Hillary Clinton - AFP

EE. UU. condena la filtración de Wikileaks sobre Irak

La ONU ha instado a Estados Unidos a que investigue las torturas reveladas en la filtración de WikiLeaks

washington Actualizado:

La secretaria de Estado ha sido la primera en criticar lo que se considera como la mayor filtración de documentos confidenciales en la historia de Estados Unidos. Hillary Clinton no ha dudado en "condenar en los términos más claros la divulgación de cualquier información por parte de individuos u organizaciones que pongan en peligro las vidas de civiles y de los militares tanto de Estados Unidos como de sus aliados".

Geoff Morrel, portavoz del Departamento de Defensa, ha recalcado que el "periodo que cubren estos informes ha sido bien detallado en historias periodísticas, libros y películas y la divulgación de estos informes de campo no aportan nada nuevo a la hora de entender el pasado de Irak". Aunque según Morrell, el material que contienen los 391.832 documentos filtrados "expone información secreta que podrían hacer a nuestras tropas todavía más vulnerables a un ataque en el futuro".

Por su parte el coronel Dave Lapan, portavoz militar del Pentágono, ha deplorado la actuación de WikiLeaks por "incitar a que individuos rompan la ley, filtren documentos clasificados y de forma irresponsable compartan esa información secreta con el mundo, incluidos nuestros enemigos". Según el oficial de los "Marines", con su reiterada conducta "WikiLeaks sigue poniendo en peligro las vidas de nuestras tropas, nuestros socios de la coalición y aquellos iraquíes y afganos que trabajan con nosotros".

La ONU pide una investigación

El relator especial de la ONU contra la tortura, Manfred Nowak, ha realizado un llamamiento para que Estados Unidos investigue si sus autoridades tenían conocimiento de los abusos y torturas a prisioneros por parte de la fuerza de seguridad iraquí, denunciados en la filtración de WikiLeaks. Nowak ha declarado a la BBC que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, tiene la obligación de llevar a cabo una investigación independiente y objetiva.

"Existe la obligación de investigar siempre que existan acusaciones creíbles de torturas llevadas a cabo, y estas denuncias son más que creíbles, por lo que ahora es el turno de los tribunales" ha declarado. "Son entonces los tribunales los que por un lado pueden llevar a los autores a la justicia y por otro lado proveer a las víctimas con la indemnización adecuada por el daño que han sufrido", ha añadido Nowak.

Por su parte, Amnistía Internacional, ha apelado a que Estados Unidos investigue cuantas autoridades estadounidenses eran conscientes de estas torturas. "Todavía no hemos tenido la oportunidad de estudiar los archivos filtrados en detalle pero nos preocupa que las autoridades estadounidenses cometiesen una grave violación de la ley internacional al entregar a miles de detenidos a las fuerzas de seguridad iraquíes que, ellos sabían, les sometían a torturas y abusos en una escala horrorosa", anunció el director de Amnistía Internacional para Oriente Próximo y Norte de Africa, Malcolm Smart.