«El deporte no tiene el lugar que debe ocupar, debe ser una cuestión de Estado»

Gabriel Sáez Irigoyen, exatleta fundador y presidente del grupo Ingesport Health & Spa Consulting,

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El exatleta donostiarra Gabriel Sáez, el primer español en recibir el European Club Leadership Award, que cada año entrega la Asociación Internacional de Salud, Raqueta y Clubes Deportivos (IHRSA) en el marco de su congreso anual, asegura que en España no se le concede a la actividad deportiva el peso que debiera tener dada la importancia que tiene para mantener una vida saludable. Destaca en esta entrevista, además, que resulta esencial motivar a las personas a hacer ejercicio físico desde las infancia. «Los niños son el futuro. Cuanto antes se les anime a tener un estilo de vida saludable tendremos más posibilidades de vivir en un mundo más sano», puntualiza.

¿Es difícil motivar a los niños a hacer deporte o es, más bien, pereza o falta de organización de los padres?

El balance actual de la actividad física infantil es tan alarmante que, según los expertos, probablemente estemos ante la primera generación en la historia del género humano cuya esperanza de vida será inferior a la de sus padres. La solución pasa por demandar un cambio cultural que parta del núcleo familiar y del entorno de los pequeños, dos agentes primordiales para que la activación de la población infantil ocupe el lugar que merece en la sociedad. Es necesario que la administración conciencie y legisle al respecto. Esto permitirá que la impresionante tasa de sedentarismo en los niños pase de una vez a considerarse un problema de salud pública.

Si tantos son los beneficios de estar activo, ¿cuáles son las principales barreras?

Vivimos en un mundo que nos invita a ser sedentarios. Los cambios experimentados en los modelos de producción de las sociedades modernas no priman ya la fuerza muscular del hombre, lo que mejora nuestra calidad de vida, por supuesto, pero nos deja como daño colateral el aumento de la inactividad. Si a eso le sumamos que nuestro actual estilo de vida viene acompañado de unos alarmantes niveles de estrés y un perfil demográfico de población con una amplia esperanza de vida, estamos ante el caldo de cultivo perfecto para que haya un incremento exponencial de enfermedades que van asociadas a una actitud sedentaria, entre las que destacan las enfermedades cardiovasculares y las metabólicas.

Ahora, súmele otros factores, como afrontar los temas de salud desde un prisma excesivamente «medicalizado», que se centra más en el tratamiento de la patología que ha aparecido, en lugar de en el mantenimiento de unos niveles óptimos de bienestar físico y emocional.

¿Qué hacer? Contribuir a impulsar y a «democratizar» el ejercicio físico y los hábitos de vida saludable. En nuestra opinión, la actividad física se ha convertido tanto en un derecho, como una necesidad de la ciudadanía. Por eso, entre los empresarios del sector deportivo y de salud, los organismos públicos y los deportistas, tenemos que construir alianzas y plataformas que faciliten a todos los ciudadanos y ciudadanas de este país el acceso a la práctica deportiva continuada. De esta manera, en vez de seguir en el sedentarismo que les conducirá a una vejez marcada por los problemas de salud, impedimentos y gasto en medicinas, apuesten por un estilo de vida más saludable que les haga vivir más y mejor.

«Los empresarios deportivos y de salud, los organismos públicos y los deportistas, tenemos que construir plataformas que faciliten a todos los ciudadanos el acceso a la práctica deportiva continuada»

¿Por dónde hay que empezar para que los menores hagan deporte?

Hay que empezar por reclamar un cambio cultural que empiece por su familia y entorno. Solo así conseguiremos que el resto de agentes sociales se involucren para solventar este problema. El deporte afecta a todos los ámbitos de la sociedad y no ocupa hoy en día el lugar que debe ocupar, por ello es urgente que aunemos nuestros esfuerzos para convertirlo en una cuestión de Estado. La administración debe implementar y ejecutar planes de promoción de la actividad físicapautada en todos los estadios vitales, asegurándose de que estos incidan en los entornos sanitario, educativo y comunitario.

¿Hay una edad mejor que otra?

La actividad física en la infancia debe darse de acuerdo al desarrollo de las capacidades motoras del niño. Según lo dicho, es cierto que no podemos hablar de una edad idónea, siempre y cuando las exigencias propias de la actividad y las capacidades del menor estén equilibradas. Sin embargo, cuanto antes se incorpore el hábito deportivo más difícil será desecharlo en el futuro.

Un estudio reciente ha demostrado que en Europa, por ejemplo, los niveles de actividad física de chicos y chicas de 15 años son un 50% menores de los que tenían a los 9 años de edad. Estos niños y niñas inactivas tienen mayor tendencia a sufrir sobrepeso y obesidad; y asociado a ello, un menor rendimiento académico, comparados con sus compañeros físicamente activos.

¿Qué es importante para conseguir constancia?

Inciarles como un juego que les permita ser activo, que la actividad física no se perciba como una imposición, lo que puede generar conflictos en etapas de reafirmación de la personalidad como la adolescencia. Los padres no deben perder de vista que el juego es el mecanismo de activación física, mental y de socialización propio de la infancia. Los padres tienen la obligación de preservarlo y participar, contribuyendo al fortalecimiento de los lazos afectivos entre ambas generaciones.

La actividad deportiva es también un mecanismo ideal para la transmisión de valores como el esfuerzo y la superación. Si planteamos ejercicios en familia que se alejen de la competición malsana, y que además premien el esfuerzo de los pequeños, la actividad se vuelve «adictiva» por sí sola.

¿Cómo lograr que los niños abandonen el sedentarismo provocado, en gran medida, por las «pantallas»

Siendo conscientes de que ambos tipos de experiencias tienen cabida en la vida del niño y asignando un momento a cada cosa. El deporte no debe estar enfrentado al avance tecnológico. Es más, es muy beneficioso que muchas veces vayan de la mano y son muchas las sinergias de éxito entre ambos sectores. Sin embargo, hay que tener cuidado con que esa incorporación tecnológica sea el primer paso de la sustitución de lo real por lo virtual. Por ejemplo, que un niño deje de participar en partidos de fútbol porque ha sustituido esos encuentros por otros virtuales. Es muy importante que los progenitores sepan priorizar y darle a la activación física de sus hijos la importancia que merece, prestándoles atención, y buscando aquellas actividades con las que se sientan más cómodos y realizados. Hay que elevar el nivel de conciencia de los mismos.

¿Cuáles son los mejores planes para hacer deporte en familia?

La actividad deportiva en conjunto contribuye a afianzar los vínculos del núcleo familiar, por lo que cualquier experiencia en este ámbito es absolutamente positiva. En Ingesport, a través de GO fit, disponemos de diferentes programas: GO fit Kids, orientado a niños de entre 3 y 15 años y que busca el desarrollo motriz y coordinativo de los alumnos y Diverfit, un servicio de ludoteca gratuito viernes, sábados y domingosque permite a los padres disfrutar de la práctica deportiva mientras sus hijos participan en juegos y actividades adaptadas a su edad.

Además, disponemos de Go fit Camp, en el que aprovechamos el período de vacaciones para fomentar las actividad física y el deporte en los niños, al tiempo que promovemos valores como el compañerismo, las relaciones interpersonales, el respeto a los demás, la tolerancia, la pluralidad, la solidaridad, la libertad personal o el respeto al medio ambiente. A eso hay que sumarle otras actividades como las salidas outdoor en familia o el programa de natación infantil.