Ignacio Gil

Doce medidas para combatir el desierto demográfico

Más de 4.000 municipios tienen menos de 500 habitantes. ABC reúne a cinco expertos para afrontar el reto de la falta de relevo generacional en el medio rural

MadridActualizado:

Pese que el medio rural ocupa el 84 por ciento del territorio apenas concentra al 17,6 por ciento de la población. En las dos últimas décadas el aluvión de migraciones del campo a la ciudad —registrada en los años 60 o 70— no ha vuelto a repetirse. Ahora el balance demográfico rural-ubano es estable. Ya son prácticamente la misma cantidad de personas las que dejan el campo para vivir en la ciudad como las que abandonan el espacio urbano para trasladarse al mundo rural. Sin embargo, muchas zonas de España siguen en riesgo de convertirse en un desierto demográfico debido al envejecimiento de su población y la falta de relevo generacional.

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el 80 por ciento de los municipios de 14 provincias cuentan con menos de 1.000 habitantes. El interior de Galicia, el occidente de Castilla y León, el sur de Aragón, el noreste de Castilla-La Mancha, La Rioja, Extremadura y la sierra de Andalucía son las zonas donde la pérdida de población es más acuciante. Esta realidad convierte a España en el país europeo con mayor grado de concentración de población en grandes núcleos urbanos. ABC ha reunido en su casa a cinco expertos para abordar este gran reto: conseguir que el mundo rural sea considerado como un espacio atractivo para vivir. Estas son algunas de sus propuestas:

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  1. Presupuestos en clave demográfica

    Jaime García

    Conseguir que la inversión pública llegue a las poblaciones reducidas es vital para mejorar la calidad de vida de sus habitantes y evitar la despoblación severa. Por ello, el director del Observatorio de Demografía y Diversidad Generacional dela Fundación Instituto Empresa (IE), Rafael Puyol, considera fundamental que «los factores demográficos» se conviertan en un elemento central en la redistribución del presupuesto, tal como propuso la última Conferencia de Presidentes celebrada en enero de 2017.

    «Hay que replantear la distribución del presupuesto teniendo muy en cuenta los factores demográficos, sobre todo dos de ellos: la despoblación y el nivel de envejecimiento que puedan tener esos espacios».

    En la misma línea, el presidente de la Comisión Especial de Estudio sobre la Evolución Demográfica en el Senado, Ignacio Cosidó, calificó de «necesario y urgente» poder introducir «el criterio de población en los mecanismos de financiación, tanto en la UE, como en la financiación autonómica, como de tipo local».

  2. Reglamentación singular

    De las Heras

    El presidente de la Comisión Especial de Estudio sobre la Evolución Demográfica en el Senado, Ignacio Cosidó, también llamó la atención sobre la importancia de adaptar la legislación y los reglamentos a la propia singularidad del mundo rural. «No es lo mismo abrir un hotel en plena Gran Vía de Madrid que abrirlo en un núcleo de menos de 1.000 habitantes. No podemos pedir los mismos requisitos. Hace falta un reconocimiento que deje constancia de que vivir en estos ámbitos supone cierta singularidad», apuntó.

  3. Desarrollo de carreras profesionales

    Fernando Blanco

    Solo en Castilla y León se han cerrado más de 4.000 escuelas rurales. El demógrafo e investigador del CSIC Ángel Paniagua sostiene que la rotación de profesores en las áreas rurales es «muy notable». Para acabar con este «handicap» el científico propone que se establezca «un periodo de permanencia mínima en destino». «Si el destino del maestro es una escuela rural, podría pensarse en una prima de actividad para este profesional como un incentivo».

  4. Fomentar la natalidad

    ABC

    Un problema que contribuye a la pérdida de población, han señalado los expertos, tiene que ver con tendencias que no son solo españolas. Hay tasas de natalidad muy bajas en Europa y, en España, son especialmente bajas. «Debe ser un objetivo político intentar corregirlo. Cuando se le pregunta a la gente cuántos hijos quiere tener dice dos pero al final la media es 1,3.

    Por eso, hay que crear condiciones laborales, sociales para que esa voluntad se haga realidad», apuntó Cosidó, presidente de la Comisión Especial de Estudio sobre la Evolución Demográfica en el Senado. Entre ellas, a su juicio, se incluyen: flexibilidad horaria que permita conciliar la vida familiar con la laboral, medidas de apoyo a las familias a través de la educación de 0 a 3 años, con acceso a guarderías, el apoyo para tener el segundo hijo y el fomento de la emancipación de los jóvenes.

    «Otro problema es que las tasas de fecundidad son bajas y, como las mujeres cumplen años, es cada vez es más difícil que tengan hijos. Esto hace que la recuperación de la población sea difícil y la natalidad caiga drásticamente», añadió Emilio González, profesor de Economía de la Universidad de Comillas-ICADE.

