La diputada regional de IU Tania Sánchez y su padre, Raúl Sánchez, concejal de Deportes de Rivas Vaciamadrid
La diputada regional de IU Tania Sánchez y su padre, Raúl Sánchez, concejal de Deportes de Rivas Vaciamadrid - DE SAN BERNARDO/ Ayto. Rivas

Tania Sánchez, en el nombre del padre

La candidata de IU a la Comunidad de Madrid, y novia de Pablo Iglesias, entró en el Ayuntamiento de Rivas como asesora de la mano de su progenitor, el actual concejal de Deportes

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Tania Sánchez es diputada regional por Izquierda Unida. Aspira a ser la candidata de su formación política a la Comunidad de Madrid. Desde que su pareja –el líder de Podemos Pablo Iglesias– dio el salto de la universidad a la política, ha hecho pública su irritación cada vez que le reconocen por ser «la novia de». «Parece que, por ser mujer, una no pueda tener ideas propias», ha dicho en varias ocasiones. Pero lo cierto es que, en su pueblo, antes de ser conocida por su relación con Iglesias lo fue por la manera en la que accedió a la política.

Tania, en Rivas, es «la hija de». Concretamente la de Raúl Sánchez Herranz, el concejal de Deportes de Rivas, una de las caras más conocidas del Gobierno local y uno de los apoyos del alcalde Pedro del Cura. Este histórico de IU fue uno de los «colonos» del municipio, como le definen en su formación. Ocupa cargos de responsabilidad en el ayuntamiento desde 1999, donde ha llevado las concejalías de Desarrollo Económico y Empleo, Mantenimiento Urbano, Mujer, Deportes. En la anterior legislatura, estuvo al frente de las políticas medioambientales y de movilidad y la empresa municipal de servicios Rivamadrid, de la que actualmente es consejero delegado. Ahora compatibiliza sus funciones con la concejalía de barrio de Rivas Este y la de Deportes.

La de Tania y Raúl es la «típica historia de tradición familiar política municipal», dice la oposición. Una «costumbre» entre progenitores e hijos –la de entrar en los Ayuntamientos donde trabajan sus padres– que, sin embargo, «no dudan en criticar desde la izquierda». «Ella, como lo define el partido de su pareja, Pablo Iglesias, es "casta"», dicen los populares de Rivas. Unas críticas que algunas voces discordantes de su partido también suscriben, en su caso, para señalar Sánchez como un «submarino de Podemos» en IU.

Tania se diplomó en Educación Social y estudió antropología social y cultural. Según su currículum, especializó su formación en el ámbito de la comunicación política y la consultoría de gestión pública. Su forma de meter la cabeza en el Ayuntamiento –tras un breve espacio de tiempo en el que fue educadora social en los centros de atención a la drogodependencia de Batán y la narcosala Barranquillas– fue entrar como asesora municipal de IU. Esta es la forma «más habitual» para colocar a alguien cercano en los consistorios. El hecho de que su padre fuera concejal «facilitó las cosas», apuntan.

Rápido ascenso en el Gobierno local

En su ficha como diputada regional aparece que de los 24 a los 26 años fue asesora del grupo municipal de IU en Rivas. De los 26 a los 28 años pasó a ser asesora de participación ciudadana y a los 28 fue nombrada concejal de Cultura. En solo cuatro años pasó de ser un cargo de confianza a tener la misma categoría que su padre Raúl, concejal en el mismo Ayuntamiento. Padre e hija se sentaron juntos en la misma bancada, la del Gobierno local, hasta el año 2011. Una etapa en la que, como ha informado ABC, está ahora en entredicho al estar involucrada en unos contratos presuntamente irregulares.

Dio por buenos, y firmó, los servicios para dar clases de tenis a una empresa cuyo apoderado era un técnico municipal. El padre de Tania, Raúl Sánchez, también era entonces miembro de la Corporación; concretamente, concejal de Deportes. El contencioso de la contratación deportiva presuntamente irregular en Rivas Vaciamadrid arranca en el año 2000 y dura hasta hoy. Tania Sánchez fue la máxima responsable de dicha área de Servicios a la Ciudadanía (incluye Cultura, Fiestas, Deportes y Cooperación) entre 2007 y 2011. En catorce años se pueden haber firmado contratos por valor de 2 millones de euros.