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Así funciona la «infernal turbo rotonda» de Santander

Esta infraestructura acaba de ser inaugurada, y ya casi se ha convertido en un atractivo turístico

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En el mes de enero se inauguraba en Asturias la primera «turbo rotonda». Y aunque muchos usuarios han puesto en duda que sirva para agilizar el tráfico y sobre todo, evitar accidentes, en Santander han seguido el ejemplo y cuentan ya con su propia infraestuctura vial.

Se llama turbo rotonda, la han inaugurado en Santander y ya se ha convertido en un espectáculo público. Muchos vecinos acuden a ver cómo circulan los conductores en esta nueva rotonda. La filosofía de la turbo rotonda es simple. El conductor que vaya a salir por la primera o segunda salida, debe circular por el carril exterior. Y si va a tomar la tercera, cuarta o quinta salida ha de ir por el carril interior. Sólo hay que decidir antes de entrar en la rotonda, porque una vez dentro ya no podrá cambiar de carril.

Esa es la teoría. La práctica es otra. Muchos conductores no saben usarla y se desplazan de un carril a otro pisando la raya contínua. La turbo rotonda debe permitir ir más rapido y evitar accidentes, pero por ahora sólo proporciona diversión a los mirones.

Según han podido comprobar en el Diario Montañés, no son pocos los problemas y el desconcierto que está generando esta turbo rotonda.

Mucha atención a quienes vayan a pasar por la zona, proque casi se requiere un manual de instrucciones:

Uno se dirige a El Sardinero por la Avenida de la Constitución –conocida también como la S-20– y cuando llega a la glorieta del Grupo Ateca debe negociar la primera turbo rotonda de la ciudad. Si coge el carril exterior –el de la derecha– solo puede desviarse en la primera salida (para llegar a Los Castros por la bajada de San Juan) o continuar por la S-20 hacia El Sardinero. Nada más. Una línea continua impide seguir la rotonda para coger la salida que sube a Monte, la que lleva al Grupo Ateca o hacer un cambio de sentido y regresar a La Albericia por la S-20. Para hacer cualquiera de estas maniobras tiene que entrar en la rotonda por el carril interior (el de la izquierda).

En el otro sentido pasa lo mismo. Si uno conduce hacia La Albericia, las salidas que suben a Monte o al Grupo Ateca, las dos primeras a mano derecha, solo son accesibles desde el carril exterior. Después está obligado a seguir por la S-20. Para salir por la cuarta salida hacia la Bajada de San Juan y enlazar con la avenida de Los Castros no tiene más remedio que meterse desde el principio en el carril interior.

La línea continua que separa desde ahora el carril exterior y el interior solo se abre al conductor –en forma de línea discontinua– frente a las salidas que desembocan en la glorieta desde la Bajada de San Juan, Monte y el Grupo Ateca. Esto permite a los conductores que llegan a la rotonda por estos accesos secundarios –secundarios porque solo tienen un carril de circulación– incorporarse a cualquiera de los dos carriles de la rotonda, según el lugar al que quieran dirigirse.