Lebron James y Anthony Davis en el juego
Lebron James y Anthony Davis en el juego - 2K

«NBA 2K20»: la gran saga de baloncesto vuelve más humana e inclusiva que nunca

El videojuego incorpora por primera vez en la historia de la franquicia los 12 equipos de la WNBA

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Como cada mes de septiembre, los grandes títulos deportivos del año ya empiezan a copar las estanterías de las tiendas de videojuegos. El primero en abrir la veda ha sido el «NBA 2K20», que fue lanzado el pasado día 6, y que viene con importantes novedades respecto a la edición anterior. Destacan especialmente el nuevo argumento del modo Mi Carrera, en el que el usuario puede personalizar a su propio jugador y convertirlo en una estrella, y la inclusión de los 12 equipos de la liga femenina de baloncesto: la WNBA. Todo ello acompañado por un realismo y una jugabilidad dificilmente mejorables; y que han sido signo y seña de la franquicia desde hace años.

Jugabilidad excelente

Poco se le puede echar en cara a «2K20» en este apartado. Visual Concepts, la desarrolladora, lleva años creando un producto que simula casi de forma perfecta un partido NBA. Tanto que, aquellos usuarios que conozcan la saga y la dominen, podrán hacer exactamente lo mismo que cualquier estrella de la competición cuando agarren el mando. Lanzar «alley-oops» como Rajon Rondo, pasar el balón sin mirar como Jason «Chocolate Blanco» Williams, machacar el aro como Jordan, romperle la cadera al rival como Chris Paul o tirar desde ocho metros como Stephen Curry. Todo es posible si memorizas las mecánicas y le echas horas.

En el nuevo título no se notan grandes diferencias en jugabilidad con respecto a las ediciones inmediatamente anteriores. La fórmula sigue funcionando a la perfección, por lo que tampoco hace falta retocarla en exceso. Se sigue notando el mimo que Visual Concepts le pone a la construcción de los jugadores, que no solo juegan prácticamente igual, sino que se comportan de una forma muy parecida a como lo harían en un partido de la NBA. Con sus rituales prepartido; como el clásico aplauso con las manos llenas de magnesio de Lebron, o las dominadas de Blake Griffin en el aro antes del inicio de un encuentro. Para esta edición, además, han mejorado las animaciones de los pies gracias a la mejora del motor de movimiento que la desarrolladora comenzó a emplear el año pasado. Un cambio que se deja ver, especialmente, en la forma en la que un jugador corre y en su velocidad en pista.

Lo podrá disfrutar en modos de juego como Mi Liga o Mi GM. En el primero, el usuario se pondrá a los mandos de un conjunto al cual deberá guiar hacia el anillo. Lo mejor es escoger un conjunto que lleva años en el pozo de la NBA, como podrían ser los Phoenix Suns, e ir mejorándolo temporada a temporada hasta convertirlo en todo un aspirante a campeón. Cada partida tiene una duración máxima de 50 temporadas, por lo que cuenta con tiempo de sobra.

En Mi MG toca ponerse en la piel de un mánager de la NBA. En este caso, nuestro trabajo estará influenciado por las decisiones y los caprichos del propietario de la franquicia. Aun así, el usuario cuenta con más poder que en Mi Liga. Puede mejorar las instalaciones del equipo, pedir un traslado de la franquicia u ojear más de cerca a los futuros participantes en el Draft.

Más humano

El modo historia cada vez cobra más importancia en los videojuegos deportivos. Fíjense, sino, en la marcada apuesta de FIFA por Alex Hunter. Como hemos dicho, «NBA 2K20» incorpora en Mi Carrera uno de los mejores argumentos que se recuerdan en este tipo de títulos. Tanto que roza el sobresaliente. Detrás de su desarrollo se encuentra la productora Spring Hill Entertainment, propiedad de Lebron James. Y, las cosas como son, la mano de la estrella de los Lakers se nota y mucho. El número 23 lleva años volcándose con las minorías. Tratando de concienciar a la sociedad estadounidense sobre los problemas que la aquejan (racismo, armas, violencia) y que se han terminado normalizando.

En NBA 2K20, Spring Hill ha apostado por realizar una historia con un argumento tremendamente humano en la que se muestra el lado oscuro del baloncesto universitario. En esta ocasión, el usuario controla a Che, un jugador de cuarto año de universidad que deja colgado a su equipo antes del partido más importante de la temporada. ¿La razón? El entrenador le había retirado la beca a uno de sus compañeros después de que sufriese una grave lesión y le había echado del campus. Debido a esto, el protagonista opta por abandonar también la institución académica y prepararse para dar el salto a la NBA.

Esta historia tiene una duración de unas tres horas cargadas de cinemáticas hasta el extremo. Tanto, que durante ese tiempo el jugador toca el balón en contadas ocasiones. A pesar de que el argumento es bueno, lo ideal hubiese sido que las cinemáticas se hubiesen presentado de una forma más salteada. Algo que habría conseguido hacer la experiencia más disfrutable.

