La revisión básica del coche antes de irse de vacaciones
La importancia de una revisión a tiempo - abc.es

La revisión básica del coche antes de irse de vacaciones

Aunque dada la situación económica muchos conductores retrasan el paso por el taller, unos cuidados mínimos nos pueden ahorrar muchos disgustos

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El verano ya está aquí, y tanto la segunda quincena de julio como todo el mes de agosto se caracteriza por la gran cantidad de desplazamientos por nuestras carreteras. Aunque la crisis sea en gran medida la responsable de que los días destinados a las vacaciones se hayan reducido, o de que los desplazamientos «al pueblo» de toda la vida se hayan convertido en algo más habitual, no conviene descuidar una serie de ciudados mínimos en nuestro coche, para evitar disgustos, sustos, posibles accidentes, o incluso una posterior reparación que podría ser más costosa que una simple revisión rutinaria.

Según datos de la DGT, la previsión de desplazamientos a lo largo del mes de julio es de 38,1 millones. Independientemente de si el destino es cálido o más frío, playa, montaña o ciudades, la puesta a punto del coche es fundamental para garantizar la seguridad del viaje.

El primer elemento de una seguridad activa en nuestro coche es extremar las precauciones al volante. Como un segundo paso, es fundamental revisar los principales niveles y elementos del automóvil para afrontar sin problemas los largos recorridos propios del verano.

Teniendo en cuenta estos datos, la cadena de talleres Midas nos ha facilitado un listado de las principales partes del vehículo que deberíamos revisar antes de emprender la marcha.

Sistema de frenado

•Es recomendable controlar el estado de las pastillas de freno cada 10.000 kilómetros, y es que cada frenazo provoca inevitablemente el desgaste de las piezas de fricción: pastillas, zapatas…

•Para detectar posibles fallos en los frenos, los síntomas más habituales son: variación de la trayectoria al frenar, el recorrido del pedal varía, falta de potencia y precisión al frenar o encendido del testigo de frenos.

•Los discos de freno deben comprobarse cada vez que se cambien las pastillas y sustituirse cuando el disco esté ovalado, oxidado, arañado, presente un reborde o el espesor sea inferior al límite establecido por el fabricante.

•Periódicamente debe comprobarse el líquido de frenos y sustituirlo cuando la temperatura de ebullición sea inferior a la establecida por la norma.

Neumáticos

•Es necesario revisar la presión de los neumáticos periódicamente y sustituirlos cuando la profundidad del dibujo de la goma sea inferior a 1,6 milímetros o sufra deformaciones, golpes o desgaste irregular.

•Una mala alineación de las ruedas afecta al desgaste de los neumáticos y a otros elementos de la dirección y la suspensión del coche.

•Debe comprobarse el mantenimiento de los elementos de suspensión cada 20.000 kilómetros ya que una alineación bien reglada afecta directamente al confort y a la seguridad de los pasajeros.

Amortiguadores

•Es recomendable realizar una verificación del estado de los amortiguadores cada 20.00 kilómetros.

•Si el vehículo derrapa en las curvas, tiende a hundir la parte delantera en la frenada, tiene una mayor sensibilidad a los vientos laterales o los neumáticos están desgastados irregularmente son síntomas de desgaste de los amortiguadores.

Tubo de escape

•Debe cambiarse cuando se aprecie una sonoridad anormal, presente agujeros o haya un consumo irregular.

•Un tubo de escape en mal estado provoca un mayor consumo además de sobrepasar los límites acústicos legales. Además, existe peligro de somnolencia al penetrar gases tóxicos en el interior del vehículo.