  5. Apoyo a las mujeres

    Julián José Ramos

    Esperanza Orellana, directora general de desarrollo rural y política forestal del Ministerio de Agricultura alertó de una creciente masculinización del mundo rural. «En el mundo rural la media poblacional de las mujeres es más baja que la de los hombres, ellas son las primeras que se marchan cuando hay ausencia de servicios, el mundo rural les pone dificultades», advirtió.

    A su juicio, el rol de la mujer en el mundo rural es el del cuidado de los hijos y de los dependientes. La falta de servicios se carga en las espaldas de la mujer, y ello dificulta que permanezca en el mundo rural y pueda crear una familia, apuntó la experta.

  6. Discriminación fiscal positiva

    Se trata de aplicar desgravaciones, por ejemplo, en el IRPF o el IBI. «Esta medida podría funcionar en las zonas de despoblación severa, que es donde el Estado puede llevar una actuación más clara y el impacto en los presupuestos públicos sería bajísimo», apuntó Paniagua. «En Ceuta y Melilla hay desgravaciones especiales. Por estar allí domiciliado pagas, por ejemplo, menos IRPF », añadió Emilio González.

  7. Prima adicional por trabajo en zonas despobladas

    Ángel Paniagua considera que, para lograr con éxito la repoblación, cualquier plan de actuación que lleve inversión económica y generación de nuevos emprendimientos tiene que llevar aparejadas una serie de medidas que propicien la permanencia en el territorio pero de forma flexible, «no se le puede obligar a la gente a que esté 365 días en el mismo sitio», apuntó Paniagua.

    Algunas de las medidas que propone es la prima adicional por trabajo en zonas despobladas: «Al cabo de una semana, por ejemplo, algunos agricultores y ganadores hacen 300 kilómetros para llegar al lugar de trabajo, por eso tiene que haber un incentivo adicional».

  8. Prestación de servicios básicos

    Manuel Durán, médico rural en Córdoba
    Manuel Durán, médico rural en Córdoba - Rodán Serrano

    Los expertos han coincidido en que el acceso a la sanidad o la educación permiten una calidad de vida equiparable a la de las zonas urbanas y que, a su vez, permitan la promoción del individuo.

    «Uno de los problemas que propician el despoblamiento rural es la falta de servicios básicos. Es difícil resolverlo porque se dice que la inversión es costosa para atender a una población reducida y desde el punto de vista económico no resulta rentable. Pero podría ser una solución», insistió Puyol.

  9. Desarrollo de las telecomunicaciones

    Evitar el aislamiento y aprovechar el desarrollo tecnológico para fomentar el teletrabajo es otra manera de luchar contra la despoblación. Así lo defiende, Emilio González. «Las telecomunicaciones permiten el teletrabajo que es un nicho de empleo importante. A la distancia se pueden desempeñar muchas de las nuevas profesiones. Pero además, permiten conectar estos espacios con el resto del mundo, aprovechar las oportunidades turísticas, diversificando actividades y así evitar el aislamiento».

  10. Empleo para los jóvenes

    El desarrollo de lo anterior también puede ayudar a generar interés en los jóvenes por el mundo rural. «Aplicar la tecnología hace el trabajo rural menos demandantes de tiempo y esfuerzo y eso atrae gente que no quiere trabajar de sol a sol. Un joven ganadero de leche me dijo “me levanto por la mañana y mientras veo Juego de Tronos las vacas se ordeñan porque tengo un robot”. Recordó a su abuelo y su deseo de ordeñar solo dándole a un botón», cuenta Orellana. Por su parte, Cosidó apuntó que una forma de crear oportunidades en el mundo rural es implementando políticas que favorezcan el emprendimiento, «especialmente para que desarrollen los jóvenes a través de políticas fiscales o de apoyo financiero a determinadas iniciativas».

  11. Dignificación del empleo rural

    Una de las razones que explican la despoblación es que la gente no quiere trabajar en la agricultura. «Una de las claves, por lo tanto, es la dignificación del mundo rural y en eso el Estado tiene una gran labor», señaló Emilio González. «Antes se dedicaba a la agricultura el que no sabía hacer otra cosa y eso está cambiando. La agricultura está cada vez más dignificada, es más moderna y requiere gente formada. Hay que hacer que el sector agroalimentario sea competitivo, que se produzca un relevo generacional y que nuestros hijos vean que se gana dinero con él y sea mejor quedarse ahí que marcharse», añadió Esperanza Orellana.

  12. Estrategia de comunicación

    Cada vez es mayor el número de ciudadanos que no conoce el entorno rural. «Ahora hay una brecha entre el medio rural y urbano que es necesario acortar. Tenemos que transmitir que el medio rural es un espacio que nos da de comer tres veces al día, no se limita solamente al acceso a una casa rural a la que la gente va de vacaciones en verano», señala Orellana. Por ello, el Ministerio de Agricultura trabaja en una estrategia de comunicación para poner en valor socioculturalmente lo que es el campo y los servicios que provee a las ciudades.