Maxime Picat
Maxime Picat - Isabel Permuy
Maxime Picat | Vicepresidente Ejecutivo y director para Europa de PSA

Maxime Picat (PSA): «Las fábricas de PSA en España están listas para la electrificación»

Responsable para Europa del conglomerado que agrupa a Peugeot, Citroën, Opel y DS, pide que Bruselas impulse la fabricación de baterías

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Ingeniero de formación, Maxime Picat (Schiltigheim, Francia, 1974) no solo es el «número dos» del primer fabricante de vehículos en España, el grupo PSA. También conoce de primera mano los retos de una línea de montaje, tras ocupar puestos directivos en la factoría de Mulhouse, donde empezó en 1998, y Sochaux, ambas en Francia, y dirigir la de Wuhan, en China. Por ello, cuando valora los méritos de las fábricas del grupo en España, en Vigo, Zaragoza y Madrid, lo hace con conocimiento de causa. Tras administrar Peugeot entre 2012 y 2016, es desde ese año vicepresidente y director para Europa del conglomerado galo, que engloba a Peugeot, Citroën, Opel, DS, y mano derecha de su poderoso presidente, Carlos Tavares.

-¿Es el coche eléctrico la mejor solución para reducir las emisiones?

-Es pronto para decirlo. Aún hay aspectos importantes que debemos resolver, relacionados con las baterías. Tenemos que estar seguros desde el punto de vista de los costes, desde el punto de vista del impacto medioambiental, de la habilidad para conseguir producirlas en cualquier lugar del mundo, del uso de algunas materias primas… Sabemos que otras tecnologías podrían ser una solución, como la pila de combustible. Para conocer la respuesta tendremos que esperar aún mucho tiempo. La electrificación tiene un muy buen impacto en el medio ambiente y en las emisiones de CO2. Estamos en pleno desarrollo de nuestras propias soluciones, y en el Salón de París hemos presentado nuestro primer eléctrico, el DS3 Crossback E-Tense, e híbridos enchufables de Peugeot, Citroën y DS.

-¿Están preparadas las factorías españolas para la electrificación?

-Sí. El grupo ha desarrollado dos nuevas plataformas multienergía, EMP-2, para vehículos de tamaño medio, y CMP para vehículos más pequeños. Gracias a esas plataformas podemos decirle al cliente: «Solo tienes que elegir qué coche y qué energía quieres». Ya hemos hecho el esfuerzo industrial para poder montarlas en todos los vehículos producidos en Zaragoza y Madrid. España está preparada y lista.

-¿Están trabajando en el desarrollo de sus propias baterías?

-Para la primera generación de vehículos eléctricos que vamos a empezar a vender estamos usando proveedores externos, japoneses, chinos y coreanos. La falta de fábricas de baterías en Europa es un tema que está sobre la mesa. Sabemos muy bien qué tecnología se usa. Pero la forma de hacer las y la química es algo que no entra dentro de nuestro núcleo de competencias. Por ese motivo le hemos comunicado a la Comisión y al Parlamento que hace falta impulsar la creación de un «campeón» europeo dedicado a la fabricación de baterías. Ya que una parte muy importante del valor de los vehículos en el futuro estará vinculado a ellas, es importante que Europa encuentre una forma para no depender únicamente de Asia.

-¿Podrán los fabricantes cumplir con los objetivos de emisiones que planea Bruselas para 2030? [La entrevista se realizó antes de que el Parlamento pidiera una reducción del 40% respecto a 2021, y los ministros europeos de Medio Ambiente del 35%]

-¡Es la pregunta del billón de euros! Puedo responder por nosotros: sí, nosotros podemos. Tenemos la tecnología, un punto de partida sólido y mucha confianza en que podremos hacerlo. No puedo responder de mis competidores. Algunos están más cerca que otros, y les supondrá un reto.

-¿Qué margen de crecimiento tienen aún los SUV?¿El grupo se plantea el nuevo segmento de las furgonetas «ludospace» como una competencia a esta moda? [El año pasado las ventas de SUV supusieron el 29% del total, según JATO, con un incremento del 19,5%. El Peugeot 3008 fue el más vendido del continente]

-[ Las ludospace] se plantean como una alternativa a los monovolúmen. El diseño de los SUV es una moda. Es un hecho que cada vez más compradores de monovolúmenes se han visto seducidos por los SUV. Pero también que estos no siempre pueden ofrecer la versatilidad y las ventajas de los monovolumen. La nueva Berlingo, la nueva Rifter y la nueva Combo pueden hacerlo. Ofrecen todo el espacio y la versatilidad que se pueda requerir.

Respecto a los SUV, es evidente que son muy importantes para la inmensa mayoría de los fabricantes, que han extendido su oferta a los segmentos B y C, y también desarrollan versiones de siete plazas. Hoy podemos ver como las marcas más importantes han cubierto todos los segmentos. Ahora es cuando vamos a poder ver si de verdad hay margen de crecimiento o no. Hasta ahora, lo que ha sucedido es que se ha atraído a clientes de otros segmentos, por lo que los SUV crecían contra los compactos o las berlinas. Lo que puedo decir es que Peugeot ha logrado erigirse como marca líder en venta de SUV.

-¿Implicará un incremento del precio de los coches? ACEA -la patronal europea- ha cifrado en 2.000 euros solo el coste de cumplir con lo marcado para 2021…

-Habrá que poner mucha más tecnología en los coches. Los motores de combustión interna tradicionales se van a hacer más y más caros, pero gracias a ello todavía se podrán comercializar. Paralelamente habrá que incrementar las ventas de híbridos enchufables y los eléctricos, pero la tecnología de estos vehículos también es más cara. Lo que está claro es que la electrificación, la tecnología verde, es como la comida «BIO», más cara. Ese es uno de los motivos por el que, al mismo tiempo que estamos poniendo todas nuestras energías en el desarrollo de eléctricos e híbridos enchufables, hemos pedido poner el acento en la necesidad de que la movilidad no se convierta en un lujo. Los coches siempre han sido un icono de libertad. Por ello hemos lanzado diferentes soluciones, como Free2Move, que en Madrid gestiona Emov (empresa de coche compartido). La movilidad es clave, y debemos protegerla.

-El plan PACE! Para Opel está comenzando a dar resultados, y la marca ha salido de números rojos. ¿Cómo deberán adaptarse las distintas marcas de PSA para evitar competir?

-No estamos preocupados en absoluto por esa posibilidad. Hay pocos clientes que dudan entre un Peugeot, un Citroën o en un DS. El potencial de canibalización entre Opel y Peugeot o Citroën es muy limitado. Nos vamos a asegurar de que siga así, manteniendo a Opel como marca alemana diferenciada.

-Coche autónomo, coche compartido... ¿Continuará la gente comprando vehículos en el futuro?

-Habrá nuevas formas de propiedad, pero esta seguirá existiendo. Estamos en proceso de transformación, para no ser únicamente un fabricante y un vendedor de coches, sino un proveedor de movilidad. Pero no queremos ver al cliente del futuro como un estereotipo, como alguien que nunca conducirá porque su coche será autónomo, sino que tenemos que adaptarnos a una diversidad de clientes con distintas necesidades, manteniendo siempre soluciones que se ciñan a nuestra filosofía de garantizar la libertad de movimientos.