Asistentes de velocidad, cajas negras... la tecnología que será obligatoria en los coches en 2022 para acabar con la siniestralidad vial

La Unión Europea obligará a incorporar asistentes inteligentes de velocidad y cajas negras en los vehículos, así como la preinstalación para poder instalar alcoholímetros que eviten su uso bajo determinadas condiciones

Actualizado:

La Unión Europea tiene la receta para acabar con las muertes en carretera: la tecnología. El Parlamento Europeo, la Comisión y el Consejo Europeo han llegado a un principio de acuerdo para revisar el Reglamento General de Seguridad, y obligar a que todos los vehículos nuevos comercializados en Europa a partir de 2022 incorporen asistentes como el asistente inteligente de velocidad y cajas negras, además de sistemas de frenada automática de emergencia con detección de peatones y ciclistas.

Más del 90% de los accidentes se deben a errores humanos, según datos de la Comisión Europea, que propuso el pasado mayo que también sean obligatorios los sistemas de detección de ángulo muerto y los avisadores de distracción y somnolencia del conductor.

«Cada año 25.000 personas pierden la vida en nuestras carreteras. Podemos y debemos actuar para revertir esta situación», asegura Elzbieta Bienkowska, responsable comunitaria de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y Pymes. Según la Comisión, las medidas propuestas contribuirán a salvar más de 25.000 vidas y evitarán al menos 140.000 lesiones graves hasta 2038. También acercarán al territorio europeo al objetivo de cero muertes en carretera en 2050 previsto por el programa «vision cero».

El acuerdo, alcanzado en las denominadas negociaciones tripartitas o «trílogos», depende ahora de la aprobación formal de las instituciones comunitarias, algo que se producirá «en breve», según confirmaron fuentes de la Comisión a ABC. Las medidas han sido consensuadas con la industria automovilística, representada por la patronal europea Acea de fabricantes de automóviles, y con organizaciones de concienciación de la seguridad vial como el European Transport Safety Council (ETSC).

Muchos de los elementos aprobados ya existen en determinados modelos, principalmente de gama alta, y los mismos sensores, como la cámara frontal, sirven para varios de ellos a la vez. El ETSC, no obstante, calcula que su incorporación aumentará el precio de los vehículos entre 50 y 250 euros.

Asistentes inteligentes de velocidad

Los asistentes inteligentes de velocidad, o ISA, por sus siglas en inglés, emplean la cámara frontal del vehículo -usada por asistentes como el Mantenimiento de Carril, que también será obligatorio, y el Reconocimiento de Señales- y el GPS. Gracias a ello ayudan al conductor a ceñirse a los límites de velocidad mediante señales luminosas, sonoras y/ en el pedal del acelerador, que puede endurecerse en el caso de que se excedan. No obstante, no frena al vehículo, lo que podría causar un accidente si el sistema malinterpreta la información recibida. Asimismo, podrá anularse para, por ejemplo, adelantar, o incluso desconectarse manualmente, según detallan desde Acea. Solo este sistema puede evitar un 30% de las colisiones.

Cajas negras

Al igual que los aviones, automóviles, furgonetas, camiones y autobuses deberán incorporar dispositivos de grabación en caso de siniestro. También será obligatorio el sistema de señalización de emergencia, que enciende automáticamente las luces de aviso y de freno en caso de detectar peligro.

Frenada autónoma

Se trata de un sistema que aprovecha el Avisador de Colisión Frontal y que, gracias a un radar, una cámara y/o un sensor Lidar, emite alertas sonoras y visuales en caso de detectar obstáculos, peatones o ciclistas estáticos o en movimiento incluidos. En caso de que el conductor no reaccione, el vehículo frenará de manera automática. La protección al resto de usuarios de la vía se completará con mejoras en el frontal de los vehículos para minimizar los daños en caso de impacto y lunas delanteras adaptadas. Igualmente los vehículos deberán incorporar cámaras de visión trasera y detectores de obstáculos para la circulación marcha atrás.

Alcoholímetros y bloqueos

Los vehículos deberán tener preinstalado un sistema que permita incorporar alcoholímetros que bloqueen su uso si el conductor supera determinados límites de alcoholemia. Se trata de un sistema pensado para infractores previamente condenados por conducir bajo los efectos del alcohol, y que ya se ha probado en Estados Unidos en Suecia. En España, según la Comisión, podría evitar 86 muertes al año, con un impacto económico positivo de 69 millones de euros anuales.

«El dispositivo de bloqueo por detección de alcohol no es obligatorio, solo lo es la facilitación. Es decir, cada productor deberá ofrecer la posibilidad técnica para que el coche pueda ser equipado con uno de estos dispositivos (de esta forma intentamos armonizar haciéndolo posible desde el comienzo) Sin embargo, es decisión de los países de la UE requerir la instalación obligatoria de estos dispositivos en sus mercados», detallan desde la Comisión Europea.

Avisadores de somnolencia

Turismos, furgonetas, camiones y autobuses deberán incorporar advertencias de somnolencia y distracción del conductor, que eviten, por ejemplo, el uso de dispositivos móviles durante la conducción. Funciona mediante una cámara que enfoca al conductor.

Visión mejorada

Camiones y autobuses tendrán que incorporar sistemas para mejorar la visión directa y eliminar los ángulos muertos, así como sistemas en el frontal y en los laterales que detectarán al resto de usuarios y les avisarán.