posible. En total la misión habrá cubierto la mitad de una órbita de Saturno, y visto la mitad de sus estaciones.

-¿Cuál cree que fue la mayor dificultad de la misión?

Al ser un planeta tan grande, fue necesario trazar muchas órbitas diferentes para cubrir todos los objetivos. Por ejemplo, si queríamos ver las zonas heladas se necesitaban órbitas polares, pero si queríamos estudiar los anillos necesitábamos una órbita ecuatorial. Y para pasar de una órbita a otra no se podían usar los motores, no habría habido combustible suficiente, sino que fue necesario recurrir una y otra vez a la ayuda de Titán. Sin la asistencia gravitatoria de Titán no se habría podido dirigir la nave hacia donde era necesario en cada momento.

-Si tuviera que elegir solo uno de todos los hallazgos hechos por la misión Cassini, ¿Con cuál se quedaría?

No puedo quedarme solo con uno, ja ja ja... Necesito por lo menos dos.

-De acuerdo, dos...

El primero, descubrir que Titán no es un mundo inerte. Que tiene una meteorología, que hay lagos líquidos en su superficie, aunque no sean de agua... que es como la Tierra, pero recibiendo cien veces menos luz del Sol. La atmósfera de Titán es tan opaca que desde el espacio no se puede ver su superficie. Por eso el módulo Hugyens fue diseñado para poder aterrizar sobre cualquier tipo de terreno, ya que no se sabía si éste sería sólido, líquido, blando o duro. Pero el 14 de enero de 2005, cuando descendió, Hugyens descubrió un paisaje increíble, con riscos, costas, relieves, con enormes lagos de metano líquido que forman ríos y que se evapora estacionalmente, formando nubes de metano... Una especie de Tierra primigenia, y con una actividad meteorológica cuya existencia ni siquiera se sospechaba.

-¿Y el segundo?

Encelado, sin duda. En 2005 los instrumentos de la Cassini captaron una perturbación en el campo magnético de Encelado, lo que significaba que había materia escapando de su atmósfera. Al principio creímos que era un defecto de los instrumentos, pero después lo vimos con nuestros propios ojos... Había géiseres, grietas en la superficie helada lanzando agua a gran presión hacia el espacio. Eso lo cambió todo, cambió la misión. Hubo que reconfigurar los parámetros para poder pasar lo más cerca posible de esos géiseres. Se hizo, y así se pudo calcular que bajo el hielo de Encelado hay un océano que circunda la luna por completo. La Cassini logró "olfatear" los géiseres pasando a través de ellos y descubrió moléculas que indican, además, que en el fondo de ese océano global es muy probable que haya fuentes hidrotermales, , emanaciones del núcleo que mantienen el agua de esas zonas lo suficientemente caliente como para que haya vida... Con lo que hemos aprendido de la Cassini podemos imaginar cómo podría la vida haber arraigado en muchos exoplanetas lejanos y en sus lunas.

-¿Cuál ha sido su momento más emocionante durante los años de la misión?

La llegada, el 4 de julio de 2004, el día que entramos en órbita. Yo estaba terminando mi tesis, con un post doc en el JPL (Jet Propulsion Laboratory) y mi puesto dependía del éxito en la captura de la sonda, es decir, de que entrara correctamente en órbita en vez de "saltarse" el planeta y perderse en el espacio. Fueron 40 minutos de maniobras con los motores de la sonda, pero cuando se ocultó al otro lado de Saturno, solo quedaba esperar. Durante media hora, sin señales ni posibilidad de hacer nada, los nervios eran tremendos. Cuando por fin la Cassini apareció por el otro lado del planeta y recuperamos la señal fue toda una fiesta.

-¿Qué habrá después de Cassini?

El próximo paso no será en Saturno, sino en Júpiter, donde también hay prometedoras lunas heladas. Habrá una misión europea, Juice, que estudiará la luna Ganímedes, y otra americana, la Clipper, que se centrará en la luna Europa. El principal objetivo de ambas será determinar la habitabilidad de las dos lunas. Juice se convertirá, además, en la primera misión que orbita una luna helada. Clipper no entrará en órbita, sino que hará sobrevuelos en Europa.

-¿Por qué precisamente Ganímedes?

