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En 2030, habrá una muerte por cáncer en España cada 3,8 minutos

Los datos del Observatorio del Cáncer de la AECC muestran que 2017 ha sido el año en el que más dinero se ha destinado a investigar la enfermedad en nuestro país

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El impacto personal, social y económico del cáncer es de enorme magnitud. El cáncer es la segunda causa de mortalidad en Europa, la primera entre los menores de 65 años. En España, según los datos del Observatorio del Cáncer de la AECC unas 230.000 personas fueron diagnosticadas con la enfermedad en 2017. El envejecimiento de la población incrementa la incidencia del cáncer y se prevé que para 2030 en España habrá un nuevo caso de cáncer cada 1,8 minutos, y un fallecimiento cada 3,8 minutos. La mortalidad en algunos tipos de cáncer sigue siendo muy alta y las tasas globales de supervivencia a cinco años, situada en el 53%, no mejoran con la suficiente celeridad.

La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), a través de la Fundación Científica AECC, la Asociación Española de Investigación sobre el Cáncer (ASEICA) y la Fundación Bancaria «la Caixa», se han unido para elaborar el primer Informe sobre la investigación e innovación en cáncer en España donde se utilizan datos públicos y privados proporcionados por, además de las tres entidades participantes, la Agencia Estatal de la Investigación; el instituto de Salud Carlos III; la Asociación Española de Bioempresas y 21 fundaciones con actividad filantrópica. El estudio, presentado en el marco del Día Mundial de la Investigación en Cáncer, analiza la situación de la enfermedad desde una perspectiva global que tiene en cuenta la financiación, la investigación y el tratamiento de la enfermedad.

Entre los datos más destacados del informe se encuentra la reducción de fondos públicos en I+D. Tras la crisis económica (entre 2010 y 2016) el gasto en I+D en España ha descendido en 1.400 millones de euros, un 21%, una cifra baja en comparación con los países del entorno. Esto significa que, al quedar aparcadas la ciencia y la innovación de las prioridades públicas, la investigación en España muestra síntomas de estancamiento y debilitamiento.

En materia de investigación en cáncer, la situación es algo diferente. El creciente volumen de financiación proveniente de la filantropía y los programas europeos a proyectos de investigación de calidad dan un empujón a la investigación española sobre cáncer. Frente al estancamiento de la inversión pública entre los años 2010 y 2016, los fondos destinados por la filantropía a la investigación oncológica han aumentado un 178% y los procedentes de fondos europeos un 46%. En total, desde el año 2007 España ha destinado a investigar el cáncer, teniendo en cuenta todas las fuentes de financiación, 1.555 millones de euros, siendo el año 2017 el que más fondos tuvo con 140.306.089€. Pese a todo, debido a este estancamiento en la inversión pública, España no va a poder hacer frente al reto del cáncer ni local ni globalmente.

Actualmente la supervivencia en España se sitúa, según datos de REDECAN 2017, en un 53%. El principal reto es alcanzar el 70% de la supervivencia en cáncer para el año 2030, algo inviable si no se establece una Estrategia Nacional de Investigación en Cáncer, una petición expresa de las tres entidades. En este sentido, Isabel Orbe, Directora General de la Fundación Científica de la AECC ha puesto de manifiesto que «un claro ejemplo de que esta Estrategia se puede establecer, a poco que haya voluntad política, es que organizaciones como la nuestra que representan a la sociedad civil, han logrado mantener y aumentar los fondos destinados a la investigación de calidad en cáncer, por lo que solicitamos que al menos se duplique la inversión para investigar la enfermedad con el objetivo de alcanzar este reto».

Como queda patente en el informe, el bajo nivel de gasto en I+D y la volatilidad del gasto público, ponen en peligro los buenos resultados alcanzados por investigadores españoles en los últimos años y limita la capacidad del sistema para contribuir al reto del cáncer. En palabras del Dr. Carlos Camps, presidente de ASEICA, «además de lo anteriormente señalado, la pérdida de talento y la ausencia de un registro global del cáncer, son las principales limitaciones del abordaje del cáncer en España y ponen en peligro los buenos resultados alcanzados por investigadores españoles en los últimos años limitando la capacidad del sistema para contribuir al reto del cáncer, global y localmente».

Otro de los datos destacables dentro del informe es la pérdida de talento investigador y la falta de relevo generacional en nuestro país. La edad media de los investigadores principales ha aumentado pasando de 46 a 49 años. También se ha producido una pérdida de 5.000 autores científicos entre 2011 y 2016, y las ayudas estatales a formación de personal investigador se han visto disminuidas hasta un 31% entre 2009 y 2016.

Àngel Font, director corporativo de Investigación y Estrategia de la Fundación Bancaria «la Caixa» señala que la Fundación basa una de sus líneas prioritarias de actuación en su gran apuesta por la salud, uno de los grandes retos del a humanidad. Como primera entidad en volumen de inversión en temas de salud en España, y una de las principales de Europa, lucha contra las enfermedades más extendidas, las que pueden convertir a todos, un día en vulnerables como es el cáncer. «Conscientes de la importancia que los grandes talentos científicos puedan desarrollar su carrera investigadora en nuestro país, impulsamos la investigación innovadora y de excelencia desde 1982. Prueba de ello son las más de 4.500 becas concedidas y los más de 1.700 ensayos clínicos realizados en la búsqueda de nuevos tratamientos de cáncer, malaria o sida», concluye Font.

En el documento se clasifican por primera vez de forma integral las actividades y resultados de investigación por tipologías de cáncer en España. Se han tenido en cuenta 3.100 proyectos de investigación por valor de 746 millones de euros, 31.000 publicaciones científicas y 2.318 ensayos clínicos realizados en España, un gran número del que se benefician los pacientes. Con respecto a este último dato, el 76% de estos ensayos clínicos son patrocinados por la industria farmacéutica multinacional frente al 49% de Francia o al 56% de los Países Bajos. Esto significa que la investigación clínica está respondiendo mayoritariamente a las necesidades de la industria, sobre todo al desarrollo de nuevos fármacos, y no responde necesariamente a la realidad del cáncer en España. Un ejemplo de esto es que tumores como el de páncreas, el quinto en mortalidad, ocupa el decimoquinto puesto de ensayos clínicos realizados en nuestro país, de los 20 tipos de tumores analizados.

Sin embargo, pese a estos datos que muestran que esta realidad de la investigación en cáncer en España es claramente mejorable, también se destacan aspectos positivos.

Uno de ellos es que los investigadores españoles consiguen hacer más con menos fondos. Las publicaciones de nuestro país entre 2007 y 2016 son comparables a las francesas y las alemanas, sin embargo, la financiación ha sido significativamente menor ya que los fondos por habitante en España dedicados al I+D son 286 euros, mientras que en Francia la cifra asciende a 750 euros y en Alemania a 1124. En comparación con otros países, en España se ha investigado más en detección, diagnóstico y pronóstico de la enfermedad, y menos en Biología, Etiología y en control, supervivencia y resultados del cáncer.