Micropagos

Tras llegar a la NBA, el usuario tendrá que esforzarse para mejorar a Che y que se convierta en una leyenda del baloncesto. Para lograrlo, como en entregas anteriores, será necesario armarse de paciencia y jugar horas y horas. Erick Boenisch, productor sénior del NBA 2K20, afirmó durante la presentación del título en Madrid que la mejora del avatar sería más rápida en esta ocasión gracias al nuevo sistema de progresión; al menos hasta alcanzar el 95 de media (el límite es 99). Sin embargo, sigue siendo insuficiente para que un usuario que se inicia en la saga disfrute desde el primer momento de este modo juego. Incluso para que lo hagan aquellos que llevan años con un disco de la franquicia dentro de su PC o consola.

Y es que, por muy bien que juegues a este videojuego, lo más probable es que los primeros partidos que eches ya en la NBA te resulten exasperantes. Tu avatar, en el inicio, es mucho más lento y menos habilidoso que el rival al que se enfrenta. Para que se haga una idea, Che comienza con una media de 60, y la mayoría de los jugadores de la competición se encuentran rozando el 80 de valoración. Como ir a la guerra armado con un palo, vamos.

Si quiere mejorar rápidamente puede optar por tomar el camino fácil. Rascarse el bolsillo y comprar monedas del juego (Virtual Currency) para que Che deje de ser un jugador con nivel de LEB Plata y tenga las condiciones adecuadas para la NBA. Queda a su juicio si, después de pagar 60 euros por el juego, está dispuesto a desembolsar otros 20 o 40 para poder defender correctamente las entradas a canasta de los Antetokounmpo y compañía. Si no lo está, lo dicho. Le esperan horas y horas de «NBA 2K20» por delante.

Una vez lleguemos a la NBA también volveremos a tener disponible El Barrio, el reciento online en el que el usuario puede echar pachangas contra jugadores de todo el mundo, cortarse el pelo o comprar ropa para su avatar. Su diseño no ha variado sustancialmente respecto al « NBA 2K19». Sin embargo, desde 2K prometen que irá sufriendo cambios según vaya pasando el tiempo. A su vez, incorporará actividades diferentes que estarán disponibles de forma limitada; como carreras de coches o partidos entre muñecos cabezones.

WNBA

Era solo cuestión de tiempo que 2K se animase a incorporar conjuntos femeninos en su título estrella. Para crear a las más de 100 jugadoras que componen la liga femenina estadounidense (WNBA), la desarrolladora siguió un procedimiento similar al que emplea con los hombres. Escaneó a cada una de las deportistas con el fin de que sus avatares se pareciesen lo máximo posible a las mismas. También cuidó mucho que cada deportista se comportase en el videojuego parecido a como lo haría en un partido real. El resultado es bueno, pero se queda lejos del enorme detallismo que se le imprime a los jugadores y conjuntos masculinos.

A pesar de ello, la experiencia de juego, que es lo más importante y dónde se deben notar las diferencias entre las ligas, cambia notablemente si se escoge a los Utah Jazz (equipo NBA) o a las New York Libertines (equipo WNBA). En el segundo caso, no espere entradas a canasta tras bloqueo que culminan en mate sobre la pivot rival, como si controlasen a Lebron James; sino una experiencia de juego más pausada, con mucha bandeja y tiro de media distancia. Menos espectacular, pero satisfactorio. En anteriores títulos de la saga, la desarrolladora estadounidense ya apostó por incluir conjuntos de fuera de la NBA. En el 2K16, por ejemplo, añadió los de la Euroliga, entre los que se encontraban, por ejemplo, el Real Madrid, el Barcelona, el Unicaja y el Baskonia. Algo que se echa un poco en falta en la actualidad.

Modo online

El videojuego también incorpora equipos clásicos de NBA, como es habitual desde hace años en la franquicia. Entre ellos se encuentran los Bulls de Jordan, los Laker de Magic o los Celtics de Bird, entre mucho otros. Estos equipos se pueden emplear en el online del juego, que sigue siendo igual de interesante que en años interiores. Sigue destacando Mi Equipo, un apartado en el que el usuario se tendrá que construir su conjunto de ensueño a base de abrir sobres en los que aparecen cartas de jugadores. Un sistema muy parecido al Ultimate Team de FIFA.

El objetivo es confeccionar la mejor plantilla posible. Lo suficientemente buena como para rivalizar con los usuarios de todo el mundo. El nivel, como siempre, está muy alto, por lo que si quieres avanzar rápidamente en el online tendrás que dedicarle muchas horas al juego. Las suficientes, al menos, para dominar todas las mecánicas que ofrece el título. Al igual que en el modo Mi Jugador, puede optar por pasar por el aro, volver a rascarse el bolsillo y comprar monedas de 2K con las que adquirir los sobres en los que vienen los jugadores. Algo que le ayudará a conformar un conjunto de garantías más rápido. Queda ese famoso «pay to win» que cada vez está más extendido en los videojuegos deportivos.