Multan a Google con 170 millones de dólares por vulnerar la privacidad de los niños

Así lo ha acordado la tecnológica con la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos

MadridActualizado:

Google ha acordado pagar una multa récord de 170 millones de dólares y hacer cambios en su política de privacidad. La tecnológica estadounidense ha sido acusada de vulnerar la privacidad de los niños en YouTube, debido a que la plataforma de videos habría estado recopilando información personal de los jóvenes de forma ilegal y, además, siendo conscientes de ello en todo momento, ha informado la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos(FTC) en su página web.

«YouTube promocionó su popularidad entre los niños a posibles clientes corporativos», dijo el presidente de la FTC, Joe Simons. «Sin embargo, cuando se trataba de cumplir con la ley, la compañía se negó a reconocer que partes de su plataforma estaban claramente dirigidas a los niños. No hay excusa para las violaciones de la ley por parte de YouTube », añadió el dirigente del organismo.

El acuerdo ha sido cerrado entre la FTC y el fiscal general de Nueva York, y se trata de la multa más elevada que se recauda en un caso de protección de menores en internet hasta el momento. YouTube habría recopilado ilegalmente datos de lo menores empleando códigos de identificación, popularmente conocidos como cookies, que se pueden emplear para rastrear su navegación sin necesidad de que los padres den su consentimiento. La plataforma, además, utilizó a los más pequeños para promocionarse entre los anunciantes basándose en su popularidad entre los mismos. Algo que hizo que YouTube ganase millones de dólares.

Un buen ejemplo de esto, según afirma la FTC, es que Google y YouTube le dijeron a Mattel, fabricante de juguetes de Barbie y Monster High, que su plataforma «es el líder de hoy entre niños de 6 a 11 años contra los principales canales de televisión».

En base a esto, Google habría infringido la Ley de Protección de Privacidad en Línea para Niños (COOPA). Esta regla requiere que los sitios web y servicios en línea dirigidos a niños notifiquen sus prácticas de información y obtengan el consentimiento de los padres antes de recopilar datos personales de niños menores de 13 años. También se debe notificar el empleo de identificadores destinados a rastrear los hábitos de navegación en internet de un usuario para publicidad dirigida.

YouTube, al mismo tiempo, tendrá que establecer un sistema que obligue a los dueños de canales dentro de la plataforma a identificar el contenido dirigido a niños. El objetivo es que esos videos no vayan acompañados de anuncios dirigidos. A su vez, Google deberá tomar medidas efectivas para que los padres den su consentimiento a la tecnológica antes de que esta recopile o comparta datos personales como el nombre o las fotos de sus hijos.

Acusada de dar datos personales

Este no es el único escándalo al que Google ha tenido que hacer frente en el día de hoy. Según informa el diario «Financial Times» (FT), la plataforma estaría utilizando páginas web ocultas para dar datos personales de sus usuarios a los anunciantes, de acuerdo con una investigación del regulador irlandés de datos que supervisa el negocio de la empresa estadounidense.

Esta práctica rompe con la propia política de la empresa y con la regulación de datos personales de la Unión Europea (UE) por «explotar datos privados sin suficiente control, ni preocuparse por la protección de los mismos», según la investigación. Esta se ha centrado en comprobar si Google está utilizando datos de los usuarios, algunos especialmente sensibles, como la salud y las tendencias políticas, para elegir qué anuncios aparecen a los internautas al navegar por la web.

El jefe y responsable de políticas en el buscador Brave, Johnny Ryan, dijo, en declaraciones recogidas por el «FT», que descubrió estas páginas ocultas cuando intentaba conocer cómo sus datos estaban siendo utilizados por Google. Ryan pudo observar que Google le había etiquetado con un rastreador que entregaba sus datos a una tercera empresa que se había identificado en una página oculta. Esta página no mostraba ningún tipo de contenido más allá de la dirección que correspondía con la actividad en internet de Ryan.

De este modo, mediante el rastreador, otras empresas pueden utilizar el perfil creado de Ryan, con sus preferencias en la web, para mostrarle determinados tipos de anuncios.

«Esto significa que Google crea una página que el usuario no ve, una página en blanco, sin contenido, pero que permite que terceras compañías espíen al usuario», explicó Ryan sobre una práctica que podría conseguir una ventaja competitiva a Google a la hora de colocar anuncios.