La portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra,, conversa con la ministra portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, en el Congreso tras anunciar el fin de la «ley Wert»
La portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra,, conversa con la ministra portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, en el Congreso tras anunciar el fin de la «ley Wert» - EFE

El fin de la Lomce pone en riesgo 30 años de lucha por el bilingüismo en Cataluña

Entidades proespañol replantean su lucha y desaconsejan a los padres la vía judicial

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«Si un padre me pregunta ahora si le aconsejo recurrir a la justicia para reclamar más castellano le diría que no lo haga porque no tiene sentido». Quien extiende la recomendación habla con total conocimiento de causa. Francisco Caja, presidente de Convivencia Cívica Catalana (CCC), la plataforma social que a comienzos de los años 90 arrancó la resistencia a la inmersión lingüística en la escuela catalana, lleva casi treinta años luchando para que el castellano recupere en las aulas catalanas el papel de lengua cooficial. Reconoce que no ha sido fácil.

«Ha sido un camino tortuoso, en el que ha habido logros importantes», señala Caja en declaraciones a este diario. El proyecto de modificación de la Lomc e anunciado hace unos días por la ministra de Educación y FP, Isabel Celaá, entierra, según admite el lider de CCC, «todo lo avanzado» y obliga a «un cambio radical de estrategia».

«No hay Estado de Derecho»

«No tiene sentido seguir luchando por la vía judicial porque no hay Estado de Derecho y no se cumplen las leyes», afirma el responsable de CCC.

A su entender, la reforma que propone el Ministerio, si prospera, «dejará el manejo de la educación en manos de unos golpistas para que vayan adoctrinando». Este giro, según denuncia, dejaría sin efecto cualquier logro que se consiga en los tribunales, ya que habrá un marco legal favorable a la comunidad «al que se ampararía la Generalitat para seguir controlando el apetitoso pastel de las lenguas». «La única alternativa ahora es hacer presión desde las plataformas ciudadanas. Es decir, que los padres se asocien y presionen a los partidos políticos que defienden la causa y consigan que cambie el marco legal y se cumplan las leyes».

El presidente histórico de Convivencia Cívica reconoce que «es complicado» y no esconde su desánimo. Dice, sin embargo, que no se arrepiente en absoluto de haber dedicado tantos años a la causa. Ana Losada, presidenta de la Asamblea por una Educación Bilingüe (AEB), que ha amparado en todos estos años a muchas familias que reclaman más castellano e incluso ha elevado su denuncia al tribunal europeo, comparte con Caja la satisfacción por todo lo avanzado. Respecto al anuncio del PSOE de un posible fin de la Lomce, Losada mantiene la esperanza de que el proyecto de reforma de la ministra «no prospere».

Administración desleal

«Si sigue, el Estado dejará de tener responsabilidad sobre lo que ocurre en la educación. No hay órganos de control y se da definitivamente el timón del barco a una administración que es desleal y no cree en el marco constitucional», afirma en declaraciones a este diario la responsable de la AEB. Losada tiene claro que las cosas para la causa bilingüe «se complicarán aún más», aunque confía en que los cambios previstos por el Gobierno de Pedro Sánchez en la enseñanza «no se apliquen e impere la responsabilidad política».

Desde el Parlament, la diputada de Cs, Sonia Sierra, presiona a la Generalitat para que se cambie el modelo de inmersión y se establezca un modelo trilingüe (catalán, castellano e inglés) en los colegios de la comunidad autónoma. La pasada semana su grupo presentó en la Cámara catalana una proposión de ley reclamando este plan lingüístico para los colegios de la comunidad. Sierra recuerda que aunque cambie la Lomce, «hay derechos constitucionales que se mantienen». «Una cosa son los intereses políticos y otra muy distinta por dónde va la sociedad», afirma la diputada.

Por su parte, la diputada del PP catalán, Andrea Levy, cree que la reforma planteada por Celaá «liquida» los derechos de los padres a elegir la lengua de escolarización de sus hijos. «Lo tenían complicado. Ahora será imposible», dice Levy, quien avanza que desde su partido «haremos lo posible para que esta reforma no avance».

Levy acusa al PSOE de pactar con los nacionalistas y darles «total libertad para hacer lo que quieren en materia lingüística».

Desde elPSC, la diputada Esther Niubó asegura que los cambios planteados en la reforma de la Lomce anunciados por la ministra, lo que hacen es «revertir el efecto de la Ley Wert» y «romper con el modelo centralista impulsado por el PP». Su grupo defiende el modelo lingüístico catalán, aunque critica su implementación. «Espero que la reforma que plantea la ministra rectifique esa mala aplicación de la inmersión», apunta.