Porque alrededor de Júpiter hay tres lunas heladas, Europa, Calixto y Ganímedes, y todas ellas tienen un nivel de evolución diferente. Lo que sabemos de la anterior misión que fue a Júpiter, Galileo, es que también allí podemos encontrar océanos de agua líquida bajo la superficie helada, tanto en Ganímedes como en Europa. Eso se descubrió midiendo una perturbación del campo magnético de Júpiter, que reflejaba un movimiento de masas, como el que se daría en un entorno líquido, y que era general en estas dos lunas. En otras palabras, podríamos haber estado midiendo el movimiento de grandes masas de agua bajo sus superficies.

-¿Entonces, se podría decir que existe un océano subterráneo en Ganímedes, parecido al de la luna Encelado, de Saturno?

Tenemos que confirmarlo sobre el terreno, pero todo apunta a que sí. Las fotografías revelan una superficie muy joven, con cráteres de impacto recientes y marcas sobre el terreno que son muy características. No es tan evidente como en Encelado, donde se descubrieron géiseres de agua, pero Ganímedes también es interesante porque tiene su propio campo magnético, lo que nos permite seguir su evolución. Y aunque no es totalmente seguro que haya un océano de agua líquida bajo el hielo, creo que hay indicios suficientes como para suponer que sí.

-¿Cómo se desarrollará la misión Juice?

La sonda hará diez sobrevuelos sobre Calixto y dos sobre Europa. Después se insertará en una órbita alrededor de Ganímedes, donde permanecerá un año entero.

-Y mientras, la misión Clipper, de la NASA, estudiará Europa...

Sí, y se centrará solo en Europa. Pero no entrará en su órbita, sino que la estudiará lpor medio de unos 50 sobrevuelos. Nosotros, con Juice, solo haremos dos sobrevuelos en Europa porque, en primer lugar, nuestro objetivo principal es Ganímedes, y después porque tenemos que minimizar el impacto de la radiación sobre la sonda, y por eso necesitamos evitar en lo posible las zonas donde esa radiación es más intensa.

-Dada la experiencia de la ESA, (el módulo Hugyens de la Cassini o el Philae de la misión Rosetta) ¿Por qué no se ha contemplado la posibilidad de incluir un módulo de aterrizaje también en Juice para que se posara en Ganímedes?

No, la misión Juice no incluye un módulo de aterrizaje. Eso depende de cómo se seleccionan y se configuran las misiones, y esta vez el objetivo era tener un orbitador alrededor de Ganímedes, pero no un aterrizador. Al principio, cuando se concibió, la misión era conjunta con la NASA, y se trataba de colocar dos orbitadores, uno de ellos y otro de la ESA, pero los americanos tuvieron problemas de presupuesto y al final cada agencia hará su propia misión. Con Juice intentamos mantener todos los objetivos iniciales.

-¿Cree que encontraremos vida en el Sistema Solar?

Creo que las condiciones son buenas. No se si llegaré a verlo durante mi vida, porque se necesita una instrumentación muy especializada que aún se está diseñando. Y también porque si esas formas de vida están en el fondo de un océano subterráneo, con una capa de 10 ó 20 km. de hielo por encima, será muy complicado llegar a ellas. Se necesitará aún bastante tiempo aunque, como digo, las perspectivas son muy buenas.

-Cassini nos ha enseñado precisamente eso, que puede haber condiciones para la vida muy lejos de las zonas de habitabilidad establecidas...

Sí, es un cambio de concepto. Cuando se estudian planetas fuera del Sistema Solar, se considera como zona habitable solo la órbita alrededor de la estrella madre cuya distancia permite la existencia de agua líquida en la superficie de ese planeta. Pero con Cassini hemos aprendido que hay muchas más posibilidades, que puede haber condiciones para la vida mucho más lejos del Sol. Lo único que se necesita es agua helada, que hay mucha, y si estás cerca de un planeta muy grande, como lo son Júpiter o Saturno, su energía gravitatoria es suficiente como para hacer que esa agua se descongele. Para eso, solo hace falta que la órbita de la luna alrededor del planeta sea algo excéntrica, es decir, que no sea circular, sino elíptica. Con eso es suficiente.

-¿Cómo o cuál sería la misión que le gustaría poder dirigir?

Creo que sería una misión a Urano o Neptuno, por ejemplo, porque son mundos que aún no hemos visitado mucho y que tienen condiciones muy parecidas a las de Saturno, y creo que podrían darnos más de una sorpresa.

-¿En qué sentido?

Porque son mundos que contienen las pruebas de nuestros orígenes. Conocemos ya Júpiter y Saturno, pero no conocemos todo el Sistema Solar.