Lohscheller, en Madrid junto a varios modelos de Opel
Lohscheller, en Madrid junto a varios modelos de Opel

Lohscheller (Opel): «Los coches eléctricos no solo son verdes; también muy divertidos»

El presidente y CEO de la automovilística alemana, integrada en PSA, confirma que Figueruelas (Zaragoza) comenzará a fabricar el nuevo Corsa en octubre y su variante eléctrica en 2020, y que contará con proveedores locales «si son competitivos»

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El alemán Michael Lohscheller se defiende con el castellano, y lo utiliza para alabar los buenos resultado de Opel, la marca de la que es CEO y presidente desde 2017. Por primera vez desde 1999 la automovilística logró beneficios durante el año pasado, el primero tras integrarse en el conglomerado galo PSA.

«Nuestro plan PACE! está funcionando muy bien», destacó ayer, durante un encuentro con periodistas en Madrid. La estrategia, anunciada tras su venta por parte de General Motors, preveía alcanzar el beneficio el año próximo, y posicionar a Opel «como una marca más global y electrificada», según Lohscheller.

Ello explica la vuelta de Opel al mercado ruso, según anunció en mayo, y el desarrollo de versiones electrificadas o eléctricas para todos sus modelos. Empezando por el Corsa, fabricado en la planta aragonesa de Figueruelas, y que se podrá adquirir con motores diésel, gasolina o eléctricos.

Las versiones térmicas comenzarán a producirse este mes de octubre, y la eléctrica en 2020, según confirmó el directivo. Antes, el 4 de junio, se desvelarán las primeras imágenes del nuevo modelo, y su precio, del que Lohscheller solo adelanta que será «asequible» y permitirá situar a los vehículos eléctricos en el radar de nuevos tipos de cliente.

Balance

«Los coches eléctricos no son solo verdes. También muy divertidos», afirmó. También serán un puntal imprescindible para que las marcas puedan afrontar los nuevos objetivos de emisiones de 95 gramos de CO2 por kilómetro, en 2021, sin tener que pagar multas. Para ello será también ajustar la gama, algo que Opel ya está planteando: «Estamos haciendo un balance entre CO2 y rentabilidad», aseguró Lohscheller, que apuntó a el propio Corsa «puede asumir el mercado de otros coches».

Para su fabricación, Opel contará con proveedores cercanos a Figueruelas, pero siempre que sean competitivos. «Recurrir a proveedores cercanos a la fábrica suele serlo, pero no es una regla general», precisó Lohscheller, que también lanzó un aviso a navegantes: «Estar cerca de Zaragoza no es una garantía de competitividad».

Y es que el fabricante, como todo el conglomerado PSA -el fabricante más rentable de Europa-, ha puesto en la reducción de costes para maximizar la rentabilidad. Ello explica que alcanzara números negros en 2018 pese a vender menos vehículos. Durante el pasado ejercicio, redujo un 27% sus costes operativos, y pese a ello Lohscheller constata que aún hay margen para continuar: «Aún hay áreas en las que no estamos al mismo nivel que el mercado».

Todo ello mientras el sector centra sus miras en el inmediato Brexit. Opel, a través de su marca hermana Vauxhall, es uno de los principales actores automovilísticos en las Islas Británicas. Y el río revuelto no parece que en este caso vaya a resultar en una ganancia para pescadores: «La inestabilidad no es buena para hacer negocios. Vamos a ver que pasa, pero si no hay un acuerdo tendremos que incrementar los precios de nuestros coches. Y mucho», adelanta.