EFE

Pedro Sánchez lloró con el suicidio asistido de María José: «Se me saltó una lágrima. El buen morir debe estar reconocido»

El presidente del Gobierno reconoce que le pesa no haber podido tramitar esta legislatura la ley de eutanasia

MadridActualizado:

El presidente del Gobierno y candidato del PSOE en las elecciones generales del 28 de abril, Pedro Sánchez, admitió ayer que lloró con el caso de María José Carrasco. Si llega a ser presidente en esta legislatura España tendrá una ley de eutanasia, dijo, ya que «si queremos dignidad a la hora de vivir también a la hora de morir», ha señalado.

En declaraciones recogidas por Europa Press, Sánchez admitió haber seguido de cerca el caso de Ángel Hernández y su mujer, enferma terminal, quién falleció la pasada semana tras suministrarle su marido una sustancia letal para ayudarle a morir. «María José en su testimonio habla del buen morir, para mí fue el momento en el que, hasta incluso, se me saltó una lágrima y lo digo con toda sinceridad, me pareció que, es verdad,el buen morir tiene que estar reconocido», ha admitido, lamentando que para esta pareja no llegara a tiempo la aprobación de la Ley de la Eutanasia.

Sánchez ha manifestado sentir «rabia» y «frustración» porque no ha sido posible durante diez meses tramitar una Ley de la Eutanasia que «tenía el apoyo mayoritario de los diputados de la Cámara», porque «el PP y Ciudadanos han obstaculizado con triquiñuelas parlamentarias». «Es digno del mayor de los reproches», apostilló, seguro de que «el caso de Ángel Hernández y Mª José Carrasco no se hubiera producido si estos partidos políticos hubieran estado pensado más en la gente, sobre todo en la gente que necesita de este tipo de derechos». Finalmente, recordó que estos casos se producen ante enfermedades «muy dramáticas», por tanto su aprobación tendrá en cuenta este derecho voluntario en «casos muy pensados, muy específicos» teniendo en cuenta siempre un final digno.