El secretario general de Conferencia Episcopal Española, monseñor Luis Argüello
El secretario general de Conferencia Episcopal Española, monseñor Luis Argüello - Eduardo De San Bernardo

Los obispos españoles piden permiso al Papa para promulgar un decreto contra los abusos en la Iglesia

Crearán un comité especial en la Conferencia Episcopal para hacer que todos los espacios eclesiales sean seguros para los menores y personas vulnerables

MadridActualizado:

Los obispos españoles están dispuestos a poner todos los medios necesarios para atajar los abusos sexuales de menores en el seno de la Iglesia. Y lo quieren hacer a través de un «decreto general» que obligue a las diócesis, a los institutos religiosos y a los colegios católicos a denunciar los casos de abusos ante la Fiscalía. Con ese fin, la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha solicitado a la Santa Sede «un mandato especial» para promulgar una norma «para toda la Iglesia en España».

Este decreto, que sería el sexto en los 52 años de trayectoria de la Conferencia Episcopal, será «público y publicable», es decir, que cualquier ciudadano podrá consultarlo y pedir cuenta si la Iglesia no cumple con lo que se ha comprometido. Entre las medidas que incluirá esta norma, el secretario general, adelantó que obligará a los eclesiásticos a denunciar ante la Fiscalía los casos de abusos.

«Con este decreto general seremos la primera Conferencia Episcopal del mundo que podrá legislar sobre los procesos de abusos sexuales en todo el territorio español», explicó este viernes el secretario general y portavoz de la CEE, monseñor Luis Argüello, quien subrayó que en sí mismas estas medidas producen «un cambio de mentalidad» en la Iglesia con respecto a la pederastia.

Durante la reunión de la Asamblea Plenaria, los prelados han dado además el visto bueno a la creación de un directorio con «orientaciones precisas» para la prevención de abusos y el acompañamiento pastoral a las víctimas. Según explicó el portavoz, la guía ayudará a las diócesis a saber cómo se deben atender a las víctimas y a sus familiares, además de a los abusadores.

También recordó que a la Iglesia le «preocupan todas las víctimas» no sólo la de sacerdotes y religiosos, por lo que espera que todos las personas que han sufrido esta lacra «puedan recurrir a los recursos y servicios de los que disponga la Iglesia». «Como ciudadanos deberíamos también exigir a las federaciones deportivas o a los colegios públicos un esfuerzo de prevención sobre los abusos como lo está haciendo la Iglesia, que va lento pero está en ello», indicó.

Entre las medidas, el también obispo auxiliar de Valladolid anunció la creación de «un comité especial» de protección de menores y personas vulnerables, «a fin de hacer todos los lugares eclesiales seguros para las personas». Este nuevo organismo, que funcionará dentro de la Conferencia Episcopal, está incluido en el borrador de los nuevos estatutos de la Casa de la Iglesia, que se aprobarán próximamente.

Pese a los avances en la lucha contra la pederastia, el secretario general descartó que la Conferencia Episcopal vaya a elaborar un informe histórico sobre los casos de abusos, sobre todo porque con la cultura del encubrimiento que hubo en el pasado es difícil que los delitos hayan quedado registrados. «Un servidor ha mirado los archivos secretos de la diócesis en la que me encuentro y no he encontrado nada», indicó.

Sin embargo, subrayó que la Iglesia en España está «dispuesta para que todas las personas que hayan sufrido abusos puedan manifestarlo».