¿El fin de la neutralidad de internet?

JUAN FRANCISCO ALONSO | MADRID
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Un tribunal en Estados Unidos, en concreto la Corte de Apelaciones del distrito de Columbia, ha dictado una sentencia que puede resultar decisiva en el futuro de internet. En su opinión, las operadoras, las "telefónicas", no tienen porqué dar el mismo trato a todos los tráficos de internet que circulan por sus redes. Algunos especialistas consideran que en esas líneas anida el germen del fin de la neutralidad en la Red.

El asunto de la neutralidad se discutió en España ampliamente a raíz de una reciente intervención del presidente de Telefónica, César Alierta, en la que aseguró que los buscadores (léase Google) deberían pagar un peaje a las operadoras. A partir de ahí, muchos intuyeron un paisaje de internet completamente diferente al actual, quizá más cercano al de las plataformas de televisión de pago: cada cual accede a los paquetes de canales que contrata, y no a todos.

En este caso, la demanda la había impuesto Comcast, la mayor compañía estadounidense de cable, que pensaba (y el tribunal le ha dado la razón) que la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos no es quién para imponer la neutralidad de la red. La FCC siempre ha apostado por esa neutralidad, por lo que lo ocurrido ayer supone un serio tropiezo en su estrategia.

La decisión de la Corte permitirá en teoría a las empresas de servicios de internet bloquear o ralentizar determinados sitios como YouTube, y en cambio ofrecer otros contenidos de su interés de forma más rápida a los usuarios.

Antes de internet, en los primeros años 90, "ya funcionó un modelo de pago de contenidos y acceso a redes digitales", recuerda Ramón Salaverría, profesor de Tecnología de la Información en la Universidad de Navarra. Empresas como America Online (ahora AOL) o Compuserve funcionaban de una forma parecida a lo que ahora serían plataformas de televisión de pago. Es decir, ofrecían un servicio y tenían unos abonados que accedían a unas páginas y no a otras. "Luego, con el desarrollo de la publicidad –explica Salavarría-, los proveedores de contenidos apostaron por el modelo actual de internet, esperando un retorno económico superior que el que obtenían con las suscripciones".

La Comisión Europea, dentro del Paquete Telecom, defendió a final del año pasado el carácter abierto y neutro de la red. Ahora, el debate en nuestro continente se sitúa todavía en un escalón inferior al que muestra la corte estadounidense, pero los internautas temen que esa idea de "internet de varias velocidades" se asiente y prospere. En su opinión, "los ciudadanos tienen derecho a que el tráfico de datos recibido o generado no sea manipulado, tergiversado, impedido, desviado, priorizado o retrasado en función del tipo de contenido, del protocolo o aplicación utilizado, del origen o destino de la comunicación ni de cualquiera otra consideración ajena a la de su propia voluntad".