Bayeta de microfibra
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¿Cómo limpiar las bayetas de la cocina?

Te damos las claves para que estén siempre limpias, sin malos olores y duren más tiempo

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Las bayetas de cocina pueden tener hasta seis veces más bacterias que el botón de la cadena del váter, según un reciente estudio del Consejo de Higiene Global. Y no es de extrañar. Tan pronto limpiamos con ellas la encimera de la cocina como una cacerola o el fregadero. Por tanto, hay que procurar tenerlas lo más limpias posibles. De esta manera, están siempre limpias, nos durarán más tiempo y evitaremos los malos olores. Pero ¿cómo? Aquí van algunos consejos:

1. Una bayeta para cada cosa. Ya sean paños, bayetas o cualquier otro tipo, utiliza uno para cada cometido. Es recomendable usar el mismo paño para secar la vajilla exclusivamente; una única bayeta para limpiar la encimera; otra para eliminar los restos de comida; una para los baños, etc.

2. Lavavajillas y lavadora. Ambos electrodomésticos no existen solo para lavar los platos y la ropa, respectivamente. Las esponjas y bayetas pueden lavarse tanto en la lavadora como en el lavavajillas para hacer una limpieza más profunda. Si están demasiado sucias, como de grasa, procura enjuagarlas antes bien. Y no las laves con el resto de la ropa. Aprovecha las coladas de las toallas, por ejemplo, para lavarlas. También puedes añadir un chorrito de vinagre en el detergente para conseguir un resultado espectacular. No olvides tenderlas y dejar que se sequen bien.

3. En remojo. Al menos una vez a la semana, procura lavar todos los trapos. Llena el fregadero de agua templada y mete todas las bayetas con un chorrito de lejía y otro del suavizante de ropa. Déjalas reposar al menos una hora y después enjuágalas y tiéndelas. Si la bayeta tiene mucha grasa, añade unas gotas de limón al agua.

4. A hervir. Otra opción es meter la bayeta en un cazo con agua hirviendo. A continuación, añade una cucharada de detergente y deja que cueza unos cinco minutos. Después, sin quemarte, aclárala con abundante agua y ponla a secar.