A través de un poema y con muy malas maneras, Calamaro se ha despedido de sus seguidores, a los que ha llamado «pichaflojas» con una canción en la que decía cosas como éstas: «140 caracteres pueden meterselos profundo en el medio del ojete», «Que libertad de expresion no es expresion de libertad» o «Me importa tres pepinos perder un segundo mas en el rebaño de boludos con Blackberry».
Calamaro se despide con estas palabras: «Le puse punto final al feedback con el carnaval careta, los falsos profetas de la nada misma y la resaca de la fauna humana (?) irrespetable, insolente y desinteresante...».







