La deuda de las entidades financieras españolas con el BCE crece por segundo mes consecutivo y supone ya el 15,85% del total de préstamos que el organismo presidido por Jean Claude Trichet concede a la banca de la zona euro. Los recursos otorgados al conjunto de entidades de la región ascendió a 334.784 millones, 14.000 más que en abril (+4,4%).
Este aumento de la dependencia de los préstamos del Banco Central (a un tipo de interés del 1,25%) no es más que, según los analistas, un estrategia previsora de la banca. Las entidades temen que las actuales tensiones en torno a Grecia y el resto de países periféricos se traduzcan, como hace un año, en mayores trabas para acceder al mercado mayorista de financiación y , una vez más, en un «crac» de liquidez.
La deuda de bancos y cajas con el BCE alcanzó su nivel más elevado en julio de 2010 —130.209 millones de euros—, después del primer rescate a Grecia y en plena crisis de la deuda soberana en la zona euro. Ese escenario de desconfianza cerró a cal y canto el acceso al mercado de las entidades españolas; el único grifo abierto para ellas era el del regulador europeo.
Sólo la publicación de los test de estrés a la banca permitió a España desmarcarse de Grecia, Irlanda y Portugal; y a Santander, BBVA y Popular, entre otros, acceder poco a poco a la financiación mayorista. La captación del ahorro particular a través de la guerra de depósitos —con rendimientos superiores al 4%— permitió también reducir el grado de dependencia respecto al BCE; a costa, eso sí, de empeorar los márgenes de las entidades. De hecho, el Gobierno penalizará a partir del 4 de julio los productos con rentabilidad excesivas.
Pero el panorama es ahora otro. De hecho, Trichet reconoció la pasada semana en Fráncfort que las condiciones económicas actuales requieren mantener lo que el banquero francés insiste en llamar «medidas no convencionales». En otras palabras: que el BCE seguirá dando —«todo el tiempo que sea necesario», dijo— crédito ilimitado y barato a la banca. A la vista de los datos, parece de nuevo la única opción.






