KIA Stinger: la berlina más deportiva viene de Corea

Altas prestaciones, propulsión trasera o total, y acabados «racing» son sus principales argumentos

MADRIDActualizado:

Sobre el papel, una berlina deportiva de 4,83 metros de longitud, con cuatro plazas, tracción trasera o total y altas prestaciones, puede parecer una idea descabellada a la hora de vender coches en Europa. Pero los coreanos de KIA parece que se han tomado como un reto la posibilidad de ofrecer en nuestro continente un vehículo con el que plantar cara a las marcas «premium» más consolidadas, como Audi, BMW y Mercedes-Benz. Y salvo por el prestigio como marca, puede que con el Stinger lo hayan conseguido.

Estéticamente el coche que hemos podido probar en la última semana impresiona. Es bonito, muy bonito. Grande y con aspecto muy deportivo. Pero el Stinger va más allá, porque se ofrece con mecánicas diésel y gasolina, con potencias de 200 a 375 CV, y con tracción trasera o total, lo que deja bien claro que su posible comprador va a ser un conductor amante de la velocidad y de la conducción deportiva.

El modelo está basado en el prototipo GT4 Stinger presentado en el Salón de Detroit de 2014. Además de un auténtico GT por naturaleza, el nombre Stinger evoca rapidez y emoción, dos características fundamentales de este modelo de producción.

El Stinger se puede adquirir en España con el motor de gasolina 2,0 turboalimentado o con el más poderoso V6 biturbo de 3,3 litros, ambos de gasolina, y un 2,2 l turbodiésel 4X4 con 370 CV de potencia. La tercera opción, que tiene más posibilidades de venta en nuestro país, y que nosotros hemos podido probar en profundidad, es el diésel de 200 CV. Un poco extraño quizás, ya que los amantes de los auténticos deportivos en contadas ocasiones recurrirán a una mecánica de gas-oil, pero que en la práctica resulta bastante razonable en cuanto a las cifras de consumo y prestaciones.

Hablamos de una velocidad máxima de 230 km/h, muy por encima de los límites legales en España, una aceleración de 0 a 100 km/h de 7,6 segundos, y un consumo homologado de 5,6 l/100 km (6,1 l/100 km durante toda nuestra prueba). Con todo ello se obtiene una media muy alta, que puede satisfacer al conductor deseoso de un deportivo, que no quiera renunciar a cierta comodidad y capacidad para pasajeros y equipaje, y que además valore mucho contar con una estética que indique que viajamos a bordo de un coche de altas prestaciones. La deportividad se logra además gracias a la propulsión trasera y a un cambio automático de ocho velocidades controlado electrónicamente.

Esta caja de cambios ha sido diseñada por la compañía y proporciona al conductor cambios rápidos y una excelente economía de consumo. Constituye el uso por primera vez en KIA de un convertidor de par con absorción por péndulo centrífugo (Centrifugal Pendulum Absorber CPA), más común en aviación y motores de competición, que reduce las vibraciones en la transmisión. Mediante el sistema de control electrónico del vehículo Drive Mode Select se pueden seleccionar hasta cinco programas de funcionamiento del cambio y la respuesta del acelerador, además del nivel de asistencia de la dirección. Las levas en el volante nos permiten además realizar cambios manuales cuando las circunstancias lo requieran, por ejemplo, al subir un puerto o para realizar un adelantamiento.

La suspensión delantera MacPherson está ajustada para proporcionar al conductor una respuesta óptima, así como mejorar el tacto de la dirección y la estabilidad en todas las condiciones. En la parte trasera, una suspensión multibrazo realza la estabilidad, con una barra estabilizadora reforzada que proporciona un mejor control de la trayectoria y minimiza las vibraciones.

El Stinger también tiene incorporada una amortiguación con control electrónico Dynamic Stability Damping Control (DSDC). Con un funcionamiento predictivo ante las acciones del conductor, este sistema se puede ajustar mediante el Drive Mode Select para que se adapte a las condiciones de la carretera y el estilo de conducción. El DSDC se puede utilizar para endurecer o suavizar independientemente los amortiguadores delanteros y traseros. Gracias a ello se pueden obtener un confort de suspensión, una respuesta y una agilidad personalizadas. Los conductores pueden escoger entre cincos modos de funcionamiento: Eco, Sport, Sport+, Comfort y Smart.

Ya entrando en aspectos prácticos y de habitabilidad, los conductores menos ágiles pueden encontrarse con algún que otro problema a la hora de acceder al Stinger. Estamos hablando de un coche que tiene 1,40 metros de altura, y eso se nota. También en las plazas traseras, aunque en principio, y salvo que los pasajeros tengan una estatura muy superior a los 1,80, no es fácil que toquen con la cabeza en el techo. La capacidad también es buena en el maletero, ya que disponemos de 406 a 1.114 litros para las maletas y demás bultos. Además el acceso al mismo es relativamente sencillo gracias a un gran portón de apertura automática.

Ya al volante el conductor puede tener cámaras de aire en el respaldo y los apoyos laterales para dar una sujeción y un confort óptimos. Y tecnológicamente el coche está a la última, con modernos sistemas de infoentretenimiento y tecnologías de ayuda a la conducción. La pantalla Head-Up Display (HUD) ajustable en altura permite que el conductor vea reflejada en el parabrisas informaciones clave para la conducción, incluida la velocidad, las indicaciones del navegador, los ajustes del audio, el control de crucero y la información del detector de vehículos en el ángulo muerto (Blind Spot Detection). Sobre la consola central hay una superficie para la carga sin cable de un smartphone, y la conexión de manos libres Bluetooth es equipamiento de serie. Como única pega para quien ya esté convencido, habría que mencionar el precio, ya que por 37.900 euros de los que parte el modelo, habrá quien prefiera decantarse por una marca europea. Aunque por mucho que KIA sea una firma coreana, el Stinger es un coche diseñado y fabricado pensando en los gustos de los conductores europeos.