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La Berlinale exhibe una «Metrópolis» completa 83 años después

RAMIRO VILLAPADIERNA |
Actualizado
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Una “Metrópolis” original, si no totalmente completa aún, a falta de 5 minutos que probablemente nunca aparezcan, ha sido proyectada por primera vez en esta LX Berlinale, 83 años después de su modesto estreno en una barriada de la capital en que se inspiró.

El festival internacional de cine ha cumplido 60 años y se ha regalado una proyección nunca vista del magistral clásico de Fritz Lang, emigrado a EEUU con el nazismo. Se han añadido los 25 minutos de secuencias inéditas, hallados en Buenos Aires en 2008, y remontadas con la mera guía de la partitura de la banda sonora original.

Tras del primer visionado completo, los críticos matizan ahora su interpretación de la cinta de 1927, alegoría clásica de una urbe deshumanizada y represora. "La versión original nos muestra que “Metrópolis” no es una película de ciencia ficción o de Frankenstein, sino algo mucho más complejo", dice Martin Koerber, del Museo Alemán de Cine y Televisión.

Los rollos de metraje añadidos añaden dramatismo a la inundación de la ciudad de los trabajadores y profundizan en algunos personajes secundarios que, sin embargo, son esenciales para relatar la importancia de la amistad y la lealtad que Lang quiso dar a la trama, según Wilkening, corresponsables de la restauración por la Fundación Murnau.

La música como guía

Cientos de horas de visionado, reparación y montaje y 600.000 euros ha requerido la versión original. La suerte ha sido que, contra el hábito de la época, la música no fue escrita después sino mientras Thea von Harbou, esposa de Lang, escribía el guión.

"La música de Gotfried Huppertz era por tanto el único documento completo que teníamos" del original, ha confesado el director de la Filarmónica Europea de Cine, Frank Strobel, que ha tomado la batuta para la presentación. Los restauradores comprobaron que el montaje hallado en Buenos Aires seguía la secuencia original y no había sido modificado, como otras copias exportadas.

El Friedrichstadt Palast, la Ópera de Fráncfort y la Puerta de Brandenburgo –ésta a bajo cero- han sido escenario simultáneo del reestreno, con banda sonora en vivo por la Orquesta Sinfónica de la Radio de Berlín.

Los “autores” de esta "Metrópolis" original sueñan con un éxito mayor de público al que se deparó a la anterior, por más que resultara legendaria para la historia del cine. Al parecer los estudios UFA (Universum Film AG) habrían "dejado que Metrópolis se muriera exangüe, en un pequeño cine de barrio”, asegura Körber.

Y en lugar de promocionarla como merecía, la cortaron para la exportación antes de vendérsela “a la Paramount en Estados Unidos, que hizo la versión mutilada que conocíamos hasta ahora, mezcla de ciencia ficción y película de Frankenstein".

Lang la vio en Londres, en 1928, y aseguró que aquélla “no era mi película”. Su indignación lo llevó a prometer que nunca pondría pie en los Estados Unidos, lugar al que sin embargo hubo de emigrar en 1933 huyendo del nazismo. Destacando esta carencia, años después, el realizador Peter Bogdanovich se preguntaría "¿por qué se sigue hablando de una película que ya no existe?".

Nueva vieja versión

En el remontaje se reconocen las nuevas secuencias, pues siguen estando "en un estado penoso", según el presidente de la Fundación Friedrich Wilhelm Murnau. Pese a la minuciosa restauración, Eberhard Junkersdorf explica la dificultad añadida de que la copia descubierta en el Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken era en 16 milímetros y no en los 35 milímetros del original.

Aunque aún faltan 5 minutos, parece que esta será la última y definitiva versión para la historia del cine, pues "salvo milagros" no es probable que más fragmentos aparezcan algún día.

La famosa película es una parábola futurista y con moraleja. Lang situa en el año 2000 a una sociedad escindida según la línea marxista de dos únicas clases: quienes detentan el poder y los medios de producción, y los trabajadores, que viven en condiciones dramáticas.

Pero el hijo de John Fredersen, que es el mandamás de la ciudad, va a descubrir la otra cara de la misma al descender de su mundo de lujo y enamorarse de María; ésta es una misionera de la no violencia y del amor entre personas, más allá de las clases, muy venerada entre los trabajadores. Los protagonistas están interpretados por Alfred Abel y Brigitte Helm.

Quienes adquieren mayor relieve en la nueva versión son Georgy, el empleado y confidente del hijo (Freder), su espía Schmale, y su secretario Josaphat. Decisivas para esta trama secundaria serían las nuevas partes en que Schmale busca las huellas de Freder, pero sigue por error a Georgy, quien sucumbe a la tentación del club Yoshiwara. Schmale intentará corromper a Josaphat, al darse cuenta, para ocultar su error.