Rubén Martín y Javier de Quinto muestran el fruto de «una idea de garaje», como la carcasa de madera que ideó un día el creador de Apple, Steve Jobs, hasta dar con la llave del éxito, con la que han conseguido el apoyo de Fundación Telefónica
Rubén Martín y Javier de Quinto muestran el fruto de «una idea de garaje», como la carcasa de madera que ideó un día el creador de Apple, Steve Jobs, hasta dar con la llave del éxito, con la que han conseguido el apoyo de Fundación Telefónica - FOTOS: MAYA BALANYA

EMPRENDIMIENTO SOCIALS.A.R.A., una chaqueta iluminada que localiza al motorista en la «hora de oro» tras un accidente

«Los primeros sesenta minutos que transcurren después de un siniestro son vitales para el piloto. Cada minuto cuenta». Es la filosofía con la que tres jóvenes han conseguido el respaldo de la Fundación Telefónica y hacer realidad su idea inicial, un sistema que acopla electrónica y LED a los ropajes convencionales del conductor

MadridActualizado:

Se llama S.A.R.A. pero no es una mujer. Es la creación de Javier de Quinto, ingeniero agrónomo de 25 años, Rubén Martín, con una FP de desarrollo de productos informáticos y 27 años, e Íñigo García, el tercer componente de la terna. Los dos primeros asisten a la entrevista con ABC en el Espacio Fundación Telefónica. El escenario no es azaroso, pues estos jóvenes forman parte del conjunto de mentes brillantes que han ideado un proyecto y que han recibido apoyo, durante los últimos dos años, de esta fundación para convertir su pequeña idea en una gran realidad. De hecho, S.A.R.A., acrónimo de Sistema Automático de Respuesta en Accidente, es una de las protagonistas de «Think Big» («Piensa en grande o a lo grande»), que reconoce iniciativas de emprendimiento, siempre con un carácter netamente social. [ Más información en la sección de Motor]

S.A.R.A. aspira a convertirse en «el acompañante de todo motorista para que vele por su seguridad», explica Martín. Tiene una finalidad muy sencilla: amortiguar el número de accidentes de motoristas, un grupo muy vulnerable en carretera, y la reacción inmediata de los servicios de Emergencias cuando se produce uno de estos siniestros. Dicen sus creadores que dentro de la llamada «hora de oro», que es la primera hora o 60 minutos que transcurren después de un accidente. En ese momento y desgajado el vehículo de las dos ruedas del piloto, S.A.R.A. es una tecnología conectada por internet a una aplicación del «smartphone» del piloto. Lo que hace es emitir una señal por Bluetooth y enviar un SMS a los contactos seleccionados por el propio piloto dentro en la APP.

«He tenido un accidente de moto. Por favor, avisa inmediatamente a Emergencias» es el contenido del SMS, que añade la ubicación por Google Maps. El contacto pincha y se abre la señal por geolocalización del punto exacto de la vía donde se encuentra el piloto, quizás malherido. Y es ahí donde entra la rapidez y eficiencia del sistema. «Cada minuto cuenta...», resume De Quinto. «Ya que no podemos evitar que los accidentes ocurran, por lo menos reducir sus consecuencias», explican. De hecho, el 85% de las muertes por accidente de tráfico se registran en esa primera hora.

La chaqueta con el sistema S.A.R.A.va provista de iluminación automática LED, resistente al polvo y al agua, que haría mucho más sencilla la labor de localización del conductor si se ha caído en el mar o en cauces de agua como las acequias, en vías poco iluminadas, en montaña... Solo se enciende en caso de emergencia. De forma intermitente, esa luz parpadea durante cinco horas. Si no hubiese restricciones en la batería, objetivo hacia el que caminarán los trabajos de estos jóvenes, hasta cinco meses.

Ambos extremos de la unión a la chaqueta y la segunda parte a la moto. Solo se despegan en caso de accidente
Ambos extremos de la unión a la chaqueta y la segunda parte a la moto. Solo se despegan en caso de accidente

Electrónica interna

Lo curioso de la chaqueta es que lleva la electrónica por dentro. Lo detallan con precisión estos jóvenes emprendedores, para quien el «estrellato» ha llegado con mucha celeridad, admiten, puesto que en el proceso de selección de la Fundación Telefónica se van cribando desde 2.000 proyectos a los 32 finales. Ahora son advenedizos de un prometedor horizonte, hasta el punto de que se plantean dejar sus respectivos puestos de trabajo para dar alas a una «start up» que tenga como fundamento la comercialización de su diseño. Venderán S.A.R.A. en dos formatos: por separado, solo el sistema destinado a los fabricantes de chaquetas de motoristas; o integrados ya en chaquetas. El precio del sistema, aunque le faltan algunos prototipos para su completo desarrollo, rondaría los 200 euros. Un dinero que puede salvar muchas vidas, auguran.

Tomaron como referente la chaqueta de airbag en cuanto a protección, pero -añaden con literalidad- «no queríamos hacer lo mismo, sino ofrecer otro producto y en nuestra opinión con un precio no tan elevado».

Proyectos para cambiar el mundo

En palabras de la Fundación Telefónica, Rubén, Javier y el resto de participantes apoyados quieren «cambiar el mundo, sea a través de la educación, la salud, el medio ambiente, la discapacidad y el empleo». El programa que auspician, con la colaboración de Movistar, tiene la aspiración de «conectar a jóvenes emprendedores con «start ups», inversores y organizaciones públicas y privadas de todo el mundo».

En el caso de estos jóvenes, ambos motoristas, serviría para dar un «aldabonazo» a la protección de estos conductores, que necesita también, a su entender, de apoyo por parte de la Dirección General de Tráfico ( DGT) para cumplir con reivindicaciones históricas del colectivo, como la extensión de metros de guardarraíles en las carreteras más transitadas por las dos ruedas. En el futuro, se quiere dotar a S.A.R.A. de funcionalidades adicionales como el aviso automático a Emergencias o la incorporación de sensores de impacto que permitan realizar un parte previo de lesiones.

El tamaño de la electrónica de S.A.R.A., que irá dentro de la chaqueta, será este: un dispositivo muy pequeño y pragmático, nada incómodo para el motorista, que ni lo nota
El tamaño de la electrónica de S.A.R.A., que irá dentro de la chaqueta, será este: un dispositivo muy pequeño y pragmático, nada incómodo para el motorista, que ni lo nota

Javier y Rubén admiten que la Fundación Telefónica ha hecho posible su sueño con mentorización y financiación. Los recursos son siempre imprescindibles cuando se tiene una pequeña idea -«al principio siempre te parece una tontería, incluso a nosotros nos lo parecía, pero luego ves que interesa, que recibe el respaldo externo y ves que puede hacerse más grande si confían en ella»- y animan al resto de jóvenes que en estos momentos se encuentren debatiendo en sus casas el «y si...» lanzarse a por ello. «Sobre todo, tienen que creer», apostillan.