INÉS BAUCELLS

El docente sancionado por el Govern habla en ABC: «La caza a los profesores constitucionalistas seguirá»

Francisco Oya se sintió perseguido desde el primer momento que empezó a impartir clases en un instituto barcelonés

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Francisco Oya se sintió perseguido desde el primer momento que empezó a impartir clases en el instituto Joan Boscà de Barcelona. El acoso a su persona creció, según denuncia, coincidiendo con la escalada de tensión política y social que ha vivido Cataluña desde el referéndum ilegal del 1-O.

Aparecieron pancartas en el centro insultándole y le obligaron a someterse a dos inspecciones sin que, a su juicio, hubiese motivo. El 12 de abril le abrieron finalmente un expediente por el que le han impuesto una suspensión de empleo y sueldo por diez meses. Oya ha estado en el ojo del huracán en varias ocasiones, según apunta, « por intentar mantener la neutralidad en las aulas» y «rebelarme a la dictadura de los separatistas».

Oya dice sentirse perseguido por «rebelarme a la dictadura de los separatistas»

Ahora le han expedientado por, según expone el expediente, acosar al director del centro, incumplir sus obligaciones docentes respecto a materia curricular y horario, y exponer su ideología política en las aulas. También se le atribuyen comentarios racistas, homófobos y sexistas a los alumnos. Oya lo desmiente todo.

Respecto a la última acusación recuerda que ganó una sentencia contra el medio digital que amplificó la denuncia de algunos alumnos. «Hay una sentencia que me da la razón pero el Consorcio la ha obviado». También pidio que declararan los alumos pero le negaron esta opción. Por todo ello, ha emprendido medidas legales para «restablecer su honor». El docente sancionado está convencido de que con él solo ha empezado la persecución a los profesores constitucionalistas. «La caza seguirá», advierte.