Las cloraminas son las causantes de la irritación de los ojos
Las cloraminas son las causantes de la irritación de los ojos - isabel permuy

El sudor y la orina también es responsable de la irritación de ojos en las piscinas públicas

En contra de la creencia popular, el cloro no sería el principal causante de la picazón que sufren los bañistas, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EEUU

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Como cada verano, quienes hacen uso de piscinas públicas salen del agua diciendo que tienen los ojos y la nariz irritados «por culpa del cloro».

No obstante, según recoge BBC Mundo, la culpa de esta irritación no la tiene solamente esa sustancia química utilizada para luchar contra las bacterias en el agua. Así lo confirma una reciente campaña de información de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC, por sus siglas en inglés).

Tal y como apuntan expertos de los CDC, el verdadero motivo se encuentra en la presencia de fluidos corporales –como la orina, el sudor o las heces– en el agua.

Michele Hlavsa, jefa del programa de salud en las piscinas de los CDC, explicó a medios locales que el nitrógeno de esos fluidos se mezcla con el cloro, formando un subproducto que se conoce como cloraminas, que son las que realmente causan la irritación. En otras palabras: cuanta más irritación se sufre al salir de una piscina, más orina o sudor hay en el agua.

Asimismo, desde el CDC explican que el fuerte olor a «cloro» que desprende el agua de algunas piscinas es también producto de la mezcla del cloro con los fluidos que traen consigo los bañistas.

Consejos

Desde los CDC piden a los usuarios de las piscinas públicas que tomen una ducha de un minuto antes de entrar al agua. Con el arranque de la temporada estival, también recomiendan que si se tienen problemas intestinales no se bañen.

Además, piden a los ciudadanos que no orinen en las piscinas y se evite bañar a los niños con pañales ya que estos pueden filtrar la materia fecal de los pequeños al agua.

Por supuesto, el CDC también recomienda que no se trague el agua de la piscina. Las consecuencias pueden no ser gratas: pasarse una semana en el baño.