Los sueños no son la expresión de deseos, como sostenía Freud

Ursula Voss, catedrática de psicología de la Universidad de Bonn, investiga la conciencia a través de los sueños lúcidos, más frecuentes en niños.

Pilar Quijada
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Con motivo del año de la Neurociencia en España, Úrsula Voss, catedrática de Psicología de la Universidad Fiedrich-Wilhelms de Bonn (Alemania), visitó Madrid invitada por la Obra Social «la Caixa» para impartir una conferencia sobre los sueños lúcidos. A medio camino entre el sueño y la vigilia, durante este tipo de ensueños, somos conscientes de estar soñando y a veces pueden dirigirse a voluntad.

¿Qué aportan los sueños lúcidos al estudio de la conciencia?Al despertar, el cambio del sueño a la vigilia es tan rápido que es muy difícil de estudiar en laboratorio. Pero en los sueños lúcidos, la conciencia va aumentando poco a poco. Es algo poco corriente, hay un cierto nivel de conciencia, aunque no tan intenso como cuando estamos despiertos. Lo que significa que hay diferentes niveles de conciencia incluso durante el sueño.

¿Qué ocurre en el cerebro?La conciencia no se desconecta del todo mientras dormimos. Siempre hay un bajo nivel que nos puede hacer despertar cuando oímos algo significativo. En el sueño lúcido la actividad cerebral aumenta, especialmente en la parte frontal del cerebro, que está relacionada con la actividad cognitiva y eso es lo que podemos medir, ondas cerebrales en la banda gamma. Cuanto más rápida es esta actividad, mayor será el proceso cognitivo en general. Es lo que ocurre cuando estamos pensando. Por el contrario la actividad gamma es muy baja en el sueño profundo. Sin embargo, en el sueño lúcido aparece también esta actividad, aunque en menor medida que durante la vigilia.

¿Todo el mundo puede tener este tipo de sueños?Los adultos rara vez los tienen. Hay mucha literatura esotérica sobre estos sueños. Muchas personas en internet aseguran que son lúcidas, pero en el laboratorio vemos que no es cierto. Son mucho más frecuentes entre los 10 y 19 años, en especial entre los niños más inteligentes. A menudo empiezan a soñar de una manera lúcida cuando tienen pesadillas. Es como una autodefensa. Aparte de otros indicadores, se registra la actividad gamma, de alta frecuencia, común a la vigilia. Esta actividad no la tenemos al nacer, es adquirida y aumenta con la capacidad cognitiva. Cuanto más inteligente seamos más actividad gamma tenemos. Es posible que los sueños lúcidos se den en niños que ya tienen esta actividad, pero como las redes neuronales están en desarrollo, por accidente se pueden activar durante la noche. Si coincide con una pesadilla, el niño se da cuenta de que está soñando, y si son frecuentes aprenden a cambiar el contenido del sueño. Es una aplicación terapéutica.

¿Se pueden inducir?En adultos es muy difícil. Lleva 6 meses.

¿Tienen otras utilidades terapéuticas?En colaboración con psiquiatras, estamos trabajando en esquizofrenia, donde el lóbulo frontal está menos activado y quizás entrenar en lucidez podría ayudar a distinguir entre alucinaciones y realidad. Porque en el sueño lúcido es justamente eso lo que hacemos, reconocer que es solo un sueño. Es un terreno muy difícil, pero es una posible aplicación. En otro campo, los sueños lúcidos tienen que ver con el pensamiento abstracto y se abre la posibilidad de enseñar esta técnica a niños de niveles más bajos, porque quizá les ayude a llegar a un nivel de abstracción mayor.

¿Freud estaba en los cierto al decir que los sueños tienen un significado?Los sueños tienen un significado para nosotros, personalmente. Y cuanto más extraños sean más significado pueden tener. Pero cuando nos dicen algo no es de forma simbolizada, como sostenía Freud, porque en el sueño la corteza frontal está desactivada y la simbolización no es posible. No son, por tanto, una manera inteligente de expresar un deseo. No creemos que el cerebro sea capaz de esto.

Pero a veces son tan lógicos que pueden darnos la clave sobre un problema.Cuando tenemos un problema estamos pensando sobre él en círculos, sin encontrar la solución. Esas redes circulares que se forman durante la vigilia se va rompiendo durante el sueño REM y el orden en que se ensamblan los fragmentos varía. Esa es la base de la creatividad. ¿Cuántas veces tenemos un sueño que tiene sentido? Muy pocas. Porque el ensamblaje de forma lógica es una casualidad.