Imagen de la nueva campaña del Minsiterio de Sanidad

«Es normal que te entren ganas de meter y de probar los asientos traseros. Ponte el preservativo»

Sanidad presenta una campaña ante el «preocupante» aumento de gonorrea, sífilis y otras infecciones de transmisión sexual

MADRIDActualizado:

«Es normal que te entren ganas de hacerlo en la (cama) de tus padres...», «de darte un festival», «que tengas ganas de meter...» «de probar los asientos traseros».... «Lo que no es normal es que te entren ganas de complicarte la vida. Prevenir las enfermedades de transmisión sexual está en tu mano. No te compliques, usa el preservativo». En un tono coloquial y con un lenguaje próximo a los jóvenes, el Ministerio de Sanidad presentó este miércoles una nueva campaña de prevención frente a las infecciones de transmisión sexual y el riesgo de embarazo.

La difusión comenzará el 17 de junio y se dará a conocer en redes sociales (Youtube, Instagram y Facebook) así como en plataformas de contenido musical (Spotify) y en medios de comunicación con mayor audiencia de jóvenes entre 14 y 29 años, el grupo de población más vulnerable, según el Ministerio de Sanidad. El Gobierno ha elegido la llegada del verano para su presentación por la multiplicación de eventos como los festivales «donde hay un aumento del número de relaciones sexuales de jóvenes».

Menos uso del preservativo

La campaña se presenta ante el repunte «muy preocupante» de la sífilis, la gonorrea, la clamidia y el virus del papiloma humano, infecciones que casi se consideraban enfermedades del pasado. En total, en España se documentaron 23.942 casos de infección gonocócica, sífilis, clamidia y linfogranuloma venéreo en 2017.

Las cifras son muy altas si se comparan con las de 2015 cuando se contabilizaron 8.275 casos y obedecen a una relajación en el uso del preservativo, justificó la ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo. «Si en 2002 sabíamos que entre los 15 y los 18 años el 84 por ciento usaba preservativo, esta cifra ha descendido al 75 por ciento en 2018. Son datos objetivos que nos alarman porque corren en paralelo al crecimiento de estas infecciones de transmisión sexual», explicó Carcedo.

Gonorrea resistente en España

Las tasas de infección por gonorrea registraron una subida media anual del 26,3 por ciento entre 2013 y 2017, según los últimos datos de Vigilancia Epidemiológica, que recoge cada año el Instituto de Salud Carlos III. Este repunte es uno de los que más preocupan, así como la aparición de cepas resistentes de la enfermedad.

En el caso de la sífilis, en el año 2017 se produjeron las cifras más elevadas desde que existen registros: 10,61 por 100.000 habitantes, frente al 2,57 en 1995. Al igual que en la gonorrea, la incidencia fue mayor en hombres que en mujeres. En el caso de la clamidia, las tasas más altas también se sitúan entre los 20 y los 24 años y más en mujeres que en hombres.

Ni la ministra de Sanidad ni la responsable de Salud Pública, Pilar Aparicio, ofrecieron datos por comunidades autónomas ni por colectivos más vulnerables como la población homosexual. Tampoco pudieron hacer un diagnóstico muy certero de por qué se abandona el uso del preservativo, pese al exceso de información que tienen los jóvenes.

«Queremos saber por qué se están produciendo estas conductas de riesgo. Hay actitudes de relajación frente a las ITS, incluidas la infección por VIH. El acceso al porno en etapas precoces, los ideales románticos en la adolescencia, el concepto de pareja...». La ministra apuntó en la necesidad de seguir profundizando en las razones que llevan a un adolescente o a un joven a prescindir del preservativo.

Un millón de nuevos casos al día en el mundo

El repunte de ITS no es un problema solo de España. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado de que cada día se registran un millón de nuevos casos cada día de enfermedades de transmisión sexual.

Se ha perdido el miedo a morir por la infección del VIH y los contagios no se detiene pese a que se podrían frenar con un simple preservativo. La OMS alertaba de que se trata de una epidemia persistente y dañina que pueden causar efectos crónicos y graves como enfermedades neurológicas y cardiovasculares, así como infertilidad y un mayor riesgo de VIH.