Buscan entre coleccionistas la cabeza de la estatua de Franco decapitada en Barcelona
Detalle de la estatua «decapitada» - abc

Buscan entre coleccionistas la cabeza de la estatua de Franco decapitada en Barcelona

Los Mossos investigan la desaparición de la pieza, sin pistas hasta el momento

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Sin pistas del busto desaparecido. Los Mossos d’Esquadra siguen investigando, por el momento sin resultados, la extraña decapitación, y posterior desaparición del busto, de una estatua ecuestre del general Franco retirada en un almacén municipal, la misma estatua que durante años presidió el patio de armas del castillo de Montjuïc de Barcelona.

Como explicó ABC el pasado 19 de septiembre, la obra, que tras su retitrada del castillo de Montjuïc en marzo de 2008 se encuentra apartada, junto a otras reliquias de la dictadura, en un depósito del Ayuntamiento de Barcelona en Nou Barris, fue mutilada por unos desconocidos el pasado verano. El busto desapareció.

«Corte limpio»

Fue tras una visita rutinaria de la brigada municipal de mantenimiento y conservación de monumentos cuando el pasado 8 de agosto se conoció el ataque sufrido por la escultura. Tras la denuncia municipal, los Mossos d’Esquadra asumieron la investigación del caso, aunque por ahora sin resultados. Un portavoz de la policía autonómica señaló a este diario que el caso sigue abierto, pero que por sus características la investigación resulta muy complicada.

El almacén municipal, en la Vía Favencia, no dispone de cámaras de seguridad, y al mismo tienen acceso un gran número de personas. Sí se sabe que la persona o personas que decapitaron la estatua de bronce se tomaron su tiempo, empleando una sierra radial o un soplete. «El corte era limpio, se hizo a conciencia», explica un portavoz de los Mossos. La puerta del almacén no estaba forzada, con lo que se sospecha de un sabotaje interior.

La policía autonomica descarta que se trata de un acto vandálico por parte de un trabajador peleado con el Consistorio, o de un robo para poder vender el bronce, apuntando más bien las pesquisas hacia alguien que con ánimo de coleccionista se llevó el busto para guardarlo en su casa, o venderlo a otro colecionista. «Estamos rastreano en páginas de internet y en los circuitos habituales, pero sin resultado», señala la policía autonómica. La mutilación de la estatua como acto de reivindicación política también se ha descartado al no haberse reivindicado la «acción». Por parte del Ayuntamiento tampoco se tiene más información.

La decapitación de la estatua ecuestre del dictador es el último episodio de una historia ciertamente azarosa para una pieza siempre rodeada de polémica. Obra en bronce del escultor Josep Viladomat, se inauguró en el patio de armas del castillo de Montjuïc el 17 de junio de 1963, el mismo día en que abría sus puertas el Museo Militar, y fue un encargo del entonces alcalde de Barcelona, José María Porcioles, como reconocimiento al dictador por la cesión de la fortaleza a la ciudad.

Ocupó su emplazamiento original hasta 1986, no sin antes sufrir un atentado simbólico con pintura rosa. Del patio de armas pasó a una estancia interior del Museo Militar, lo que obligó a cortar una pierna a la escultura al no pasar por una puerta. En 2001 fue definitivamente retirada de la vista del público.

Finalmente, y con el cierre del Museo Militar en 2008, la estatua se trasladó al depósito de Vía Favencia, donde ahora ha sido decapitada.