Educación

Educación

¿Por qué salen tan malparados los alumnos españoles en PISA?

Día 03/12/2013 - 12.04h
Temas relacionados

Cada tres años, unos 25.000 estudiantes de 15 años de nuestro país participan en estas pruebas ¿Son sólo ellos los responsables de los resultados?

El informe PISA de la OCDE es incuestionable. Su trascendencia es tal, que sus resultados guían la política educativa de los países con el objetivo de mejorar la calidad de la enseñanza. Cada tres años, miles de chicos de 15 años se enfrentan a esas pruebas. Y es bien sabido que los estudiantes españoles no suelen quedar muy bien situados, porque no consiguen alcanzar la media de los alumnos de los países desarrollados. Según el último informe PISA 2012, España saca 484 puntos, diez puntos por dejabo de los 494 de la OCDE. Pero ¿efectivamente esos resultados reflejan la realidad de nuestras aulas?

PISA (siglas en inglés de Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos) es una reconocida referencia internacional que parte de una premisa: evalúa las competencias. «Mide la capacidad de los alumnos para saber actuar de manera eficaz en un contexto. Es decir, es la capacidad basada en los conocimientos, experiencias, valores y actitudes que una persona ha desarrollado», explica David Cervera, consejero técnico del Instituto de Evaluación Educativa, el organismo del Ministerio de Educación que se encarga de elaborar el estudio español del informe PISA.

Los exámenes plantean situaciones de la vida real que los alumnos deben resolver aplicando los conocimientos y destrezas adquiridos en la escuela, en la familia, con los amigos, en todos sus entornos... «Por ejemplo, una de las preguntas planteaba elegir entre varias ofertas de telefonía móvil. Los alumnos razonan y piensan por qué escogen una y otras no. Aplican conceptos matemáticos, explican por qué eligen la más barata o por qué otra más cara pero que ofrece mejor o mayores prestaciones», indica Enrique Escandón, director técnico de Educación Infantil y Primaria del Colegio Joyfe en Madrid.

PISA mide tres competencias: lectora, matemática y científica. Y cada año profundiza en una de ellas. Desde el año 2000, fecha en la que se realizó el primer informe, se hace así. Pero en España no fue hasta 2006, con la LOE (Ley Orgánica de Educación), cuando se introdujeron las competencias que debían adquirir los alumnos por cada ciclo educativo. «A los chicos no les ha dado tiempo a adquirirlas, porque hasta ahora el sistema educativo no trabajaba en esa línea. Por tanto, los datos de PISA no son cien por cien objetivos y no son una nota real para España. Medimos las competencias de los estudiantes, cuando estas enseñanzas están arrancando en muchos centros», asegura Escandón.

Cambio de mentalidad

Tampoco a los profesores les ha dado tiempo a ese cambio de mentalidad y a modificar sus métodos de enseñanza bajo el concepto de la competencia, como explica Carmen Guaita, maestra de Primaria y vicepresidenta del sindicato de profesores ANPE. «Aún no ha entrado en la formación del profesorado. Implantar los estándares de PISA lleva tiempo y no termina de encontrar calado en nuestro sistema educativo», indica.

Hay otro problema muy grave que existe en nuestro sistema educativo. En competencia lectora, los estudiantes españoles están ocho puntos por debajo de la OCDE, según el último informe PISA de 2012. Quizá no tengan ellos toda la responsabilidad de esa puntuación. «Para el aprendizaje de la lectoescritura falta un planteamiento claro en Infantil —afirma Escandón—. A los cinco años, en Infantil, los niños tienen que tener su primer acercamiento a la lectura y, a los seis, en 1º de Primaria, el profesor ya les da un libro de texto escrito y un cuaderno. ¿Quién es responsable de enseñar a los alumnos a leer y escribir? ¿El profesor del último curso de Infantil o el de primero de Primaria? No se dice en ningún sitio de forma clara cuál de ellos. Y luego a los 15 años les ponemos ante una prueba para que demuestren que saben leer. Les damos importancia a otras cosas y no cómo se enseña a leer, pero a los estudiantes les medimos cómo leen».

Falta homogeneidad

PISA presenta otro parámetro cuestionable: por ejemplo, en el año 2009, los 25.000 alumnos españoles que participaron en el informe son una muestra aleatoria seleccionada entre todos los centros de Secundaria. Pero «no es homogénea –dice la profesora Guaita– porque hay Comunidades Autónomas que no participan en PISA. Por tanto, es una imagen parcial de España». En el informe de 2009 faltaron Valencia, Castilla-La Mancha y Extremadura. Aquel año fue la primera vez que se presentaba el mayor número de regiones españolas en PISA: catorce comunidades y las dos Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla. Hasta entonces, participaban menos.

Guatia expone otra apreciación: «La enorme desigualdad que existe entre comunidades. Con una misma ley nacional, unas trabajan por competencias y otras no».

La sociedad como educadora

«PISA está diseñado para medir ciertos parámetros, pero no todos. Por ejemplo, no mide la capacidad intelectual del alumno ni el tiempo que dedica al estudio», indica José Luis Gaviria, catedrático de Métodos de Investigación en Educación de la Universidad Complutense de Madrid. Dos factores que influyen en obtener mejores o peores resultados, sin duda.

De todas formas, este catedrático mantiene que existen características que hacen de PISA un informe fiable: «porque se aplica a alumnos de un grupo de edad, que hayan cumplido los 15 años y vayan camino de los 16, estén en el curso que estén, pueden ser repetidores. Y no a estudiantes de un grado determinado». afirma. Además, este estudio mide las competencias y «no el curriculum». Gaviria pone un ejemplo para entender estos términos: «Un taxista tiene que saber las normas de circulación, tener conocimientos de mecánica, conocer las calles de la ciudad, los mejores recorridos, tener destreza al manejar el volante, educación para atender al cliente... Todo ese conjunto de conocimientos, capacidades, destrezas, actitudes... es la competencia para el desempeño, que solo se demuestra en la realización de la tarea. Eso es lo que mide PISA. En el fondo, mide el rendimiento de un país y de una sociedad como educadores», asegura.

Aun así, con sus carencias y virtudes, errores y aciertos, «PISA, aunque limitado en cuanto a lo que evalúa, es el mejor instrumento para valorar el funcionamiento del sistema educativo de un país», sostiene el técnico David Cervera.

Cómo se hacen las pruebas de PISA

Compartir

  • Compartir

Temas relacionados
publicidad
Consulta toda la programación de TV programacion de TV La Guía TV

Comentarios:

Sigue ABC.es en...

Lo último...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.