Josep Tabernero, en el Hospital Vall d´Hebron de Barcelona
Josep Tabernero, en el Hospital Vall d´Hebron de Barcelona - INÉS BAUCELLS

«Un error no puede empañar el conjunto de la trayectoria de Josep Baselga»

El jefe de los oncólogos europeos defiende al médico español que ha dejado la dirección del Memorial Sloan Kettering de Nueva York por no informar de sus vínculos con farmacéuticas

MADRIDActualizado:

A Josep Baselga se le suele presentar como uno de los mayores expertos del mundo en cáncer. Su vida profesional ha estado siempre dividida entre España y Estados Unidos. Allí llegó con 26 años para formarse como residente en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York, el mismo centro que lo convirtió en director décadas después y ahora ha aceptado su dimisión. A ambos lados del Atlántico ha ido sumando prestigio profesional y pacientes ilustres y anónimos que veían en él a casi un superhéroe con bata blanca. Quizá por ello, cuando se conoció la dimisión del oncólogo español al frente del centro de oncología más importante del mundo, la mayoría de sus colegas en España evitaron comentar este borrón en su carrera.

Sí lo hizo su mano derecha en España, Josep Tabernero, jefe de Oncología Médica del Hospital Vall d´Hebron de Barcelona y de la Sociedad Europea de Oncología Médica. Tabernero teme que el error que ha cometido Baselga «empañe el conjunto de su trayectoria como médico e investigador» y se ponga en duda el valor y el trabajo que realizan los investigadores en beneficio de los pacientes. «Que el doctor Baselga haya tenido una actuación incorrecta en las normas de transparencia de declaración de intereses en algunos de los artículos científicos publicados, puede llevar a algunas personas a pensar que todas sus actuaciones son incorrectas. Esto tampoco es cierto», dice.

Pionero y líder mundial

Tabernero recuerda que Josep Baselga ha sido uno de los investigadores que más ha contribuido a mejorar los tratamientos del cáncer de mama en los últimos veinte años y desgrana sus méritos: «Ha sido un pionero en el desarrollo de las terapias moleculares que han transformado el tratamiento de múltiples tipos de tumores. Un líder mundial en la personalización de los tratamientos del cáncer. Ha ayudado a sentar las bases de la oncología para que los avances de la investigación lleguen lo más rápido posible a los pacientes. Y ha impulsado la investigación en el conjunto de España».

Entiende su dimisión «porque se ha cuestionado su integridad», pero pide que se siga contando con Baselga dentro del grupo de expertos que puede «continuar mejorando las oportunidades de los enfermos».

En su carta de dimisión, Baselga también aludía a su dedicación: «Pasé mi carrera cuidando pacientes con cáncer y trayendo nuevas terapias a la clínica con el objetivo de extender y salvar vidas», dijo Baselga, que aunque reconoce su error, «eso está muy lejos de comprometer mis responsabilidades como médico, científico y líder clínico».

Su huella en España

La huella profesional de Baselga está muy viva en España. Forma parte del grupo de científicos de prestigio que forman el Patronato del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). También sigue vinculado al Instituto de Oncología del Hospital Vall d´Hebrón de Barcelona y al que daba su nombre al instituto oncológico vinculado de Barcelona vinculado al grupo Quirón.

El día de su dimisión, el Instituto Oncológico Baselga aclaró que Baselga dejó de estar vinculado con ellos por la «exclusividad laboral» que le exigía su plaza en Nueva York. Aseguran igualmente que el pasado mes de enero cambiaron el nombre del Instituto Oncológico Baselga (IOB) por el de IOB Institute of Oncology, informa Carlos Pérez Cruz.

ABC no ha obtenido respuesta sobre los planes del Hospital Vall D'Hebron, donde José Baselga figura como presidente del Comité Científico de su Instituto de Oncología, ni del propio oncólogo, que no respondió a las repetidas llamadas de este medio.