Música

Música

Riccardo Muti: «Recortar la cultura significa golpear la identidad de un país»

El director de orquesta estrena este domingo en el Teatro Real «I due Figaro» de Mercadante con la Orchestra Giovanile Luigi Cherubini y dirección de escena de Emilio Sagi

Día 03/04/2012 - 15.23h

Compartir

Riccardo Muti (Nápoles, 1941) es consciente de que es un director exigente y que intenta sacar lo máximo posible de los músicos de una orquesta, más si son jóvenes y están en pleno proceso de «formación», como los integrantes de la Orchestra Giovanile Luigi Cherubini, que él mismo fundó en 2004. Pero se le quiebra el alma cuando ve en el rostro de los músicos su pesar ante un «futuro triste» debido a la sangría de recortes que está sufriendo la cultura.

«Estos jóvenes tienen un gran potencial y la voluntad de dar lo mejor de ellos, pero también la incertidumbre sobre lo que va a pasar», explicó el director de orquesta italiano ayer en el Real, en el que mañana realiza su debut operístico con «I due Figaro» de Mercadante. Título que se podrá ver hasta el 1 de abril a unos precios poco habituales: las butacas de patio, en las cinco funciones, es de309 euros, precio que se aplica normalmente solo para el día del estreno.

«El arte y el teatro no son instituciones de beneficencia —recalcó—. Todo el mundo sabe que los griegos y romanos cada vez que llegaban a una ciudad lo primero que hacían era construir un teatro». De esta manera Muti reafirmaba el papel de la cultura como cimiento en la importancia e identidad de muchos países, «en especial Italia y España». «Recortar la cultura es golpear la identidad cultural de un país —añadió—, mientras que invertir en ella traería retornos económicos importantes», sentenció.

Vehemente en su denuncia de los abusos que los gobiernos están realizando en nombre de la crisis, «cuando necesitan cuadrar sus cuentas donde cortan es en la cultura, un error gravísimo», Muti protagonizó el año pasado una sonada reclamación pública —antes lo hizo Barenboim en la Scala de Milán— en defensa de las artes. Fue en el transcurso de una representación de «Nabucco» de Verdi en la Ópera de Roma, de la que es director musical. Un acto que culminó con un «bis», a petición del público, del «Va, pensiero», casi un himno nacional de Italia, interpretado a coro por todo el teatro. Un momento «emocionate, que no fue premeditado», concede Muti a ABC cuando le recuerda aquel día memorable.

Con «I due Figaro», Muti comienza una colaboración con el Teatro Real para proseguir con su investigación sobre la Escuela napolitana, que alumbró entre los siglos XVII y XVIII intérpretes como Farinelli o Caffarelli, y compositores como Cimarosa y Paisiello. «Los músicos napolitanos han dominado en el mundo, y fueron ellos los que enseñaron el arte de la ópera».

Después de un periodo de colaboración de cinco años con el Festival de Pentecostés de Salzburgo, centrado en la recuperación y difusión de óperas napolitanas, el director italiano ha estrechado lazos con el Real, en el que ya dirigió cuando era sala de conciertos en 1970, y tiene en cartera dos títulos, ambos de Mercadante. «España es el lugar natural donde debe realizarse este proyecto», afirmó ayer el músico también napolitano, que creció «artísticamente» en el Teatro San Carlos de Nápoles, construido por Carlos III.

Hermanados por el olivo

Aunque muchos han tildado a Muti de ser un hombre y director uraño, ayer se encargó este de desmitificar esa imagen con un discurso brillante, hilvanado con un fino y agil sentido del humor.

Hijo de un médico, que cantaba «Cavalleria rusticana» en la ducha y que decidió que sus cinco hijos estudiaran música «para que tuvieramos cultura», el director de orquesta asegura que nunca pensó en dedicarse a ella, hasta que un día se cruzó en su camino Nino Rota. «El destino es el que ha decidido por mí». Quizá por eso, afirma, «siempre he sentido que no estoy a la altura, y esto hace que la gente piense que soy arrogante. Esa es mi parte española», bromeó.

Último premio Príncipes Asturias de las Artes, Muti es también titular de la Sinfónica de Chicago, y durante 19 años fue director musical de la Scala de Milán, de dónde salió de manera abrupta. El maestro italiano, a sus 70 años, reconoce que la música le ha dado mucho, «pero también me ha pedido mucho, como no poder ver el día a día de mis hijos».

No descarta dirigir algún día a la Orquesta Titular del Real en un Verdi, «pero eso nunca se sabe. Yo soy de carácter fatalista y me puede dar un infarto el día que vaya a hacerlo». Y declaró su amor por España, «y no lo digo por estar aquí. Todos los países que tienen árboles de olivo son hermanos para mí. Desconfío de los que no los tienen». A continuación, entre risas, se volvió hacia el director artístico del Real, Gerard Mortier, para preguntarle: «¿Hay olivos en Bélgica?».

Mercadante, autor de costumbres

  • Compartir

publicidad
Consulta toda la programación de TV programacion de TV La Guía TV

Comentarios:
NATIVIDAD PULIDO Es uno de los artistas más singulares del Renacimiento español. Se dedicó exclusivamente a la pintura religiosa, pero fue tremendamente original

Sigue ABC.es en...

Buscador de eventos
Búsqueda sencilla
Lo último...

Hoy en TV

Programación Televisión

Lo bello
lo útil
Últimos vídeos

El FBI libera a 105 menores víctimas de explotación...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.