Una persona muestra un terminal iPhone
Una persona muestra un terminal iPhone - REUTERS

La técnica de dos estudiantes para estafar a Apple: hacían pasar por originales varios iPhone falsos

Los detenidos recibían desde China terminales falsificados y los entregaban al servicio técnico de la marca con la excusa de que no encendían, con lo que en muchas ocasiones podían recibir un reemplazo

MADRIDActualizado:

Una técnica poco sofisticada, pero efectiva a más no poder. Un tribunal de Oregón (EE.UU.) ha acusado a dos jóvenes chinos residentes gracias a un visado de estudiante de varios cargos federales de un supuesto fraude que le ha costado miles de dólares a Apple, empresa de tecnología estadounidense.

Por su situación en el país, los acusados podían adquirir terminales falsos de iPhone, el terminal estrella de la marca, y los hacían pasar por modelos originales en las tiendas de la compañía, según desvela el medio local «Oregon Live».

Mediante este esquema de actuación, los denunciados, Yangyang Zhou y Quan Jiang, presentaban una reclamación al servicio técnico quejándose de que los «smartphones» presentaban problemas de encendido. De esta manera, se aprovechaban de la garantía de la firma para poder obtener un iPhone original nuevo.

Los acusados, una vez conseguido los nuevos dispositivos, los enviaban a un contacto en el exterior para venderlos a través de varias tiendas online. La Fiscalía, que les acusa de robo de miles de dólares, asegura que las Apple Store de Oregón han sufrido una importante merma de sus ganancias trimestrales cifrada en torno a los 895.800 dólares.

Según la denuncia presentada, ambos estudiantes se encontraban legalmente en los Estados Unidos y contaban con visados de estudiante. Residían en Corvallis, ciudad del estado con más de 55.000 residentes. Uno de ellos (Zhou) completó sus estudios de ingeniería en la Universidad Estatal de Oregón el año pasado mientras que un segundo (Jiang) estudió ingeniería la primavera pasada en el centro de Linn Benton.

En su defensa, los detenidos han señalado que desconocían que los teléfonos que entregaban al servicio técnico eran falsificados. Los agentes federales en Portland (Oregón) comenzaron a investigar este suceso en abril de 2017 después de que los servicios de aduanas confiscaran al menos cinco envíos sospechosos de móviles con marcas y características similares a los productos de Apple y que en un principio apuntaban a falsificaciones procedentes de Hong Kong.

Los investigadores creen que los acusados recibían periódicamente envíos que contenían entre 20 y 30 iPhones con remitente en China. Durante el año 2017 se enviaron más de 2.000 dispositivos al servicio técnico de Apple para su posterior reparación. La compañía estadounidense reemplazó unos 1.493 de esos dispositivos, mientras que el resto se rechazaron. Los investigadores aseguran que el supuesto fraude fue posible porque el protocolo de seguridad de gigante de la manzana impide examinar o reparar los teléfonos que no se encienden.