Dos personas en una de las ventanas de la quinta planta del Hospital Carlos III de Madrid, en el que se encuentra ingresada la auxiliar de enfermería Teresa Romero, contagiada de ébola.
Dos personas en una de las ventanas de la quinta planta del Hospital Carlos III de Madrid, en el que se encuentra ingresada la auxiliar de enfermería Teresa Romero, contagiada de ébola. - efe

Teresa, muy grave tras sufrir un fallo multiorgánico

La paciente tiene dañados el hígado y los pulmones y lleva dos días sin comer por falta de apetito. Ha recibido cuatro transfusiones de sangre de dos religiosas que han superado la enfermedad

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La auxiliar de enfermería Teresa Romero permanecía al cierre de esta edición sin fiebre, con las constantes vitales estables y respirando por sí misma. Sin embargo, «el pronóstico es grave», han asegurado fuentes sanitarias a ABC. Romero tiene un fallo multiorgánico grave. Concretamente tiene afectados el pulmón y el hígado, dos órganos vitales. También ha perdido el apetito. «Lleva dos días sin comer», señalaron las mismas fuentes.

La salud de Teresa empeoró ayer por la mañana pese a haber recibido tres dosis de sangre de una de las hermanas llegadas de Liberia para ayudar a García Viejo y que superó el virus. En teoría, los anticuerpos que la donante generó contra el ébola deberían funcionar en la paciente madrileña. La supervivencia a este virus depende de la reacción del sistema inmune del paciente. Si desarrolla a tiempo las defensas contra el virus podría superar la enfermedad. De ahí que una de las estrategias sea transferir anticuerpos purificados para acelerar la respuesta de las defensas naturales del paciente.

Suero de las dos religiosas

El martes recibió las dos primeras dosis y el miércoles, la tercera. Pero aparentemente, no fueron lo suficientemente «potentes». Por eso, ayer se intentó un nuevo tratamiento con la sangre de Paciencia, la otra religiosa que superó la enfermedad en Liberia. En teoría, se generan más anticuerpos cuando las personas infectadas ya han cumplido tres meses desde que se superó la infección. En el caso de las hermanas llegadas de Liberia, solo pasó un mes. En cualquier caso, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que se pueda facilitar a un infectado suero de dos personas diferentes.

Pero el problema también radica en que «la carga viral de Teresa es altísima», aseguraron las mismas fuentes. Además, Romero ha recibido un antiviral, el favipiravir, un medicamento utilizado en el tratamiento de otro virus, el de la gripe.

Pese a las complicaciones y a las informaciones contradictorias que indicaban que iba a ser intubada, al cierre de esta edición aún nohabía sido necesario. La opción de no hacerlo puede haberse debido a que no se tenían más esperanzas respecto a su estado de salud o a que se haya optado por esperar a que pueda mejorar sin necesidad de respiración asistida.

Teresa ingresó al Hospital el pasado lunes con fiebre. El martes presentó una mejoría relativa por la tarde, en relación con el día del ingreso y el miércoles ya no tenía temperatura. Todo parecía marchar bien. Sin embargo, su estado de salud comenzó a empeorar en la mañana de ayer. «Está clínicamente peor», señalaron fuentes sanitarias por la mañana. El consejero de Sanidad de Madrid, Javier Rodríguez, también declaró que su estado «era crítico».

Ahora, los sanitarios solo apuestan por el suero de Paciencia y que su edad y fortaleza le permitan salir adelante, aunque tampoco transmitieron a los familiares de Romero la certeza de que se recuperará . De hecho, José Ramón Romero Ramos, el hermano de la auxiliar de enfermería señaló que una doctora le comunicó que « no hay grandes» esperanzas sobre el estado de salud de Teresa y que «está complicada la cosa». Testigos vieron cómo el hermano de la auxiliar de enfermería lloraba abrazado a su mujer en el Hospital Carlos III. «¿Esperanzas? Es posible, pero me dice (la doctora) que no hay grandes... Que está complicada la cosa», afirmó Romero en declaraciones a la prensa local.

Leve mejoría

La auxiliar de Enfermería probablemente contrajo el virus del ébola al tocarse la cara con un guante contaminado después de haber atendido al religioso Manuel García Viejo, tal como avanzó ABC y confirmó el Ministerio de Sanidad y la propia paciente. Ese contacto fatal permitió al virus introducirse e infectar el organismo de la sanitaria del Carlos III. El jueves por la mañana había esperanzas de que su tratamiento hubiera funcionado. Experimentó una leve mejoría durante la tarde del miércoles y le bajó la fiebre, aunque el pronóstico empeoró repentinamente.