Un chip en la retina para devolver la visión

Los pacientes con retinosis pigmentaria podrán volver a identificar objetos, formas, luces o contornos

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El Centro de Oftalmología Barraquer de Barcelona implantará de manera pionera en España un «chip» en la retina que permitirá que personas ciegas o con baja visión puedan volver a identificar objetos, formas, luces o contornos y con ello mejorar así su calidad de vida. El dispositivo, bautizado con el nombre de Argus II, ofrece una «visión artificial», como señalan desde la prestigiosa clínica, y podrá utilizarse en pacientes con retinosis pigmentaria. Las primeras intervenciones se realizarán el año que viene.

En concreto, el Argus II, diseñado por la empresa Second Sight, funciona como un implante macular que va unido a una cámara de alta definición externa y a un procesador que estimula la retina interna y acaba generando un estímulo visual en las vías ópticas y mejora la visión del paciente. El usuario de este chip debe llevar unas gafas, que tienen la cámara insertada, y un pequeño ordenador encima, que recibe las escenas que la cámara capta. El sistema informático transmite la información de manera inalámbrica al implante y el chip convierte las señales en pequeños pulsos de electricidad, que estimulan la retina y crean patrones de luz.

Este implante, autorizado por las comisiones sanitarias reguladoras de Estados Unidos y la UE, se utilizará de momento para pacientes afectados por retinosis pigmentaria, que es la causa más habitual de degeneración hereditaria de la retina y que puede conllevar a la ceguera total de una persona. Con el chip, los afectados -unos 5.000 en toda España- «podrán pasar de no ver nada a ver sombras, formas y poderse mover libremente en espacios conocidos, una mejora trascendental», explica el oftalmólogo Jeroni Nadal de la Clínica Barraquer, el único especialista y centro que de momento implantarán este chip.

Una operación de tres horas y media

Con la mejora, un afectado podrá moverse de manera autónoma y habituarse a espacios familiares, ya que aunque no recuperará una visión nítida sí que podrá detectar objetos, formas y luces. El doctor Nadal ha sido formado expresamente por Second Sight y ha tenido que pasar una formación y evaluación para poder realizar la intervención con total seguridad. En todo el mundo solo hay noventa profesionales preparados para poder trabajar con el Argus II, que requiere una operación minuciosa de unas tres horas y media. El postoperatorio de dos meses también es clave, explica Nadal, y a partir de aquí se tiene que efectuar un seguimiento al paciente durante tres años.

La clínica Barraquer confía en realizar las primeras implantaciones del Argus II en 2014. Ahora han informado de la novedad a sus clientes afectados por la retinosis que pueden estar interesados en la operación. La implantación de este chip, que ya se ha realizado en otros países, costará alrededor de los 100.000 euros «pero esta importante inversión tiene unos beneficios tremendos», recuerda Nadal.

Este avance supone un «cambio trascendental», incide el oftalmólogo, que podrá ir a más, ya que los usos de este chip podrán extenderse y utilizarse para abordar otro tipo de cegueras, como la degeneración macular asociada a la edad. Además, al tratarse de un sistema informático el «software» utilizado se irá actualizando, detalla el oftalmólogo, con lo que los efectos de este producto innovador irán mejorando.