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TSMC, gigante taiwanés de semiconductores, apoya a Huawei a pesar del veto de Estados Unidos

Grandes firmas del sector retiran el apoyo alo fabricante de teléfonos y redes de telecomunicaciones a la espera de una resolución del conflicto que ha tomado dimensión global

MADRIDActualizado:

En el ajedrez los jugadores deben evitar limitarse a un solo movimiento. La estrategia va mucho más allá por lo que hay que pensar a tres o cuatro pasos posteriores. El sector de la tecnología de consumo se ha agitado tras el veto de Google a Huawei, al que se han ido sumando otras grandes empresas como ARM. Sin embargo, a la firma china le han salido aliados debajo de las piedras para intentar ganar esta partida que se le sitúa cada vez más cuesta arriba.

TSMC, uno de los mayores fabricantes de chips por contrato del mundo, ha reconocido que sus envíos a la empresa china Huawei no se verán afectados por el veto de EE.UU. destinado a restringir el acceso del fabricante de equipos de telecomunicaciones y teléfonos móviles a la tecnología estadounidense.

Durante una intervención en el congreso TTSMC 2019 que ha tenido lugar el jueves en Hsinchu (Taiwán), su portavoz Elizabeth Sun ha confirmado que los acuerdos con el gigante asiático siguen vigentes. Pese al apoyo, el proveedor ha adelantado que se encuentra evaluando el impacto de la decisión de Washington de limitar el acceso a los productos que incorporan tecnología de Estados Unidos sobre Huawei. Lo que se cree es que, por ahora, está garantizada la fabricación del chip Kirin 985 que se instalará en el próximo Huawei Mate 30.

Tras la suspensión de las licencias de ARM, empresa británica de fabricación de componentes, Huawei ha perdido el acceso a un importante proveedor de tecnología necesaria para la fabricación de los microchips Kirin, que vienen instalados en muchos de sus teléfonos móviles inteligentes. Sin este respaldo, la firma china se sitúa en un laberinto para seguir adelante con su negocio de «smartphones».

Aunque tienen garantizado un apoyo hasta 2020, ahora la pregunta es que la firma china podrá continuar ejerciendo su músculo tecnológico justo en su momento más fuerte; se convirtió recientemente en el segundo mayor vendedor de móviles a nivel global, superando incluso a Apple por primera vez en la historia. Pese a todo, la avanzada tecnología de empresas como Qualcomm o ARM es difícil de reemplazar, al menos a corto plazo, con lo que Huawei se verá abocado, si continúa el veto, a diseñar una nueva estrategia comercial y pensar, incluso, si asume parte de la fabricación de estos componentes electrónicos.

De hecho, el responsable de la división de chips HiSilicon -empresa propietaria de Huawei- ha rechazado las preocupaciones sobre las interrupciones en el suministro y ha añadido que desde hace mucho tiempo la compañía se estaba preparando para este «escenario extremo». El objetivo, por tanto, es que la firma china avance hasta ser «tecnológicamente autosuficiente» aunque el empleo de licencias y patentes para fabricar algunos componentes están registradas por empresas estadounidenses.

El veto que por ahora ha afectado principalmente a la fabricación de teléfonos móviles puede tener un efecto incluso mayor dado que Huawei también tiene contacto con otros proveedores estadounidenses de láseres y módulos como NeoPhotonics, Lumentumand Finisar, que se emplean en su negocio de equipos de redes de telecomunicaciones.