Así fue la entrada por el portón del Madrid Arena el día de la tragedia
Una multitud en la pista central, en la actuación estelar de la noche de Halloween - ABC

Así fue la entrada por el portón del Madrid Arena el día de la tragedia

Un vigilante de Seguriber acusó a Morcillo de abrir, por su cuenta, una puerta de emergencia antes de la avalancha

Actualizado:

Miguel Ángel Morcillo, el jefe de personal de Diviertt, la empresa promotora del principal imputado en el caso Madrid Arena, Miguel Ángel Flores, declarará hoy ante el juez instructor de la causa, Eduardo López-Palop.

El supuesto maître de Flores -tal y como figura en una de las acreditaciones encontradas-, deberá explicar al magistrado si es cierto, si tal y como declaró el 11 de noviembre ante la Policía uno de los empleados de Seguriber, Cristian Fraile, por voluntad propia que en la fatídica fiesta de Halloween, celebrada en el Madrid Arena, «antes de la actuación del DJ principal -Steve Aoki-, hubo mucha gente en el acceso que daba a la escalera principal, la cual llegaba hasta el vomitorio donde se produjo la tragedia».

Agregó, en sus manfiestaciones que «eran tantos, que no se podían mover, y eso hizo que desde la organización del evento -Diviertt- se tomase la decisión de dirigirles hacia otras puertas para llevarles hacia el interior del pabellón», precisó.

Además, Fraile explicó que «mucha gente entró por la puerta de emergencia que hay en el muelle de acceso por la cafetería en cota 5 -de cristal, por la que, presuntamente «entraron 2.000 personas, según las acusaciones»-, que abrieron, por su cuenta y riesgo, sin contar con nadie, Morcillo y Juan Carlos, jefe técnico de montaje de FSM Group», también de Flores, que, a su vez, «contrata a más empresas que son las que montan el escenario y todo lo que conlleva el espectáculo».

Las acusaciones esperan que el imputado aclare si él es una de las dos personas grabadas por las cámaras sobre las 02.15 horas, justo cuando se produce la apertura de dicha puerta.

«Entraban por tres sitios distintos»

En esta línea Fraile recalcó que «también llevaron a varias personas hacia la cota 0 y las metieron por el portón de mercancías, ignorando si abrió alguien o ya estaba abierto». A este respecto, varios de los imputados sostuvieron ante el juez que el que tomó esa decisión fue Francisco del Amo, el excoordinador de proyectos de Madrid Espacios y Congresos (Madridec).

«En ese momento estaba entrado al recinto muchísima gente por tres sitios distintos sin que se controlaran bien los accesos», declaró. Además, subrayó que, en los dos años que lleva trabajando para Seguriber -la empresa contratada para la vigilancia exterior del Arena- ha sido testigo de muchas fiestas y macroconciertos y que, en esta ocasión, piensa que el problema ha sido por culpa de un exceso de aforo y un mal control de los asistentes realizado por Kontrol 34».

Dicha empresa fue contratada, supuestamente, por el principal encausado, y, a juicio de Fraile «como profesional de seguridad a sus empleados aquello se les fue de las manos ».

Por último, señaló que en el interior del pabellón, «debieron vigilar más la entrada a la cota 0, porque todos querían ir a la zona del escenario, pero tendrían que haberlo cerrado cuando vieron que había mucha gente y mandarlos a la cota 5 y 11».