Alumnos de FP
Alumnos de FP - Isabel Permuy
Panorama de la Educación 2019

Los españoles tienen más horas de clase pero peores resultados

Apuestan por estudios superiores más cortos que en la media de los países de la OCDE

L. Daniele
MadridActualizado:

Los alumnos españoles tienen en Secundaria 135 horas más de clases al año que la media del resto de los estudiantes de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Sin embargo, obtienen peores resultados en los exámenes de PISA. La diferencia de horas lectivas es todavía mayor si se compara con países como Finlandia, cuyo sistema educativo es un referente internacional. Mientras un alumno español de Secundaria recibe 1054 horas a lo largo del curso, uno finlandés solo recibe 808, 246 horas menos al año. Así lo refleja el último informe «Panorma de la educación 2019» («Education at Glance 2019»), hecho público este martes por este organismo internacional que reúne a las economías más industrializadas del mundo.

«La carga que hacemos caer en nuestros adolescentes es mayor que en nuestro entorno. Es necesario hacer una reflexión sobre el tiempo escolar, si sacamos lo mejor para el rendimiento o no», admitió este martes el secretario de Estado de Educación, Alejandro Tiana, quien recordó que en otros países los alumnos pasan más horas en los centros pero no dedicadas a clase, sino a «otras cosas» relacionadas con «el aprendizaje».

En educación Primaria el porcentaje de tiempo que se dedica a las áreas de Matemáticas y segundo idioma es ligeramente superior a la media de los países de la OCDE, mientras que en Secundaria, la Lengua y la Literatura es la asignatura cuya carga lectiva supera la media del resto de países.

«Es necesario hacer una reflexión sobre el tiempo escolar, si sacamos lo mejor para el rendimiento o no»

En la presentación del informe, la mexicana Gabriela Ramos, analista de la OCDE, subrayó la necesidad «de ir más alla de las competencias académicas en un mundo cambiante donde la revolución digital exige enseñar a los alumnos menos cantidad de información y redifinir las competencias que deben desarrollar». «Hoy los niños tiene que tener capacidad crítica, analítica, deben saber trabajar en equipo para resolver problemas de manera coordinada», indicó.

Formación breve

El informe también revela que la «popularidad» de los ciclos formativos de grado superior entre los jóvenes españoles lastra el porcentaje de alumnos matriculados en estudios de grado y sitúa a España muy por debajo de la media de la OCDE.

Según este estudio, solo el 48,9% de los estudiantes españoles que ingresaron por primera vez en 2017 en Educación Terciaria (FP de grado superior o enseñanzas universitarias) realizaron estudios de grado o equivalente contra el 57% de la OCDE y la UE-23. En cambio, España cuenta con una cifra muy elevada de alumnos que realizan estudios de duración más corta o técnicos, como la Formación Profesional (FP) de grado superior (31,1%). El porcentaje está «muy por encima» de la media de la OCDE (17%) y casi el triple de los países de la UE-23 (12%).

La razón por la que esta opción educativa es cada vez más elegida entre los jóvenes podría estar en la reciente crisis económica. «Podría haber una consideración de que hay una mayor empleabilidad a través de esos ciclos. Si eso fuera verdad, no sería una mala noticia. Además estos ciclos no solo dan mayor empleabilidad si no que también permiten pasar a la educación universitaria. Esta podría ser la explicación en un momento en el que la participación de la población en la educación aumenta a nivel general debido a la recesión económica», indicó este martes a ABC Marc Fuster, analista en la Dirección de Educación de la OCDE.

Mejora el nivel educativo

El estudio de 479 páginas, que analiza la evolución de los sistemas educativos, su financiación y el impacto de la formación en el mercado de trabajo y en la economía de los 36 estados miembros, también señala que desde el año 2000, el porcentaje de población adulta (25-64 años) con estudios inferiores a la segunda etapa de la educación secundaria se ha reducido en 21,5 puntos porcentuales.

Pese al buen dato, la OCDE advierte en su informe de que el aún un 39,9% cuenta con estudios inferiores al Bachillerato o un ciclo de formación de grado medio, una cifra que dobla la de la UE-23 (18,7%).

La tasa de graduación en Educación Secundaria alcanza el 81% y se equipara por primera vez en décadas a la media de la OCDE

Entre los «aprobados», la OCDE destaca también que la tasa de graduación en educación secundaria se equiparó por primera vez en las últimas décadas a la media de la OCDE y de la UE-23. Entre 2005 y 2017 pasó del 56 por ciento al 81 por ciento. Pese a esta «mejora sustancial» –señala el estudio– España sigue aún por detrás de la media de la OCDE y la UE-23, ambas con el 86 por ciento. Esta titulación se considera el nivel mínimo necesario para acceder con éxito al mercado laboral o poder continuar con estudios más avanzados. El avance de más de 19 puntos porcentuales en este indicador, indica la OCDE, podría deberse a la crisis económica de los últimos años y que fomentó que un buen número de jóvenes se incorporaran durante este periodo de tiempo al sistema educativo.

Menos brecha

Por contra, España es uno de los países del mundo con menos brecha de género. En 2017, las españolas entre 25 y 64 años con Educación Terciaria se quedaron en el 82 por ciento de los retribuciones de los hombres con el mismo nivel educativo, frente al 75% en la media de los países de la OCDE. «Aunque en España la situación es mejor no debería haber diferencias. Hay que tenerlo como una prioridad para que no suceda», indicó Gabriela Ramos de la OCDE.